Estados Unidos

Nikolas Cruz se declarará culpable de matar a 17 personas en colegio de Florida; busca evitar la pena de muerte

Familiares de las víctimas de la masacre en Parkland se manifiestan a favor de la ejecución del homicida, quien perpetró el crimen en 2018, cuando tenía 19 años
viernes, 15 de octubre de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Nikolas Cruz, autor del asesinato de 17 personas de una escuela secundaria de Parkland, Florida, el 14 febrero de 2018, se declarará culpable de los homicidios que perpetró cuando tenía 19 años de edad.

Así lo informó su abogado, David Wheeler, a unos meses de que se cumplan cuatro años del tiroteo.

Cruz, quien ahora tiene 23 años, intentará así evitar la pena de muerte a cambio de la cadena perpetua sin libertad condicional, informaron medios locales citados por la agencia AP.

Wheeler dijo a la jueza de circuito Elizabeth Scherer que Cruz se declararía culpable de asesinar a 14 estudiantes y 3 miembros del personal de la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas.

También señaló que se declarará culpable de 17 cargos de intento de asesinato en primer grado.

“Las súplicas vendrán sin condiciones y los fiscales aún planean solicitar la pena de muerte. Eso será decidido por un jurado y el juez espera comenzar el juicio en enero de 2022 después de seleccionar a los prospectos a partir de noviembre próximo”.

Al inicio de la audiencia Cruz no estuvo presente, pero luego ingresó a la Sala del Tribunal del Condado de Broward para declararse culpable de atacar a un guardia de la cárcel nueve meses después del tiroteo.

El juicio se retrasó por la pandemia de covid-19 y por las discusiones sobre las pruebas que podrían presentante ante al jurado, lo cual ha frustrado a las familias de las víctimas y quienes resultaron heridos.

Una sobreviviente, Samantha Grady, quien resultó herida y perdió a su mejor amiga, Helena Ramsay, de 17 años, se dijo contenta de que Cruz finalmente reconozca el daño que hizo.

“Espero que podamos comenzar el proceso de seguir adelante realmente. Su castigo debe ser igual a las vidas que ha tomado, el estrés y los horrores que ha causado en toda una comunidad, en todo un estado”, indicó.

Mitch y Annika Dworet, únicos padres de víctimas que fueron a la audiencia, señalaron que se sienten aliviados de que el caso avance hacia el cierre. Su hijo, Nick, de 17 años, fue asesinado en el tiroteo y su hermano Alex resultó herido. Quieren justicia y para ellos esta significa la ejecución de Cruz. “Nos gustaría verlo sufrir”, dijeron.

Andrew Pollack, cuya hija Meadow, de 18 años, también fue asesinada, también se pronunció a favor de la ejecución de Cruz y consideró que la inyección letal le parece demasiado pacífica. “Prefiero ver un tapiz en una plaza pública”, indicó en entrevista telefónica.

Después del tiroteo, los estudiantes activistas de Parkland formaron March for Our Lives, un grupo que junto a miles de personas en todo el país exige leyes más estrictas sobre las armas.

Cruz provenía de un hogar con problemas intrafamiliares. Vivía con su madre viuda y un hermano menor. La policía era llamada con frecuencia por disturbios, pero nunca fue arrestado. Por su historial iba a escuelas tradicionales y a instituciones para estudiantes problemáticos.

A la secundaria Stoneman Douglas llegó a partir del décimo grado, pero sus problemas se incrementaron. Le prohibieron llevar una mochila para asegurarse que no portara armas, pero sí lo dejaron participar en el equipo de rifles de la escuela.

Un año antes del tiroteo fue expulsado por su comportamiento y por participar en peleas. Entonces comenzó a publicar videos en línea donde amenazaba con cometer actos de violencia, incluso en la escuela.

Cuatro meses antes del tiroteo su madre murió de neumonía y se empezó a quedar con amigos, sin separarse de sus diez armas.

Una persona preocupada por el estado emocional de Cruz llamó al FBI para advertirles que podría matar a personas, pero la agencia nunca avisó a sus oficinas en la Florida.  

Otro llamó a la Oficina del Scheriff de Broward quejándose de lo mismo, pero cuando el oficial supo que Cruz vivía con un amigo de la familia en Palm Beach le dijo que llamara a la oficina del alguacil.

Semanas antes del tiroteo, Cruz se grabó autoproclamándose como “el próximo tirador escolar de 2018”.

El 14 de febrero de 2018, Día de San Valentín, Cruz llegó a la escuela en Uber, montó su rifle en una escalera y abrió fuego en el edificio de aulas de 3 pisos, dejó caer su rifle y huyó mezclándose con sus víctimas cuando llegó la policía. Una hora después fue capturado cuando caminada por un barrio residencial.

Después de ese tiroteo, Florida emitió una ley estatal que ordena a todas las escuelas públicas tener un guardia armado en el campus durante las horas de clase.

 

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