Internacional

Precios de alimentos a nivel mundial alcanzan su nivel más alto en seis años: FAO

45 países --34 de ellos en África-- siguen necesitando asistencia alimentaria exterior, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
jueves, 3 de diciembre de 2020 · 20:33

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En noviembre pasado los precios de los alimentos a nivel mundial alcanzaron su nivel más alto de los últimos seis años, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

De acuerdo con el organismo, el índice de precios registró un promedio de 105.0 puntos, es decir 3.9 % más que en octubre y 6.5% mayor al valor del año pasado, lo que convirtió el aumento en el más pronunciado desde julio de 2012 y lo situó como el más elevado desde diciembre de 2014

El precio de los aceites vegetales se incrementó 14.5%; cereales, 2.5% (19.9% por encima del valor que tenían en noviembre de 2019); azúcar, 3.3%; productos lácteos y carne, 0.9%. Esto se debió a la contracción de existencias de aceites, y el empeoramiento de las cosechas de trigo en Argentina y de maíz en Estados Unidos y Ucrania, mientras que los precios del arroz se mantuvieron estables.

Por otra parte, condiciones meteorológicas desfavorables empeoraron las perspectivas para las cosechas de azúcar en Rusia, Tailandia y la Unión Europea, y el aumento repentino de las ventas al por menor de productos lácteos en Europa ocasionó un aumento de su precio en un período de baja estacional de la producción lechera en la región. 

En cuanto a la carne, su precio sigue estando 13.7% por debajo del valor que tenía hace un año, a pesar del aumento en los precios de las carnes de bovino, ovino y cerdo, y la disminución de los precios de la carne de aves de corral. 

La FAO también anunció que rebajó aún más su pronóstico sobre la producción mundial de cereales en 2020, en 2 mil 742 millones de toneladas, cifra récord que se encuentra 1.3% por encima de la producción del año pasado. 

Los nuevos pronósticos estiman una producción mundial de cereales secundarios de mil 470 millones de toneladas; trigo, de 761.7 millones de tonelada, y arroz, de 508.4 millones de toneladas.

En tanto, la utilización mundial de cereales en 2020/21 alcanzará los 2 mil 744 millones de toneladas, 1% más que en 2019/20, debido a las expectativas de un uso creciente de maíz y sorgo en China y el aumento de la producción de etanol a base de maíz en Brasil y Estados Unidos.

Las reservas mundiales de cereales disminuirán al cierre de las campañas en 2021, ubicándose en 866.4 millones de toneladas con un coeficiente reservas-utilización a escala mundial de 30.7%, que, según la FAO, es el nivel más bajo en cinco años, pero aun así es relativamente cómodo. 

Sin embargo, el comercio mundial de cereales en 2020/21 aumentará 3.4% respecto al año pasado y se situará en 454.6 millones de toneladas, debido a un ritmo mayor de ventas de maíz de Estados Unidos y compras cuantiosas de China.

Por otra parte, la FAO advirtió que la pandemia de covid-19 está agravando e intensificando las condiciones ocasionadas por conflictos, plagas y perturbaciones meteorológicas, como los últimos huracanes en América Central y las inundaciones en África.

También recordó que 45 países --34 de ellos en África-- siguen necesitando asistencia alimentaria exterior, de acuerdo con su informe trimestral Perspectivas de cosechas y situación alimentaria.

Según los datos del informe, la producción de cereales de los 51 países de bajos ingresos y con déficit de alimentos aumentará este año hasta ubicarse en 496.3 millones de toneladas --alrededor de 7% por encima del último promedio quinquenal--, debido a una producción abundante en África austral y en los países asiáticos del Lejano Oriente. 

Sin embargo, las necesidades de importación de cereales en la campaña comercial 2020/21 aumentarán hasta los 73.9 millones de toneladas a causa del incremento de las necesidades en los países del África subsahariana. 

Aunado a esto, el fenómeno de La Niña acentuará el riesgo de precipitaciones excesivas en África austral y Asia oriental, mientras que en algunas zonas del Cercano Oriente asiático y de África oriental se prevé una disminución de las precipitaciones que podrían perturbar la producción y ocasionar efectos adversos.

(Melisa Carrillo)

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