La Santa de Moda

lunes, 29 de noviembre de 2010

En los altos círculos del poder y la farándula se ha propagado rápidamente el culto a la Santa Muerte, donde se mezclan elementos de santería y magia negra. Las investigaciones del reportero de Proceso José Gil Olmos acerca de la influencia de la brujería y el esoterismo en la política dieron como resultado el libro La Santa Muerte. La virgen de los olvidados que próximamente pondrá en circulación Random House Mondadori. Con autorización del autor y del sello editorial ofrecemos unos fragmentos de esta obra.

 Como un secreto de confesión o, aún más, como un pacto inviolable, pues el castigo para aquel que viole el acuerdo es la muerte, se guarda entre los oradores de la Santísima Muerte la devoción que le tienen diversos personajes de la política, de la farándula o de los deportes.

Y es que en la privacidad de sus casas y de sus trabajos más de una personalidad famosa realiza peticiones a la Niña Blanca, para lo cual llaman a quienes saben realizar los rosarios para que sean éstos quienes encabecen una ceremonia en sus altares particulares.

Por supuesto, se trata de un secreto que los implicados se llevan al mismísimo sepulcro, como lo hizo María Félix, quien era asidua al mundo esotérico y al culto a la Santa Muerte. De hecho, la versión que hay entre los enterados es que la diva fue vestida y sepultada de manera tal que rendía su último tributo a las deidades que no son bien vistas por los ojos públicos y los del catolicismo. 

Entre los personajes más importantes de la política nacional que se han acercado al culto a la Santa Muerte, mezclándolo con la magia negra, está Elba Esther Gordillo, quien de acuerdo con uno de sus exasesores más cercanos, cada tanto le pide a la Flaquita que elimine a sus enemigos. La dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), considerado el sindicato más grande de Latinoamérica por su millón 450 mil agremiados, es ampliamente conocida en el mundo del esoterismo, pues no sólo cree en la magia negra sino que la practica.

Según gente cercana a la profesora Gordillo, en su penthouse de la exclusiva zona de Polanco la lideresa sindical tiene guardado un esqueleto de cuerpo completo, vestido como una reina y colocado sobre un altar ante el cual rinde un culto que también se mezcla con el del palo mayombe y con diversos ritos africanos. Para pagarle los favores que de ella recibe desde hace más de una década, Elba Esther Gordillo ha impulsado la construcción de altares consagrados a la Santa por toda la ciudad de México, donde estos sagrarios se han multiplicado de manera acelerada durante los últimos años; aunque no se tiene un padrón, hay estimaciones que hablan de la existencia de 300 altares públicos.

Otro de los políticos adoradores de la Santa Muerte es el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien además es devoto de la santería y de la magia negra, al igual que su enemiga Elba Esther Gordillo. Ulises Ruiz es uno de los gobernadores más poderosos y al mismo tiempo esotérico que ha habido en los últimos años. Varios de sus colaboradores han atestiguado los rituales y han visto los talismanes que este singular personaje de la política mexicana tiene para su protección. Uno de estos colaboradores incluso asegura haber visto una enorme tarántula que vive en una caja de vidrio en la oficina del político, con la que éste habla mientras la acaricia. “Hasta su cara le cambia cuando habla con ella”, corrobora otro testigo.

Ulises Ruiz también tiene una santera cubana de cabecera, la cual le hace ritos en los que sacrifica animales tales como chivos, tórtolas y gallinas negras. Uno de los excolaboradores del gobernante me reveló que en su casa éste tiene un altar dedicado a la Santa Muerte, el cual está instalado en un cuarto aledaño a la cochera. En el lugar, añadió el testigo, tiene colgados huesos y diversas figuras caribeñas que le traen sus colaboradores más cercanos, quienes comparten con él el gusto por el esoterismo, o que trae él mismo de sus múltiples viajes a Cuba, donde tiene otro santero de cabecera.

Durante 2006, Ruiz hizo evidentes sus creencias esotéricas a pesar de que hasta entonces se presentaba como un católico convertido al cristianismo. Fue la época en la que se suscitó el conflicto magisterial que derivó en el movimiento popular conocido como Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que, entre otras demandas, exigía la renuncia del gobernador. Para resolver este problema social, Ruiz utilizó la asesoría de dos santeros que le decían qué decisiones tomar y en quién no debía confiar. De hecho, fue a través de su influencia que tomó las decisiones más drásticas, como la represión de los integrantes del movimiento, que produjo la muerte de 21 personas, la desaparición de una decena más y el arresto de 500 ciudadanos. Algo que nunca se había visto en la historia social del país.1

Recientemente, durante las pasadas elecciones del 4 de julio de 2010, el gobernador oaxaqueño volvió a hacer uso de los ritos mencionados. Incluso, de acuerdo con un testigo, en una casa de seguridad que tenía a las afueras de la capital, Ruiz mantenía enjaulado a un mapache al que le daba todas las atenciones y cuidados que podía. A este animal le rendían oraciones los principales operadores electorales del gobernador, asegurando que se trataba del nahual de Ulises Ruiz.

