González Curi: Incapacidad ante el desastre

domingo, 13 de octubre de 2002
Campeche, Cam (apro)- Desastroso fue el paso de "Isidoro" por tierras campechanas, pero más catastrófica resultó la actuación del gobernador Antonio González Curi y su equipo de protección civil ante la contingencia En su afán de proteger su capital político en estos tiempos de efervescencia preelectoral, incurrió en colosales negligencias que agravaron el drama de los cientos y cientos de damnificados por el meteoro, que, según estimaciones preliminares, causó daños en la entidad superiores a los mil millones de pesos El Centro Estatal de Emergencias (Cenecam), que es "la estructura operativa del Sistema Estatal de Protección Civil" y con apoyo de la OEA fue dotado "con tecnología de vanguardia en informática y telecomunicaciones que le permite establecer un Sistema de Alerta permanente, así como realizar la planeación, organización, control y administración de las actividades inherentes a la atención de situaciones de emergencia, así como una muy importante labor de prevención y concientización hacia la sociedad civil", demostró su incapacidad de respuesta y de operación "Nos va a llover muchisímo nos viene muchísima agua vamos a tener problemas por las lluvias", se desgañitaba la meteoróloga del organismo Edna Izquierdo, quien alertaba a las autoridades sobre el peligro que representaba para la entidad el huracán "Isidoro", pero fue ignorada Sus advertencias fueron reducidas a simples exageraciones y aun en los momentos más críticos, nunca se llevó a la práctica el plan de emergencia que prevé el Programa Estatal de Protección Civil para este tipo de eventualidades Ante la proximidad del meteoro a la Península de Yucatán, el Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred) decretó el estado de alerta el sábado 21 Ese mismo día llegó a la entidad personal del Sistema Nacional de Protección Civil Aun así las autoridades estatales se resistían a reconocer la amenaza Al día siguiente, cuando el peligro era más inminente, el Consejo Estatal de Protección Civil sesionó por la mañana, aunque el gobernador excusó su inasistencia con el pretexto de gripe Fue el director del Cenecam, Manuel Flores Hernández, quien encabezó la sesión y aunque avisó del estado de alerta, al mismo tiempo desestimaba el riesgo Aunque el mayor impacto se esperaba en el norte, la zona maya, sobre todo en el municipio de Calkiní, limítrofe con Yucatán, por donde se esperaba saldría el meteoro, la meteoróloga seguía advirtiendo que las lluvias eran lo más riesgoso Solamente los representantes de las fuerzas armadas dieron a la situación la debida importancia "Nosotros como militares debemos prever el peor de los escenarios para estar preparados en cuanto se necesite", dijo a Flores Hernández el comandante de la 33 Zona Militar, Florencio Raúl Cuevas Salgado, durante la reunión y de inmediato se trasladó con sus tropas al municipio calkiniense, donde para entonces las autoridades municipales y la Armada ya desalojaban a los pobladores de Isla Arena Fue hasta las once de la noche de ese domingo, cuando ya empezaba a conocerse la destrucción que "Isidoro" causó a Yucatán, que el gobernador, asustado, se presentó al Cenecam para presidir la reunión del Consejo de Protección Civil, desde luego a puertas cerradas para los medios, y a la que no se convocó a organismos civiles como la Cruz Roja Los representantes del Sistema Nacional de Protección Civil intentaron exponer las medidas que debían seguirse de inmediato, como evacuar las zonas bajas para poner a salvo a sus habitantes El mandatario molesto por la intromisión del intruso le inquirió despectivo: "¿Y tú qué, quién eres, qué haces aquí?" Cuando se hubo identificado insistió: "¿Qué eres, qué estudiaste, qué?", y lo ignoró Más tarde lo llamó y le dijo: "Bueno, vamos a resolver esto" "Isidoro" ya impactaba Calkiní --con cuya alcaldesa Sonia Cuevas Kantún, que supervisaba personalmente las acciones que se tomaban en su municipio, el gobernador también tuvo un altercado--, cuando los funcionarios federales le recomendaron a González Curi solicitara el estado de emergencia "¿De qué me sirve eso?", preguntó Se le explicó que la medida le permitiría disponer inmediatamente de apoyos federales para atender la emergencia, los cuales ascenderían, quizá, a 30 millones de pesos "Nosotros aquí tenemos un fondo de contingencia con el que podemos hacerle frente a la situación", respondió y llamó al director del Cenecam: --"A ver, Manuel, ¿cuánto tenemos en el fondo?" --"Pues teníamos 7 millones de pesos, pero con los incendios forestales le quitamos 2 (millones)", respondió el funcionario Gritó al representante que dejó el delegado de la SCT, Ernesto Jáuregui Asomoza: "¡¿Dónde está el de la SCT?! ¡¿Está en su casa o no, coño!?" clamó a gritos y ordenó amenazante: "¡Díganle que venga, que salga de su casa si no quiere que lo cambie!" Después se encerró para hablar vía telefónica con el secretario de Gobernación, Santiago Creel --"¿Qué van a hacer?", cuestionó esta corresponsal a Manuel Flores, que escapó un momento de la reunión --"¡Nada! Vamos esperar aquí y mañana salimos a levantar a los caídos", dijo socarrón, pero, en efecto, así lo hicieron: No evacuaron con oportunidad las zonas de alto riesgo, no enviaron representantes de protección civil estatal a coordinarse con los comités municipales que actuaron a su libre albedrío y el reparto de apoyos se dejó en manos de líderes del PRI que acabaron lucrando con ellos Con inundaciones reportadas en ocho municipios, así como cortes en los