Caso Pemex-PRI: Insuficiencia del IFE para fiscalizar a partidos

miércoles, 30 de enero de 2002
México, DF (apro) - El escándalo provocado por la presunta entrega de dinero ilegal al PRI, proveniente de las arcas de la paraestatal Pemex, enfrenta al Instituto Federal Electoral (IFE) ante sus propias carencias y lo ubica muy lejos de poder transparentar los recursos utilizados por los partidos políticos en los procesos electorales, como ocurrió en los comicios presidenciales de 1994 Contra la sospecha sobre un financiamiento irregular en la campaña y precampaña de Vicente Fox, el instituto no pudo avanzar en la transparencia electoral; sin embargo, el expediente podría abrirse nuevamente ante las filtraciones de una supuesta utilización de mil cien millones de pesos para la campaña de Francisco Labastida Ochoa a través del sindicato petrolero El consejero electoral e integrante de la Comisión de Fiscalización, Jaime Cárdenas, hace una evaluación y acepta: "Estos son acontecimientos graves y muy preocupantes para el sistema de partidos, que demuestran una insuficiente fiscalización del IFE Son hechos que ponen manchas al proceso electoral del 2000" Y va más allá "Esto demuestra que hubo una gran cantidad de recursos en las campañas, sobre todo del PRI y la Alianza por el Cambio, que demuestran también que son cosas que al IFE se le fueron" Cárdenas, uno de los consejeros que ha insistido en el esclarecimiento de las aportaciones de los Amigos de Fox, y más recientemente en el de una supuesta "doble contabilidad" en el PRI, reconoce que el instituto debe esperar los resultados de las investigaciones del caso Pemex-PRI No obstante, advierte: "La campaña del 2000 fue muy dura y tal vez sucia" Observa que el IFE cuenta con varias limitaciones legales que hacen imposible una profunda auditoría a asociaciones y partidos políticos pero, además, están los "diques" externos, como los secretos bancario y fiscal, en los cuales se ha escudado tanto la Secretaría de Hacienda y Crédito Público como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para impedir el acceso a las cuentas de los partidos y agrupaciones políticas, donde se encuentra guardado el recurso furtivo de la "triangulación" Atado de manos Desde su integración como organismo autónomo, alejado de la mano del Gobierno federal en turno, se "vendió" la idea ante la ciudadanía de que el IFE terminaría con las grandes suspicacias que envuelven todo proceso electoral, pero la realidad fue otra A la fecha, el instituto se ha enfrentado en tres ocasiones con el reto de esclarecer la entrega de millonarios recursos públicos y privados al PRI y PAN --vía triangulación bancaria La legislación electoral mexicana --negociada por dirigentes nacionales de los partidos políticos y aprobada por sus legisladores-- ha provocado que las auditorías del IFE sean limitadas y aprueben, con errores, los gastos de campaña, situación que luego ellos mismos tienen que revertir ante denuncias de algún ciudadano o partido político El primer caso ocurrió con la elección presidencial de Ernesto Zedillo, cuando, según documentación aportada por el entonces dirigente nacional del PRD, Andrés Manuel López Obrador, su campaña fue financiada con recursos del exbanquero Carlos Cabal Peniche La entrega de 25 millones de pesos, como el mismo tabasqueño lo aceptó, se maquilló a través de operaciones contables realizada por el Banco Unión, propiedad de Cabal Seis años después, cuando la alternancia en el poder estaba más cerca, la Alianza por el Cambio, conformada por PAN y PVEM, se vio envuelta en un hecho similar que, hasta el día de hoy, no ha podido aclararse, debido a los secretos bancario y fiscal Un mes antes de realizarse la elección presidencial, el priista Enrique Jackson denunció la entrega millonaria --de 2 mil millones de pesos-- de recursos a la campaña foxista a través de los Amigos de Fox, quienes se habrán valido de bancos en el extranjero Nuevamente el IFE no pudo hacer nada El pasado 9 de agosto el instituto determinó que estaba imposibilitado para solicitar a las autoridades información de las empresas K-Beta, ST