Otro famoso adorador de la Santa Muerte, en su versión más posmoderna, es el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Este ingeniero mecánico egresado de la UNAM, que se formó como policía en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), es devoto desde hace muchos años de la Santa Muerte, así como fiel a otros ritos esotéricos. De acuerdo con varios de sus excolaboradores, desde que empezó a trabajar como policía en el gobierno de Vicente Fox, en sus oficinas siempre ha tenido una figura de La Flaquita, a quien se encomienda cada vez que ha de salir a un operativo peligroso.

Ya durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, cuando ascendió a secretario de Seguridad Pública, García Luna instaló el altar en su oficina privada, pero en lugar de la figura esquelética puso la del Ángel de la Muerte que inventó el arzobispo de la Iglesia Católica, Apostólica, Tradicional México-Estados Unidos, David Romo, de quien ya hemos hablado, figura a la que el máximo policía de la nación se encomienda cada vez que va a realizar un operativo.2

Otros personajes famosos que también son devotos de la Santa Muerte son la actriz y cantante cubana Niurka y su expareja, el actor Boby Larios, cuya boda, acontecida en febrero de 2004, no sólo fue un escándalo porque le vendieron los derechos de la misma a la revista TV Notas en 100 mil dólares, sino porque el hombre que los casó no fue otro que David Romo, que como también ya dijimos era por entonces ferviente promotor de la Santa Muerte.

La noticia de la boda corrió como fuego en estío, por lo que David Romo amenazó a los medios de comunicación con demandarlos tras asegurar que tenía permiso de la Secretaría de Gobernación para hacer lo que quisiera al respecto. El supuesto sacerdote no procedió porque el peso del escándalo provocado en el mundo del espectáculo hubiera sido aún peor.

Lo que sí hizo por entonces el sacerdote Romo fue revelar que entre sus fieles devotos había políticos muy importantes, aunque se negó a dar sus nombres. Posiblemente el inventor del Ángel de la Muerte se refería a Elba Esther Gordillo y a Genaro García Luna.

Quien también es devoto de la Santa es El Místico, luchador profesional que salió de las calles de Tepito apoyado por otro luchador: Fray Tormenta, un sacerdote que ayuda a los niños de la calle. Por supuesto, cuando se supo que este luchador adoraba a la Muerte, lo amenazaron con cancelar sus contratos con la televisión, por lo que tuvo que ocultar su devoción hacia La Niña Blanca, de la que sigue siendo un fiel seguidor.

Y es que en el mundo del espectáculo y de la farándula la Santa está presente en todos partes, como lo demostró la revista Mi Guía, que en octubre de 2002, como bien cita la historiadora Perdigón, daba el siguiente ejemplo: 

Dedicándose plenamente a la Santita, o mezclando creencias de santería, budismo y catolicismo, la mamá de Toñita busca el triunfo en La Academia. Comparte en el altar la foto de su hija con la Santa Muerte, a la cual le ofrece tequila, un listón rosa, le enciende veladoras; todo se vale para que sea la absoluta ganadora del concurso televisivo.3

Este ejemplo resulta muy ilustrativo de lo que estamos diciendo porque habla de un concurso de televisión, transmitido por la empresa TV Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, empresario ligado al grupo de ultraderecha los Legionarios de Cristo, cuyo fundador, Marcial Maciel, estuvo involucrado en el escándalo de pederastia que recientemente fue reconocido por el Vaticano, que era visto por millones de mexicanos.

Otro caso famoso es el de la modelo Carmen Campuzano, quien le pidió al supuesto arzobispo de la Santa Muerte, David Romo Guillén, que le ayudara a dejar su vida disipada de dependencia del alcohol, las drogas y el sexo. Según la carta de un devoto, el arzobispo primado de la Iglesia Santa, Católica, Apostólica, Tradicional México-Estados Unidos, no sólo le rezó al Ángel de la Muerte encomendándole a Campuzano, sino que realizó un rito de brujería y santería que consistió en meter a la modelo en un círculo de fuego.

Por su parte, Manuel Valadez señala, con respecto a la cercanía de los políticos con la Santísima Muerte: “Bueno, sabemos que el poder es el poder, el poder cambia a las personas, y entre más tengas y subes más peldaños necesitas más protección a nivel espiritual. No sólo están buscando a la Santa Muerte, sino también la santería y otras cosas como la brujería”.   l

 

 


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