Estados Unidos

"Los ataques contra la democracia no serán tolerados", advierte Biden a Putin

El líder ruso calificó al presidente estadunidense como un socio constructivo y experimentado, y dijo que hablaban "el mismo idioma", pero agregó que no ha habido amistad, sino un diálogo pragmático sobre los intereses de sus dos países.
jueves, 17 de junio de 2021

GINEBRA (apro).- El presidente de Estados Unidos Joe Biden advirtió a su homólogo ruso Vladimir Putin que "los ataques contra la democracia no serán tolerados” y serán respondidos, luego de la primera cumbre presencial de los líderes de las potencias mundiales en esta ciudad.

La cumbre que tuvo lugar en el pintoresco castillo de La Grange situado frente al lago Leman en el centro de la ciudad, duró tres horas y transcurrió sin contratiempos bajo estrictas medidas de seguridad orquestadas por el gobierno suizo que fueron implementadas a la perfección cual mecanismo de alta relojería.

Al finalizar la reunión, más corta de lo esperado, ambos líderes ofrecieron rueda de prensa a periodistas que viajan con cada uno los presidentes y al decir de los dos el balance es positivo, pero de manera pragmática sin grandes celebraciones.

Biden dijo que las pláticas fueron intensas, directas y muy detalladas por lo que “no necesitamos pasar más tiempo hablando”.

Ataques cibernéticos

Uno de los temas más preocupantes de la cumbre fue el del ciberespacio y los ataques cibernéticos perpetrados por Rusia contra Estados Unidos. Especialmente la interferencia en las elecciones de de 2016 y 2020 cuestión que pega en la esencia y los cimientos de la democracia americana.

Biden remarcó que los ciberataques contra la democracia o infraestructura americana “no serán tolerados” y advirtió que el gobierno de Washington responderá a dichos ataques.

Reveló que habían pasado mucho tiempo discutiendo el control de armas y los ciberataques, y que le había dicho a Putin que la infraestructura crítica no podría ser sujeto de ciberataques y le ofreció una lista de 16 sectores estratégicos que deben ser respetados.

Por otra parte, ambos reconocieron que Moscú y Washington compartían la responsabilidad de la estabilidad nuclear y que mantendrían conversaciones sobre posibles cambios a su tratado de limitación de armas New START recientemente extendido.

Navalny

Uno de los comentarios más fuertes de la Casa Blanca fue con respecto al opositor Alexei Navalny quien fue envenenado y ahora se encuentra detenido en Rusia al parecer en condiciones muy preocupantes después de que hiciera una huelga de hambre. Biden afirmó que si el líder opositor encarcelado llegara a morir las consecuencias serían "devastadoras para Rusia".

Putin dijo que Navalny había ignorado la ley y sabía lo que sucedería si regresaba a Rusia desde Alemania, donde había recibido tratamiento por un intento de asesinato con veneno. También acusó a Kiev de violar los términos de un acuerdo de alto el fuego con los rebeldes prorrusos en el este de Ucrania.

Biden dijo que había planteado cuestiones de derechos humanos porque estaba en el "ADN" de su país hacerlo, y también el destino de los ciudadanos estadunidenses encarcelados en Rusia.

Sin embargo, Putin no dio indicios de ningún acuerdo de intercambio de prisioneros ni de la liberación de Navalny.

Cuando se le preguntó sobre la represión de la oposición política de Rusia, Putin dijo que no quería disturbios en Rusia o un movimiento similar al movimiento Black Lives Matter de Estados Unidos. Biden calificó la comparación de "ridícula".

Putin calificó a Biden como un socio constructivo y experimentado, y dijo que hablaban "el mismo idioma", pero agregó que no ha habido amistad, sino un diálogo pragmático sobre los intereses de sus dos países.

Biden dijo que le había dicho a Putin "necesitamos algunas reglas básicas que todos podamos cumplir", y agregó: "Hice lo que vine a hacer".

En una declaración conjunta emitida después de las conferencias de prensa, tanto Moscú como Washington coincidieron en que la reunión demostró que podían avanzar en objetivos compartidos incluso en periodos de tensión.

El líder del Kremlin dijo que era "difícil” decir si las relaciones con Estados Unidos mejorarían, pero evocó que había un "atisbo de esperanza" con respecto a la confianza mutua.

Por otra parte, Biden, celebró el encuentro en persona y afirmó que "no hay sustituto para el diálogo cara a cara", y que le había dicho a Putin que su agenda "no era contra Rusia" sino "a favor del pueblo estadounidense".

Pero con respecto al tema de la confianza opinó que "no se trata de confianza, se trata de interés propio y verificación del interés propio". Pero dijo que había una "perspectiva genuina" de mejorar las relaciones.

Las relaciones entre Washington y Moscú se han deteriorado desde que Rusia se anexó la península de Crimea que es parte de territorio de Ucrania. Después en 2015 las relaciones sufrieron otro descalabro con la intervención rusa en Siria y finalmente con las acusaciones de que Rusia intervino en las elecciones de 2016 con el triunfo de Donald Trump.

Las relaciones de ambos países tuvieron otro capítulo desafortunado cuando Biden dijo en una entrevista que Putin era “un asesino”, comentario que desembocó en la partida del embajador ruso de territorio estadunidense y la posterior salida del embajador americano de Moscú.

Finalmente, en el lado positivo Biden celebró que en el futuro se establecerá un plan para colaborar “en áreas de estabilidad estratégica” que será revisado en los próximos meses.

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