and K de México, Grupo Alta Tecnología de Impresos y Vegetales Frescos, esta última de Juan Pablo Fox, hermano del presidente de la República, y las demás de Lino Korrodi, a través de las cuales se habría financiado parte de la campaña y precampaña de Fox Cárdenas explica que hasta el momento no se puede determinar qué tan "sucias" fueron las campañas del 2000, pues tanto Hacienda como la CNBV les han negado el acceso a las cuentas bancarias "No han dado la información de los Amigos de Fox y ahora vamos a esperar que nos den la que poseen respecto del asunto de PRI-Pemex "El tema de los Amigos de Fox no está cerrado, está olvidado", dice, y explica que el caso se encuentra desde agosto del año pasado en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), luego de una queja del PRD Dicha autoridad deberá determinar --como en el caso de Zedillo-Cabal Peniche-- que se esclarezca la procedencia de los recursos para las campañas "El Tribunal podría ordenarnos que reiniciemos la investigación para hacerla más completa y profunda, y que se exija al Poder Ejecutivo un informe Esto es factible jurídicamente", dice Cárdenas, quien recuerda que durante la investigación que hizo la Comisión de Fiscalización, nunca se solicitó la declaración de Lino Korrodi ni de los demás administradores de la agrupación Amigos de Fox Ante la decisión de no solicitar información --que por mayoría tomaron los consejeros--, Jaime Cárdenas envió una carta a Vicente Fox, pidiéndole que entregue la documentación o instruya a las autoridades competentes "para que el pueblo de México conozca la verdad sobre las condiciones de la elección que lo condujo a la Presidencia de la República" En su misiva de dos cuartillas, le expone que "el avance democrático sólo se logra con transparencia y rendición de cuentas Usted mismo lo ha sostenido en diferentes ocasiones Por esta razón política y por los motivos jurídicos que le he expuesto, como ciudadano y como consejero electoral, le solicito instruya a sus colaboradores de precampaña y campaña para que entreguen toda la información" El IFE puede reabrir casos sobre dineros ilegales para campañas A pesar de que el IFE se encuentra atado de manos para actuar en torno a la supervisión del origen de recursos para las campañas, en principio el integrante de la Comisión de Fiscalización, Jaime Cárdenas, se muestra optimista, pues al instituto se le configura la posibilidad de reabrir casos cuando existen denuncias formales o a través de anónimos, y en el caso del PRI los consejeros electorales aún tienen mucho trabajo Por ejemplo, con los Amigos de Fox el tema está en el tribunal y, según el reglamento de rendición de cuentas, los partidos deben guardar durante cinco años su documentación para hacer aclaraciones en cualquier momento En el caso del PRI, el instituto tiene archivada desde hace casi un año, el 24 de abril del 2001, una investigación sobre una posible "doble contabilidad" A inicios de mes llegaron hasta las oficinas del consejero tres documentos que describen la situación financiera del PRI, y uno más que, según la Comisión de Fiscalización que preside el consejero Alonso Lujambio, "ofrecen elementos que pudieran operar como indicios sobre supuestas irregularidades relacionadas con los ingresos y egresos del citado instituto político" El 10 de mayo, la comisión determinó que puede actuar de oficio o cuando le lleguen anónimos, e incluso por notas periodísticas En esa ocasión el anónimo hablaba de una supuesta doble contabilidad del PRI; algunos escritos contenían el logotipo del partido, pero en el cuarto documento, y que es del que se desprenden posibles manejos ilegales de dinero, no se cuenta con papel membretado Lo único que contiene son dos afirmaciones, que dicen: "De acuerdo con nuestra experiencia, el partido podría estar sancionado con uno o dos millones de pesos de sanciones económicas, en caso de proceder algunas observaciones que se encuentran en proceso de aclaración Dicha situación sucedería siempre y cuando se logre que los auditores no determinen observaciones a medios de comunicación de campaña, donde existe