Astronomía

Philippe Croizon pide ser el primer "parastronauta"... y Elon Musk le dice que sí

De 52 años y con los brazos y las piernas amputadas, Philippe Croizon pidió en un mensaje al dueño de Space X que lo envíe al espacio, y el multimillonario le respondió: "Un día te llevaremos en Starship".
miércoles, 24 de febrero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un mensaje de Twitter que le envió Philippe Croizon al dueño de SpaceX, Elon Musk, lo podría convertir en el primer parastronauta del mundo.

“Hola @elonmusk ¡Soy un famoso aventurero francés sin brazos ni piernas! ¡Envíame al espacio para demostrar una vez más que todo es posible! @SpaceX”, escribió el 20 de noviembre de 2020 a las 2:39:00 horas.

La sorpresa fue que ese mismo día, a las 11:55 am, el propio Musk le respondió por la misma vía: “Un día te llevaremos en Starship.” Y emocionado contestó: “¡Gracias Elon! Mis DM están abiertos.”

El 16 de febrero de 2021, la Agencia Espacial Europea (ESA) anunció su interés en el “proyecto de viabilidad parastronauta”, cuando presentó su campaña de reclutamiento, abriendo así la exploración espacial a las personas con alguna discapacidad.

Philippe Croizon ya se contactó con Musk, confirmó la agencia española EFE.

“Contra todo pronóstico me contestó y desde entonces hemos hablado por e-mail y me ha puesto en contacto con Jared Isaacman”, el piloto del primer vuelo espacial con tripulación civil”, contó a la agencia española EFE.

Por lo pronto ha sido invitado al lanzamiento del SpaceX a Cabo Cañaveral, en octubre próximo. Se prevé que pueda ser parte de estos vuelos en el futuro.

“Mi única esperanza actual para ir al espacio es con Elon Musk y con Jared Isaacman.”

¿Quién es Philippe?

Croizon tiene 52 años y los brazos y las piernas amputadas. Perdió sus extremidades cuando recibió una descarga eléctrica a los 25 años y subió al tejado de su casa a desmontar una antena de televisión.

Corría el año de 1994, era trabajador metalúrgico, tenía un hijo y esperaba otro, por lo que el accidente, ocurrido en La Rochelle, una ciudad costera al oeste de Francia, lo mantuvo en hospitales, sufrió depresión, tuvo tentativas de homicidio hasta que aceptó su nueva condición de vida.

“Durante diez años me avergonzó mi cuerpo y me dio miedo el mundo exterior, pero me atreví a pedir ayuda y a partir de ese momento entendí que recibir ayuda no era un deshonor.”

Después se divorció y encontró una nueva pareja: “El amor me dio alas y espero que me vaya a llevar al espacio.”

Sus retos

En 2010, cruzó el Canal de la Mancha con unas prótesis especiales. Nadó durante 13 horas y 26 minutos. En 2012, nadó los cinco continentes. En 2013 obtuvo un nuevo récord como submarinista de profundidad de alguien con los cuatro miembros amputados y en 2017 terminó en el 48 lugar del Rally Dakar. Empezó con el ejercicio a los 40 años.

“Tengo un equipo que me ayuda. Por eso digo que todo es posible. Mis ideas son caras. De cada 100 personas que encuentro para llevarlas a cabo 99 me van a decir que uno, pero hay una que dirá que sí y entonces la idea se pone en marcha. No hay que desanimarse.”

El 31 de marzo, la Agencia Espacial Europea lanza la convocatoria para reclutar nuevos astronautas y uno de los puestos es para una persona con alguna discapacidad.

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