Un año de gobierno: Los deslices de Castañeda

viernes, 30 de noviembre de 2001
De por sí cuestionado por su salto de la izquierda a un gobierno gestado en la derecha, el canciller Jorge G Castañeda ha dada mucho de qué hablar durante su desempeño en el gabinete del presidente Vicente Fox, quien ha salido en su apoyo las veces que ha sido necesario Sobre todo, cuando el funcionario generó polémica por calificar al gobierno de Cuba de "ardido" En vísperas de la esperada decisión de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), sobre si condenaba o no la situación de las garantías individuales en Cuba, persistía la incertidumbre acerca de la posición que asumiría el nuevo gobierno frente al país hacia cuya situación interna México siempre había manifestado respeto Pero además de que había duda porque se trataba de una administración no priista, el panorama también era incierto por las antiguas pugnas entre Castañeda y La Habana Años antes a su desempeño como funcionario, tras haberse acercado a los dirigentes de la Revolución Cubana, Castañeda publicó varios libros en los que reveló supuestas artimañas de éstos y cuestionó la figura del Che Guevara, en lo que los allegados al presidente Fidel Castro calificaron como "deslealtad" Después de que el 18 de abril pasado el voto de la ONU fue contra Cuba, pese a la abstención de México, el canciller de aquel país, Felipe Pérez Roque, acusó directamente a Castañeda de gestionar la condena a la isla y también lo señaló como "susceptible de aceptar presiones de Estados Unidos" Las palabras de su similar significaron para Castañeda que los cubanos estaban "un poco molestos y ardidos" "¡Muy bien dicho!", fue lo que comentó Fox al respecto, no obstante que antes, su entonces vocera, Martha Sahagún, había planteado que el comentario de Castañeda no correspondía a la postura del gobierno nacional Fox explicó su apoyo a Castañeda con el argumento de que la palabra "ardidos" es muy mexicana y aseguró que no sentía que se hubiera generado ningún distanciamiento con el presidente cubano, no obstante el encuentro Fox-Castro previsto para el mes de julio En este primer año de gobierno, Castañeda ha ido más allá de las relaciones internacionales de México, al opinar sobre asuntos como la reforma fiscal --lo que le valió ser calificado como "entrometido e imprudente", por el perredista Carlos Navarrete? e incluso al confrontar al subcomandante Marcos, quien lo señaló como uno de los funcionarios que, tratando de adjudicarse las ganancias políticas de la pacificación de Chiapas, enviaron a personas con el EZLN para intentar entablar una negociación En ese entonces ?marzo del 2001?, Castañeda retó al dirigente zapatista: que dé a conocer los nombres de las supuestas personas que trataron de negociar, dijo el funcionario que un año antes había manifestado que el país puede sobrevivir sin dificultades si no hay paz en Chiapas Más aún, quien en sus tiempos en la izquierda había sido duro detractor del Tratado de Libre Comercio (TLC), por el que incluso acusó a EU de "apalear" a México, levantó nuevas críticas cuando asumió la postura de que no se debía regatear apoyo a los estadunidenses en su "combate al terrorismo", mismo que inició con los bombardeos a Afganistán Después de décadas de una política exterior en donde, si bien se priorizaba la relación con el país vecino del norte, se ponía como límite el respeto a la soberanía de los estados, Castañeda --con el respaldo de Fox-- se apresuró a manifestar un apoyo que generó confusión en el país, pues se consideró que se trataba de un "cheque en blanco" para el gobierno de George Bush Como en un principio no se tomó el tiempo de explicar el significado de la "incondicionalidad" para con EU, Castañeda incluso fue llamado a dar explicaciones en el Senado Allí indicó que el respaldo sería moral, pues EU tenía "todo el derecho de tomar represalias" por lo atentados del 11 de septiembre, los cuales, sostuvo el 13 de septiembre, no sólo fueron contra la potencia mundial, sino contra la democracia y la civilización De acuerdo con analistas consultados por Proceso, en el fondo de las posiciones que ha sumido Castañeda estaría la prematura lucha por conseguir llegar a la Presidencia en el 2006 Su confrontación con el secretario de Gobernación, Santiago Creel, quien rechazó las posturas de subordinación a EU, estaría dentro del mismo marco en el que ambos tratan de ganar espacios, consideró el investigador Gustavo López Montiel (Proceso 1038), quien comentó que, al igual que en todo el gabinete, Castañeda es un funcionario pragmático, desapegado a ideologías, con el único interés de obtener poder