servicios de energía eléctrica y el agua potable, y daños en algunas estructuras, como el nuevo malecón, el gobierno federal le insistió con la declaratoria de zona de emergencia Se rehusó de nuevo bajo el argumento de que los problemas sufridos eran menores Y, peor aún, aunque la meteoróloga insistía en que venían más lluvias, declaró en conferencia de prensa que "pasó el momento más delicado" e hizo que la población bajara la guardia cuando lo peor aún estaba por venir El martes 25, mientras los medios locales difundían a ocho columnas las declaraciones del mandatario, se abatió un diluvio que en poco tiempo inundó basta parte de la geografía estatal con devastadoras consecuencias Comunidades enteras desaparecieron bajo el agua y sus pobladores se resguardaron donde pudieron Pese a la magnitud de las afectaciones el mandatario se empecinó en ocultar la situación Diez de los once municipios fueron afectados con inundaciones y se estima que, al menos, la mitad de la población del estado, es decir unos 400 mil campechanos, sufrió algún grado de afectación en su patrimonio El 10 por ciento de la red carretera, es decir unos 220 kilómetros, sufrieron daños que requieren reparaciones mayores; en 425 escuelas reportan perjuicios que mantienen al 40 por ciento del estudiantado sin clases; 51 unidades médicas tienen deterioros, una de ellas, la clínica del ISSSTE tuvo pérdidas totales en su equipamiento Los sectores productivos también sufrieron pérdidas considerables El meteoro cobró, además, dos vidas y dañó la red carretera dejando incomunicada por varios días a la Península Más de 15 mil personas, según los reportes oficiales, se registraron en los albergues e infinidad de comunidades rurales quedaron aisladas Aunque el Consejo Estatal de Protección Civil, se suponía, estaba en sesión permanente, no se volvió a ver más ahí al gobernador Sólo sobrevolaba los municipios en el helicóptero del gobierno y bajaba a tomarse la foto De hecho, la mayoría de los titulares de las dependencias sólo dejaron representantes Las quejas de los desesperados damnificados brotaban por todos lados No se les atendía, estaban atrapados y sus hijos tenían hambre y frío En medio de la tragedia se dieron casos insólitos, inhumanos, como en el municipio de Champotón, donde el alcalde Herculano Angulo llegó a decirles a los afectados que intentaban acercarse a él para pedirle ayuda: "Espérenme mamacitas, voy a ver cómo están mis vacas y ahorita regreso" El personal del DIF en ese municipio, que aún sigue bajo el agua, fue más allá: instaló a casi 400 damnificados en una fraccionamiento en construcción del Fovissste y después giró instrucciones en la cocina del albergue donde acudían a comer que "ni un plato más para éstos, porque están en casas; si quieren comida que traigan hasta aquí a sus hijos para ver si es cierto que es para ellos la comida" En la zona el agua alcanzaba más de un metro y la gente amenazaba con linchar al edil En Hecelchakán, en plena contingencia, el alcalde José Dolores Brito Pech, que días después ante el presidente Vicente Fox se quejó de "los funcionarios que no funcionan", destituyó al personal de Protección Civil porque dispusieron de colchonetas y otros apoyos para los damnificados sin autorización de la Oficialía Mayor En Escárcega la gente apedreó la casa de la alcaldesa Rosaura González porque no les llegaba la ayuda A pesar de la caótica situación González Curi se resistía a solicitar a la Federación que declarara zona de desastre la entidad para que se canalizaran recursos del Fondo Nacional de Desastres La oposición en el Congreso local se lo exigió y los legisladores federales de todas las fracciones en bloque tomaron tal iniciativa el pasado 26 de septiembre, el mismo día en que de paso de unas las visitas que hizo a Yucatán se detuvo brevemente en Ciudad del Carmen para inspeccionar las condiciones en que se encontraban las plataformas petroleras y visitar un albergue en ese municipio gobernado por el PAN Fue hasta el viernes 27 cuando, finalmente, el secretario de Gobierno, Carlos Felipe Ortega Rubio, que no el gobernador, firmó la solicitud al secretario de Gobernación, Santiago Creel, para que se declarara a la entidad zona de desastre El supuesto desdén del presidente a la tragedia de los campechanos hirió susceptibilidades Se lo reprocharon en la visita que hizo el pasado día 2 a la entidad para constatar la magnitud de los daños que, dijo, lo tomaron por "sorpresa" porque las autoridades locales nunca le comunicaron la gravedad de la situación En su presencia, los damnificados en Champotón arremetieron contra el gobernador y el alcalde "¡Pendejo, eres un pendejo qué hiciste, pendejo, eres un pendejo!", amonestaba iracundo González Curi al presidente municipal Al día siguiente González Curi regresó a ese sureño municipio acompañando a la secretaria de Desarrollo Social, Josefina Vázquez Mota, para resolver la atención a los afectados El viernes 27 de septiembre, sin embargo, tratando de limpiar su imagen, el gobernador arremetió contra el gobierno federal y respondió al presidente Fox: "La entidad está levantándose por el carácter, la reciedumbre, la honorabilidad y la solidaridad del pueblo campechano "Campeche vivió aletargado en el siglo XX, está decidido y nadie podrá pararlo, ni la perversidad de quienes lo golpean en estos momentos inoportunos No detendrán a Campeche porque todo el pueblo unido trabaja honestamente para reconstruir los daños que ocasionó el meteoro, por lo que en unas cuantas semanas más podremos decir que está nuevamente en marcha"

Comentarios