La isla como alegoría

lunes, 18 de abril de 2011 · 01:00

El ensayista y narrador mexicano nacido en Canadá Bruno H. Piché recurre a la isla como metáfora para escribir sobre el hombre y la sociedad contemporánea. En Robinson ante el abismo. Recuento de islas. (Ed. DGE Equilibrista/UNAM. Col. Pértiga, México, 2010. 141 pp.) compone ensayos, notas, reflexiones y páginas autobiográficas, así como recopila citas y poemas de otros autores sobre las ínsulas.

Para H. Piché la isla en una de sus variadas significaciones refiere a la soledad. La naturaleza del hombre lo lleva al retraimiento. La vida en sociedad ocurre por necesidad y exige de varias renuncias que niegan sus apetencias Así busca aislarse para ser él mismo, como lo escribe D. H. Lawrence: “Había un hombre que… quería una isla propia… para convertirla en un mundo propio”.

La isla también alude a historias de posesión y disparate, como la del llamado Principado de Sealand. En 1967 Paddy Roy Bates ocupa una vieja plataforma abandonada de acero y cemento, utilizada por la Royal Navy inglesa como fuerte naval en los años cuarenta. La construcción se encuentra en aguas internacionales, al norte del Reino Unido, por lo que Bates la ocupa con cinco gentes, la declara territorio independiente y se autoproclama rey. Luego crea un escudo, bandera, monedas, estampas y pasaportes. Con estas formalidades los seis habitantes han esperado ser reconocidos por otros países. En la actualidad el casco se encuentra a la venta por la avanzada edad de Roy Bates y la desilusión de sus ocupantes.

También H. Piché señala que hay hombres-islas poco conocidos como los que encuentra al hacer una revisión de los asesinatos de varios intelectuales comunistas en los países europeos del este. Los aislados no son los rebeldes, sino esos hombres que los espiaban, denunciaban y luego condenaban. Inmersos en una estructura burocrática y sometidos por el miedo, hacían lo que debían, no lo que querían. La negación los empobreció, degradó y confinó.

En otra de sus acepciones la península es una alegoría del abandono, como ocurrió con la isla de Hashima o Gunkanjima, comprada por la empresa Mitsubishi, porque tenía un gran yacimiento de carbón. La explotación exigió construir condominios, avenidas, tiendas, escuelas… para los trabajadores. Cuando se extendió el uso del petróleo la isla dejó de ser rentable y la empresa cerró, por lo que obligó a sus habitantes ha abandonarla. El acto es característico de la sociedad moderna del desecho. En el momento en que alguna cosa, objeto, territorio o sujeto deja de tener utilidad se le aparta sin importar valores o emociones.

Robinson ante el abismo es un compendio admirable, por la originalidad de los hechos, personajes, lugares y anécdotas personales que presenta. También por los insinuantes pensamientos planteados que invitan a la consulta e introspección sobre la tristeza, la soledad y el naufragio. 

 

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