Lo que une y separa a los mexicanos

viernes, 9 de noviembre de 2001
¿Estamos Unidos los Mexicanos?, es el título de un libro que aborda las características y los límites de la cohesión social en México Lo hace desde diversas perspectivas: los partidos políticos, la política económica, la educación, las fuerzas armadas, el narcotráfico, la corrupción, el desarrollo regional, la delincuencia, la globalización, etcétera Dirigido por Georgina Sánchez, directora ejecutiva de Asesores Internacionales en Prospectiva, y Mauricio de María y Campos, presidente de la sección mexicana del Club de Roma, el libro -editado por Planeta-presenta 19 ensayos que, teniendo como eje el tema de la cohesión social, diseccionan los problemas fundamentales del país De este libro se reproducen a continuación fragmentos del ensayo de Enrique Alducín, "Cohesión Social, democracia y confianza" Esta basado en una encuesta nacional sobre lo que une y separa a los mexicanos Unión entre los mexicanos Al inicio del siglo XXI no existe un claro consenso de que estemos unidos los mexicanos: en promedio nacional, seis de cada 10 ciudades opinan que estamos muy unidos (16%) o algo unidos (46%), piensan que lo estamos poco (32%) o nada (5%) casi cuatro de cada 10 Es claro el sentimiento de la nación: nos falta unión, y ello implica riesgos y costos; asimismo, se requiere articular políticas de cohesión social pero ya no sólo desde el gobierno federal, sino también con el liderazgo y la participación de la sociedad civil y de los gobiernos estatales y municipales Las mujeres se consideran un poco más unidas que los hombres (59 respecto de 57) No hay gran diferencia en esta percepción de acuerdo con el nivel socioeconómico: los estratos medios piensan que hay más unión entre nosotros que los extremos de riqueza o pobreza; sobre todo los que gozan de mayores niveles de bienestar material consideran menor unión En las regiones centro (61), norte (60) y occidente (58) consideran que estamos más unidos que en el sureste (55) y la zona metropolitana de la ciudad de México (53) Así, en el centro del país casi 7 de cada 10 (68%) estiman que los mexicanos estamos mucho o algo unidos, cuando en el sureste y la capital de la república piensan lo mismo más de la mitad (54% y 55%) En todas las regiones, son mayoría quienes piensan que estamos más unidos que desunidos Destaca como área débil el sureste Esta es la zona más rezagada del país en términos económicos y sociales, si bien es la más rica en recursos, sobre todo agua y energía En este caso, la falta de cohesión social se puede traducir en fragmentación e incluso secesión Las personas con mayor escolaridad se considera que estamos más unidos Quienes no tienen ningún estudio consideran que estamos algo unidos (51%), y a ellos corresponde el menor porcentaje Las personas con primaria incompleta o completa otorgan un porcentaje similar de unión (59% y 58%, respectivamente) El índice de personas con estudios de secundaria, preparatoria y profesional es alrededor de 64%, con pequeñas vacaciones; por último, aquellos con posgrado son los que piensan que estamos más unidos (71%) Qué une a los mexicanos A la pregunta "¿Qué es lo que más nos une a los mexicanos?", estos enlistan en todo el territorio nacional en forma espontánea una serie de factores de unión que a continuación se presenta por orden de prelación En primer lugar se menciona el nacionalismo (173%) y las raíces culturales (171%) Hay que reconocer que los dos factores más importantes de cohesión social para los mexicanos son resultado de una política de gobierno Los gobiernos emanados de la revolución institucional, para legitimarse, llevaron a cabo una fuerte y constante campaña nacionalista y cultural, que abarca desde la alfabetización, el fomento de la lectura y las bibliotecas públicas de Vasconcelos hasta la edición de cientos de millones de libros de texto gratuitos y obligatorios; así como el muralismo y la pintura de propaganda política, sin olvidar uno de los museos de antropología más espectaculares del mundo Prácticamente se usaron todos los instrumentos disponibles, desde la televisión y los programas de radio estatales hasta la creación de la historia, los símbolos, los héroes y el imaginario nacional En tercer lugar vienen las desgracias y los desastres (125%) Los mexicanos tienen la percepción de que éstos nos unen porque despiertan la solidaridad, factor que por sí solo representa 6% de las respuestas Este factor es insólito, pues no recibe la atención de los estudiosos de la cohesión social e identidad nacional A partir del sismo del 19 de septiembre de 1085, cuando la capital de la República quedó devastada y miles de personas padecieron bajo los escombros, la sociedad civil asumió el reto de rescate y se auto-organizó, con lo que rebasó la lenta y burocrática respuesta del gobierno Así, surgió un nuevo espíritu de unión entre los mexicanos, que a partir de entonces se manifestó en todas las desgracias que ocasionan las fuerzas de la naturaleza En cuarto sitio se ubica la región (106%) Este es el único elemento que se menciona de los factores tradicionales de cohesión: raza o etnia, religión, lengua y territorio La religión, igual que el