Carlos y Chávez: una extraña complicidad

sábado, 26 de enero de 2002
Una delicada relación se teje entre el presidente venezolano Hugo Chávez y el terrorista Ilich Ramírez Sánchez ---alias Carlos, en su tiempo el más buscado del mundo--, de acuerdo con el relato que confió a Proceso el exconsul de Venezuela en Francia, Nelson Castellanos Hernández La historia que Castellanos relató al semanario se remonta a Beirut, a donde fue enviado por el gobierno de su país en 1991 para sustituir al embajador en la región, quien era sospechoso de participar en un tráfico de visas Allí recibió la visita de Carlos, quien fue detenido hasta 1994 El exdiplomático --quien el 14 de enero interpuso una demanda contra el "terrorista internacional", contra su abogada, Isabelle Coutant-Peyre y contra el presidente Hugo Chávez-- narró a Proceso cómo Carlos le ofreció protección en Beirut después del asesinato de un funcionario que le habría ofrecido ser su nuevo socio en el tráfico de visas Días más tarde, después de que Castellanos envió un informe al gobierno venezolano sobre lo ocurrido, vino la represalia y fue secuestrado durante 48 horas por el delincuente en Siria Salió sano y salvo del incidente y pudo dejar Líbano Sin embargo, en 1995 volvió a encontrarse con Ramírez Sánchez, al trasladarse a París, Francia, lugar de reclusión del mismo, para fungir como cónsul venezolano Después de un primer encuentro con el terrorista, quien le dio una calurosa recepción, y de meses de manejar una relación como la que sostiene con cualquier preso, Carlos se volvió contra él -contó a Proceso-- para sentenciarle: "Ahora estoy en el gobierno, vas a hacer todo lo que quiero" En la edición que comienza a circular el domingo 27 de enero, el exdiplomático cuenta las razones por las que fue despedido al llegar Hugo Chávez a la presidencia, las amenazas de las que fue objeto y relata los detalles sobre su secuestro