Revelan que rey emérito Juan Carlos I llevó a Suiza 1.9 mdd en 2010

viernes, 1 de mayo de 2020
MADRID (apro).- El rey emérito Juan Carlos I llevó a Ginebra, en 2010, cuando todavía era jefe del Estado español, un maletín repleto de billetes –1.9 millones de dólares– que dio a su gestor suizo Arturo Fasana y que presuntamente procedía de una entrega que el sultán de Barhéin había realizado al rey español, reveló este viernes el diario El País. Lo anterior está en la declaración que Fasana hizo en octubre de 2018 ante el fiscal de Ginebra, Yves Bertossa, quien dirige una investigación secreta sobre los fondos de procedencia sospechosa de Juan Carlos I que pasaron por el sistema bancario suizo. La información de ese depósito del rey de Barhéin, Hamad bin Isa al Jalifa, con fecha 7 de abril de 2010, se desprende de la comisión rogatoria enviada por Bertossa al juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, donde informa de la otra donación de Arabia Saudí, de 100 millones de dólares, a una cuenta suiza del rey emérito, que dio inicio a esta investigación sobre los depósitos sospechosos del monarca español. La cuenta estaba a nombre de la fundación Lucum, con sede en Panamá –en la que Juan Carlos I es el principal beneficiario—, que está en el centro de la investigación helvética. En 2014, el rey emérito encabezó una delegación de tres ministros del gobierno español y 15 empresarios, que visitó Barheín, el pequeño país con 1.2 millones de habitantes, pero con una renta per cápita que duplica a la española. La gira formaba parte de una visita a seis países del llamado Consejo de Cooperación del Golfo, entre ellos Arabia Saudí. El objetivo era la búsqueda de inversiones y contratos para España. En abril de 2016, Juan Carlos I asistió al Gran Premio de Fórmula I Gulf Air Barhéin y tuvo un encuentro con el rey Hamad bin Isa al Jalifa, según la publicación. En octubre de 2018, el fiscal suizo tomó declaración al abogado y gestor financiero Arturo Fasana, investigado por un presunto delito de blanqueo de capitales. ¿Cuáles son las razones por las cuales Juan Carlos I recibió 1.9 millones de dólares el 7 de abril de 2010, del sultán de Barhéin, dinero que se abonó en la cuenta de Lucum en el banco Mirabaud?, preguntó Bertossa. Y el gestor respondió: “Juan Carlos I es una persona apreciada en los países del Golfo. Volvía de Abu Dabi y vino a mi casa a Ginebra. Quería almorzar conmigo. Me dijo que había recibido 1.9 millones del sultán de Barhéin, que le había ofrecido este dinero. Escribí un informe de visitas (trámite bancario para justificar un ingreso del cliente) y pedí al banco si podía entregar el dinero. Me dijeron que sí”. En esa declaración, subraya la información firmada por José María Irujo, Fasana explicó al fiscal que el rey emérito acudió a su domicilio particular con una maleta con esa cantidad de dinero. El fiscal también interrogó sobre el origen de ese dinero a uno de los directivos de la banca privada Mirabaud y su respuesta textual fue: “No sé por qué razón”. Javier Sánchez-Junco, abogado de Juan Carlos I, declinó a dar su versión sobre estos hechos cuando fue buscado por el periodista de El País, según cita la información. En el marco de esta investigación también declaró Yves Mirabaud, presidente del banco en aquellas fechas, quien explicó que Fasana tenía una estrecha relación de confianza con la entidad, por lo que su departamento de ‘compliance’ (cumplimiento de normas éticas) aceptó los ingresos millonarios que se hicieron en la cuenta. La investigación suiza implica a Fasana, al banco, al también Dante Canónica y a Corinna Larsen, con quien el rey Juan Carlos I mantuvo una relación. En su declaración, Fasana explicó al fiscal que “la donación” de 100 millones de dólares que el rey emérito recibió, el 8 de agosto de 2008, fue de la casa real de Arabia Saudí. De esta suma, luego se depositaron 65 millones de euros a otra cuenta de Corinna Larsen El fiscal Bertossa investiga un presunto delito de blanqueo agravado de capitales por un supuesto pago de comisiones relacionadas con la adjudicación a empresas españolas de la construcción del AVE, tren de alta velocidad, entre las ciudades santas de Medina y La Meca, en Arabia Saudí. Hasta ahora todos los implicados niegan haber cobrado tales comisiones.