idioma, que por ser tan obvio y cotidiano no se enuncia, se la debemos a los españoles En quinto sitio, la pobreza (90%) Los teóricos tampoco mencionan este factor Las graves carencias que sufre gran parte de los compatriotas es motivo de identificación y unión De acuerdo con el informe de CEPAL 1999-2000, en México se ubican debajo de la línea de pobreza casi cuatro de cada 10 hogares (38%) y casi la mitad de las personas (47%); la diferencia se debe a que las familias pobres son más numerosas Su propia condición de marginación y pobreza es vínculo de identificación para casi uno de cada cinco pobres La democracia (75%) es un nuevo vínculo que nos une y que ganará terreno en el futuro Su sola mención en forma espontánea y el hecho de que ocupe el sexto sitio son signos alentadores Sin embargo, nuestra democracia es incipiente? La familia (70%) pierde importancia como eje de articulación de nuestra sociedad, si bien todavía es muy relevante En el futuro nuestro eje de articulación será igual que en los países anglosajones, alrededor del individuo Ello implicará la pérdida de ciertos valores tradicionales de convivencia, y la adopción de otros, lo cual redundará en tensión social y mayor enajenación y anomia, es decir, en una pérdida de cohesión social Por último, otros factores se menciona con relativa menor frecuencia son los valores (846%), el trabajo y la economía (32%), los deportes (27%) y la comunicación y la confianza (26%) Los estudiosos otorgan gran importancia a los valores y la confianza como factores primordiales de cohesión, aunque la población piensa poco en ellos Desde la óptica de la sicología social, los valores son el principal elemento de cohesión en un país; en el nuestro, la gran mayoría reconoce una pérdida de valores compartidos por todos, y nuestra pluralidad exige revalorar la tolerancia y respetar a las minorías y al pensamiento disidente, en una palabra, "al otro" Es digno de destacar el hecho de que, salvo las personas sin escolaridad que consideran un factor importante a la religión, todos los niveles escolares en diferente medida perciben las raíces culturales o el nacionalismo como factores primordiales de unión entre los mexicanos Es interesante la baja calificación que se le otorga a los valores en todos los niveles de escolaridad Se puede concluir así que si los sociólogos creen que los valores son un factor importante de cohesión en un país, los mexicanos no lo consideran así Cabe destacar que todos los factores mencionados -democracia, religión, nacionalismo, etcétera-son en última instancia también valores; sin embargo, por su importancia, la gente los destaca del conjunto total de valores Qué separa a los mexicanos Los mexicanos aceptan la pluralidad y las diferencias en la sociedad, pero ¿estas diferencias nos unen o nos separan? Determinamos que los mexicanos consideran que nos separan 16 factores, que a continuación se enuncian por orden de prelación También se responden las preguntas: ¿qué tan diferente es la percepción de los mexicanos del grado de desunión que causan estos factores?, y ¿cuáles son los principales? En promedio, se encuentran en primer lugar las ideologías políticas (219%) Éstas son conjuntos de valores que permiten comunicar y "vender" las plataformas políticas de los partidos, es decir, lo que consideran deseable o valioso para los ciudadanos y la sociedad Cuando las visiones del país al que debemos aspirar difieren de manera marcada, como el socialismo y el capitalismo, se presentan antagonismos infranqueables que efectivamente, como piensa más de una quinta parte de la población, constituyen factores de división que deterioran la cohesión social En segundo término, la economía (182%) Como factor de unión, la economía y el trabajo suman sólo 32%, seis veces menos que como causa de desunión Aquí, de nueva cuenta, pesa la distribución del ingreso? la brecha entre los pobres y los ricos se ahondó en estas fechas de 124 veces a 129 Esta desigualdad se agrava en el medio rural respecto del urbano; así, los ingresos corrientes totales de los hogares urbanos en 1994 eran 26 veces mayores que los de los rurales, y en 1998 este número aumentó a 33 veces La economía causa desunión cuando las oportunidades no son parejas: las diferencias entre las percepciones de los analfabetas son casi 10 veces inferiores a la de los que cuentan con educación profesional, es decir, entre subempleados y empleados En tercero, nos separan las clases sociales y la desigualdad (137%), que, como se señala en el inciso previo, se generan por la inequidad de oportunidades en la educación y el empleo, así como por factores sociales poco reconocidos, como discriminación de género, edad, etnia o color de piel En cuarto lugar nos separa la corrupción (83%) Este mal afecta el desarrollo del país y además separa a su gente La corrupción es el predominio de los antivalores, la falta de democracia, la impunidad y el abuso del poder Se piensa que con la alternancia en el poder disminuirá la corrupción, pero los gobiernos de cualquier signo han sido incapaces de frenar este cáncer social Sus raíces son sistémicas y culturales, por lo que el puro voluntarismo político o las leyes serán insuficientes para reducir