Covid 19

Bachelet critica a líderes que todavía menosprecian el uso de cubrebocas

Michelle Bachelet lamentó que algunos líderes políticos siguen restando importancia al impacto de la pandemia, menospreciando el uso de medidas simples como el uso de cubrebocas y evitando las grandes reuniones
miércoles, 9 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, llamó a “utilizar la vacuna de los derechos humanos” para reconstruir al mundo de los estragos del covid-19 y criticó a los líderes políticos que siguen restando importancia al impacto de la pandemia y menosprecian el uso de medidas simples como el uso de cubrebocas.

Durante una rueda de prensa con motivo del Día de los Derechos Humanos, que se conmemora el 10 de diciembre, Bachelet lamentó que la pandemia haya puesto de relieve la incapacidad de defender esos derechos “no sólo porque no pudimos, sino porque no lo hicimos o decidimos no hacerlo”.

Recordó la incapacidad de muchos países para invertir en la atención sanitaria universal y primaria, como establece el derecho a la salud, y aunque reconoció que estas medidas son costosas, comentó que no hay nada tan costoso como no invertir en ellas.

“El 2020 es un año que ninguno de nosotros olvidará jamás. Un año terrible y devastador que ha marcado a muchos de nosotros de muchas maneras”, dijo, al recordar que al menos 67 millones de personas han sido infectadas y 1.6 millones han muerto debido a la pandemia.

“El covid-19 se ha cebado en las fisuras y fragilidades de nuestras sociedades, exponiendo todos nuestros fracasos a la hora de invertir en la construcción de sociedades justas y equitativas. Ha mostrado la debilidad de sistemas que no han logrado dar centralidad a la defensa de los derechos humanos”, señaló.

Critica a líderes que menosprecian el uso de cubrebocas

"Muchos gobiernos no actuaron con la rapidez o la decisión suficientes para detener la propagación del covid-19. Otros se negaron a tomarla en serio, o no fueron totalmente transparentes sobre su propagación” denunció, mencionando que aún hoy algunos líderes políticos siguen restando importancia a su impacto, menospreciando el uso de medidas simples como el uso de mascarillas y evitando las grandes reuniones. 

“Incluso algunas figuras políticas siguen hablando casualmente de ‘inmunidad de la manada’, como si la pérdida de cientos de miles de vidas fuera un costo que se puede soportar fácilmente en aras del bien común. Politizar una pandemia de esta manera va más allá de la irresponsabilidad, es algo totalmente reprochable”, acusó.

Bachelet también recordó que la pandemia ha tenido un impacto devastador en la economía de los países y en el empleo, en los ingresos, la educación, la salud y el suministro de alimentos para cientos de millones de personas, lo que ha supuesto un enorme retroceso en el desarrollo, en los esfuerzos por aliviar la pobreza y en la mejora de la situación de las mujeres.

“Todo esto no habría sucedido si se hubieran establecido protecciones sociales y económicas adecuadas para una proporción mucho mayor de la población mundial, en los países pobres y en los ricos. En definitiva, si hubiéramos aplicado la vacuna de los derechos humanos no estaríamos en tan mala situación como lo estamos hoy”, señaló.

Para Bachelet, la humanidad se enfrenta a tres futuros posibles: salir de esta crisis en un estado aún peor que cuando comenzó y estar aún menos preparados para la próxima; luchar para volver a una normalidad que nos ha llevado a donde estamos hoy, o trabajar por un mundo mejor.

“El principal ingrediente que necesitamos para construir ese futuro es la voluntad política. La voluntad de poner nuestro dinero donde más se necesita, no donde se quiere, sino donde se necesita. La voluntad de luchar contra la corrupción, porque en muchos países, incluso en los más pobres, hay más dinero disponible, pero se pierde cuando va directamente a los bolsillos de unos pocos. Tenemos que abordar la desigualdad, incluso con reformas fiscales que podrían ayudar a financiar importantes mejoras socioeconómicas”, afirmó.

“Hay una vacuna para el hambre, la pobreza, la desigualdad y posiblemente - si se toma en serio - para el cambio climático, así como para muchos de los otros males que enfrenta la humanidad. Es una vacuna que desarrollamos a raíz de anteriores crisis mundiales masivas, incluidas las pandemias, las crisis financieras y las dos guerras mundiales. El nombre de esa vacuna es ‘derechos humanos’”, concluyó.

Finalmente, llamó a los países a tomar medidas inmediatas para combatir la mayor amenaza existencial de todas: el cambio climático, advirtiendo que, de no actuar ahora, el 2020 será solo el primer paso hacia una mayor calamidad.

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