documentación prefabricada" Y la segunda afirmación: "Están latentes los mecanismos administrativos que el partido realizó con sus organizaciones, principalmente la denominada Nuevo Impulso, en donde existieron recursos que gastó el partido provenientes de otras fuentes" El acuerdo finalmente quedó "en reserva", y nunca se investigó si realmente el PRI cuenta o no con una doble contabilidad El tercer caso que hoy enfrenta el IFE, y que no puede investigar por sí solo, dado que existe el secreto bancario y que no puede auditar ni a las asociaciones de los partidos ni a los sindicatos, es el del PRI-Pemex Hasta el momento, los consejeros sólo han solicitado información a Hacienda, Pemex, Secodam y PGR sobre el tema, y no pueden emitir un fallo, pues no cuentan con elementos para establecer si hubo delito electoral o si se rebasaron los topes de campaña El único elemento con que cuentan es con la declaración del senador Eduardo Bours, quien dijo haber recibido de los empresarios 980 millones de pesos y el PRI sólo reportó 200 Lo que está ocurriendo sólo demuestra algo, "la insuficiencia del IFE para fiscalizar a los partidos", dice Cárdenas, y recuerda: "Pero nadie debe olvidar que el proceso electoral del 2000 fue muy duro y accidentado; nadie se acuerda de él ni reparó en algunos acontecimientos, porque sólo importaba que había un nuevo partido después de 70 años" Tomando en cuenta los instrumentos legales con que cuenta el instituto, es muy difícil que detecte maniobras bancarias o triangulación de recursos, dice el consejero "Es difícil que el IFE pueda detectar maniobras bancarias, a menos que exista una queja o un anónimo, como en este caso, y es que el IFE lo que hace es pedir los informes, y sobre lo que los partidos entregan es sobre lo que audita; entonces, para detectar alguna triangulación, nosotros no tenemos capacidad", añade Aun antes que ocurriera el escándalo sobre el caso PRI-Pemex, el IFE recibió --el 7 de enero-- un anónimo en el que se daba cuenta de posible desvío de fondos y una hoja que decía: "Aquí hay un fraude electoral multimillonario, a ver qué hace el IFE" Los otros dos textos eran dos notas periodísticas del reportero Miguel Badillo, quien antes que nadie documentó lo que presuntamente ocurrió entre Pemex, el sindicato petrolero y la campaña de Francisco Labastida Ochoa Una semana después, el 15 de enero, el presidente de la Comisión de Fiscalización, Alonso Lujambio, convocó a reunión urgente para el 21 de enero y decidir qué hacer Pero antes que tomaran alguna determinación, la información apareció de nuevo en los medios de información, provocando --a diferencia de la primera vez-- un gran revuelo político Hoy los consejeros se encuentran a la espera de que la información --mucha de ella ya publicada en medios-- les sea enviada y, a partir de ahí, empezar a revisar, pero algunos de ellos siguen ciertas pistas por su lado; incluso existe la versión --que no pudo ser confirmada-- de que en el IFE hay un "expediente oculto" del PRI Hasta el momento, lo único cierto es que aun antes de darse el escándalo, algunos consejeros pidieron información, tanto en el Revolucionario Institucional como en la Secretaría de Gobernación, sobre el desvío de fondos de Pemex hacia el PRI, y la respuesta en ambas partes fue que "es una verdadera porquería lo que hay" Cárdenas concluye: "Como consejero quiero que se transparente todo y se establezcan nuevas reglas para fiscalizar, como la eliminación del secreto bancario, pero mientras tanto, esto tiene implicaciones políticas para todos, no sólo para el partido afectado, sino para el IFE y también para Vicente Fox, porque, ¿cuál es el punto débil de las democracias consolidadas?: lo poco claro de sus campañas electorales y que han terminado por tumbarlos --Si la transparencia económica en las campañas electorales es crucial para la democracia, ¿está Fox ante un reto? --"Uno muy importante, y no sólo el gobierno de Fox, la misma autoridad electoral, la PGR, los legisladores, los partidos, Secodam, el TEPJF --¿Es un buen momento para que Fox también esclarezca el dinero de su campaña? --Creo que sí