la corrupción En quinto lugar se ubican los antivalores (67%), que se mencionan en forma genérica Se enuncian de manera específica la envidia (60%), la indiferencia y el egoísmo (50%), así como las conductas antisociales, como la delincuencia (36%) Los antivalores son vicios de la naturaleza humana que se oponen a la convivencia --es decir, la interacción entre los individuos de una comunidad-y la dañan, por eso se reprueban moralmente y son mal vistos Su efecto neto es minar la cohesión social En noveno se ubica la educación y la cultura (36%) En este caso, como factor de desunión, estos conceptos sólo pueden referirse a sus diferencias y desigualdades Así de acuerdo con los datos del INEGI del censo de 1995, de la población mayor de 15 años, 105% no tiene ninguna instrucción, 212% cuenta con primaria incompleta, 189% con primaria completa, 222% con educación media básica, 169% con media superior y 102% con educación superior De cada cien estudiantes, sólo 5% son de educación superior: uno de cada 20 En décimo lugar está la violencia (29%) El malestar social se refleja en los altos índices de delincuencia que padecemos; así, de acuerdo con cifras de la PJDF, en la capital de la república el promedio diario de asalto a transeúntes subió de 35 a 135 de 1993 a 1999, casi cuatro veces más Estas estadísticas no reflejan que 60% de estos asaltos se cometen con violencia ni su incidencia real, pues menos de la mitad de las víctimas denuncian el crimen ante las autoridades Confianza institucional La confianza es la base de la convivencia humana y factor clave del desarrollo de los países Si bien los mexicanos no consideran la confianza como un factor de cohesión social importante (26%) ni tampoco piensan que la desconfianza nos separe (06%), el ejercicio de la democracia incrementa la confianza institucional y por ende la cohesión social En este orden de ideas interesa conocer las respuestas a las siguientes cuestiones: ¿existe un cambio en la confianza antes y después de las elecciones?, ¿qué instituciones obtienen mayor confianza?, ¿declinan algunas a ojos de los mexicanos? Antes de las elecciones, la confianza institucional en general era baja y después del 2 de julio ésta aumentó en forma importante El mayor incremento de confianza se da en el IFE, que de ocupar el segundo lugar pasó al primero Su índice ponderado de confianza subió de 499 a 639 Antes de las elecciones uno de cada seis ciudadanos confiaba mucho en el IFE, y después, tres de cada 10 (18% a 30%), algo: antes, 34%; después, 38%; poco: antes, 28%; después, 24%; y nada: de uno de cada cinco a uno de cada once (20% y 9%, respectivamente) Aumentan los que confían y disminuyen los desconfiados En segundo lugar, el ejército: después de las elecciones confía mucho en él 28%, o algo, 41% Es decir, siete de cada 10 mexicanos; su índice avanza de 582 a 631 En tercer lugar, el TRIFE (Tribunal federal electoral) aumenta su credibilidad de 478 antes de las elecciones a 563 después de las mismas Mientras más cercano es el nivel de gobierno se aprecia mayor confianza, tendencia que se mantiene después de las elecciones; si bien aumenta la confianza al parejo, la que se deposita en el municipio crece más Para cada nivel de gobierno se tienen los siguientes avances: municipal, antes, 458, después 519:; estatal, antes, 454, después, 511; y federal, antes, 437, después, 492 Todavía con déficit de confianza, los órganos representativos de los ciudadanos, cámaras de diputados y senadores, merecen menos confianza que el poder ejecutivo Después de las elecciones en ambos órganos hay más confianza; las cámaras de diputados y senadores, merecen menos confianza que el poder ejecutivo Después de las elecciones en ambos órganos hay más confianza; las cámaras de diputados y de senadores tenían el mismo índice de confianza, 344, antes de las elecciones, y después de ellas, la de diputados logró 452 y la de senadores 441 Estos importantes cuerpos deberán acreditar con su labor y resultados mayor confianza de la que tienen en la actualidad Por último, la menor confianza la tiene el poder judicial Después de las elecciones aumenta su índice nacional de 332 a 388 la Procuraduría general de la república (PGR) ocupa el último lugar en la confianza de la población entre las instituciones de gobierno Después de las elecciones, la PGR también aumenta el nivel de confianza ante la población a pesar de que ésta continúa baja Antes de las elecciones no confían nada en ella más de cuatro de cada 10 (43%), y poco, uno de cada cuatro (25%) Su índice es de 324 después de las elecciones no confían nada en ella cuatro de cada 10, con una ligera disminución a 41%, y poco, de 28% el índice logra aumentar cinco puntos (329) Se concluye que el proceso electoral aumentó de forma sustancial la confianza de los mexicanos en sus instituciones Los órganos involucrados de manera directa con el proceso son los que mayor confianza obtienen: el IFE gana 136 puntos, el TRIFE gana 85 puntos, la cámara de senadores 109, y la de diputados 97 En síntesis, se puede concluir que la democracia engendra confianza en las instituciones y que por ello constituye un nuevo lazo de unión de los mexicanos Especial 25 años

Comentarios