Muerte de la jueza Ginsburg desata una lucha por el control de la Corte Suprema de EU

sábado, 19 de septiembre de 2020
MADRID (Europa Press).–  La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, murió el viernes a los 87 años de edad debido a las complicaciones derivadas del cáncer de páncreas que padecía. En un comunicado, la Corte explicó que Ginsburg falleció en Washington "rodeada de su familia" y se celebrará un entierro privado en el Cementerio Nacional de Arlington, aunque no especificó la fecha concreta. El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, lamentó la pérdida de Ginsburg, a la que calificó como "una jurista de talla histórica" y de "querida colega". "Hoy lloramos, pero con la confianza de que las generaciones futuras recordarán a Ruth Bader Ginsburg como la conocimos: una incansable y resuelta campeona de la Justicia", agregó. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, supo de la muerte de Ginsburg gracias a los periodistas, según informó la cadena de televisión CNN. "Era una mujer increíble, estés de acuerdo o no, era una mujer increíble que llevó una vida increíble", aseguró. En un comunicado posterior, el mandatario elogió a la jueza y afirmó que el país "llora la pérdida de una titán de la ley". Ginsburg fue nombrada jueza de la Corte Suprema por el expresidente Bill Clinton en 1993. Fue la segunda mujer designada para el tribunal y desempeñó allí su labor durante más de 27 años. Durante los últimos años de su carrera, emitió votos progresistas sobre temas sociales polémicos en Estados Unidos, como el derecho al aborto, el matrimonio homosexual, el derecho al voto, la inmigración o la atención médica. [caption id="attachment_649034" align="aligncenter" width="660"]La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, murió el viernes a los 87 años de edad. Foto: Twitter @BarackObama La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, murió el viernes a los 87 años de edad. Foto: Twitter @BarackObama[/caption]

Inicia una lucha por sustituirla

La muerte de la jueza, a menos de siete semanas de las elecciones de Estados Unidos, abrió una lucha política sobre el futuro de la Corte Suprema, que se compone de un presidente y ocho jueces asociados, que son nombrados por el presidente del país y confirmados en el Senado. Sirven de por vida y sólo pueden ser destituidos por el Congreso mediante un proceso de destitución o 'impeachment'. El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ya confirmó que el Senado apoyará al candidato de Trump. “Los estadunidenses reeligieron nuestra mayoría en 2016 y la incrementaron en 2018 porque prometimos trabajar con el presidente Trump y apoyar su agenda, particularmente sus sobresalientes nombramientos para la justicia", explicó en un comunicado en el que lamentó la muerte de Ginsgurg. "Una vez más, mantendremos nuestra promesa. El nominado del presidente Trump recibirá nuestro voto en el Senado de Estados Unidos", remarcó. Sin embargo, es posible que no haya tiempo suficiente para confirmar a un nominado antes del 3 de noviembre, fecha en la que están previstas las elecciones, dado que estas nominaciones suelen tardar entre dos y tres meses en procesarse, informa la CNN. Se necesitan 51 votos para confirmar un nuevo juez y, actualmente, hay 53 senadores republicanos. No obstante, la muerte de la jueza da la posibilidad a los republicanos de reforzar su poder en la corte y tener una mayoría de seis jueces conservadores –frente a los otros tres de corte más liberal–.

Los deseos de la jueza Ginsburg

Pocos días antes de su muerte, Ginsburg reveló a su nieta Clara Spera que su mayor deseo era que "su sucesor no fuese elegido hasta que jurara el cargo un nuevo presidente", según informaciones de la emisora pública NPR. En este contexto, el candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, expresó que el sustituto de Ginsburg debería ser elegido por quien gane las elecciones presidenciales previstas para noviembre. "Déjenme ser claro: los votantes tienen que elegir a un presidente y ese presidente tiene que elegir a un sucesor para la jueza Ginsburg", escribió en Twitter. Por su parte, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, aseguró que, para "honrar la carrera pionera" de Ginsburg y "salvaguardar su poderoso legado", es necesario asegurar que el próximo juez designado para el Tribunal “mantenga su compromiso con la igualdad, las oportunidades y la justicia para todos”.

Trump urge a elegir al sucesor

Sin embargo, el presidente Donald Trump reivindicó este sábado su "obligación" de nominar a un candidato para reemplazar a Ginsburg "sin demora" a través de un mensaje en Twitter. "Partido Republicano. Nos han puesto en esta posición de poder e importancia para tomar decisiones para el pueblo que tan orgullosamente nos eligió. La más importante de ellas ha sido desde hace mucho tiempo la selección de los jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos", apuntó. "Tenemos esta obligación. ¡Sin demora!", agregó. https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1307321159113936896?s=20 La situación recuerda a la de 2016, cuando los republicanos se negaron a votar al candidato del saliente Barack Obama para sustituir a Anotnin Scalia. El candidato propueso era Merrick Garland, pero los republicanos lo rechazaron por la cercanía de las elecciones, en las que finalmente fue elegido Trump.