La dura transición

miércoles, 16 de enero de 2002
México, D F- Durante los últimos años mucho se ha hablado de la llamada "transición mexicana a la democracia", o simplemente de la transición política, entendiéndose en general para ambos términos que se trata del cambio del partido en el poder, o sea la llegada de Vicente Fox a la Presidencia y la derrota del PRI Sin embargo, al paso de los meses se observa que esa transición será más larga de lo que se esperaba, pues al mismo tiempo que el país se adapta al cambio de régimen, se produce lo que se podría considerar como una crisis de los tres partidos políticos más importantes: PAN, PRI y PRD El PAN todavía no se pone de acuerdo internamente sobre cuál debe ser su papel como partido supuestamente en el gobierno, y digo supuestamente, porque es sabido que muchos de sus miembros no están de acuerdo con la representación que ha otorgado Fox al partido dentro de la administración pública Así, tanto los senadores como los diputados panistas, en no pocas ocasiones, se han mostrado reacios a otorgar su apoyo pleno a las iniciativas de Fox Y en esas condiciones de controversia se llevarán a cabo las elecciones para elegir a su dirigente nacional, entre el actual presidente del partido Luis Felipe Bravo Mena y Carlos Medina Plascencia Por lo que hace al PRI, todo parece indicar que se dirige directamente a una mayor división interna de la que ahora padece También debe afrontar la elección de nuevo dirigente nacional y desde el primer momento los dos candidatos, Roberto Madrazo y Beatriz Paredes, han mostrado que están dispuestos a utilizar todas las armas posibles, legales o ilegales, para vencer al adversario Y el PRD anda por las mismas, con sus candidatos Rosario Robles y Jesús Ortega, que hasta ahora lo único que han hecho es descalificarse mutuamente Los tres vencedores en esas contiendas internas tendrán la responsabilidad de preparar a sus respectivos partidos para elecciones de diputados federales en 2003 Sin embargo, el panorama no se presenta fácil para ninguno de los tres, pues además de sus problemas internos tendrán que hacer frente a la desconfianza de los ciudadanos, sobre todo después de la campaña de desprestigio contra senadores y diputados desatada durante las últimas semanas por varios medios de difusión, tras la aprobación de las nuevas medidas fiscales, en la cual no se han hecho distinciones entre los legisladores de los distintos partidos Así que una de las tareas por hacer de los nuevos dirigentes partidarios será recobrar la confianza ciudadana15/01/02