Negociar la ley

jueves, 17 de octubre de 2002
México, D F (apro)- Uno de los paradigmas ?palabra que le gusta usar constantemente-- que Vicente Fox ha defendido desde que se sentó en la silla presidencial, es que en su gobierno "la ley no se negocia" Sin embargo, paradójicamente, el abogado de su mejor amigo, Lino Korrodi, ha propuesto todo lo contrario, para que se entierre la investigación de los dineros de Amigos de Fox en la campaña del 2000 Las palabras de Arturo Quintero, abogado neoleonés defensor de Korrodi, Carlos Rojas y Carlota Robinson, cabezas de Amigos de Fox, fueron claras: "Si son retiradas las acusaciones que sin fundamento se han hecho, no habría problema para someter a revisión las operaciones y cuentas bancarias de mis clientes" Se trata de condicionar la apertura de las cuentas bancarias de Amigos de Fox, a que se retiren las denuncias penales y electorales que hay en su contra por el presunto financiamiento irregular del extranjero y de empresarios nacionales a la campaña del hoy presidente de la República El PRD y el consejero electoral Jaime Cárdenas son los únicos que han presentado demandas ante el Poder Judicial para que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) abra las cuentas de Korrodi, Rojas y Carlota Robinson, a fin de desentrañar la posible ayuda del extranjero que tuvo Fox en la campaña del 2000, así como de grandes empresarios nacionales, entre ellos el dueño de Cemex, Lorenzo Zambrano; de Pulsar, Alfonso Romo, y del banquero Roberto Hernández El caso de Amigos de Fox está tan contagiado de corrupción como el Pemexgate, y entre ambos han empañado la elección del 2000, con la que supuestamente inició la democracia en México, como lo propugna el mismo Fox y su partido, el PAN La inquietud que surge de los dos casos de corrupción, es que si una elección tan sucia, como fue la del 2000, puede ser tierra fértil para el florecimiento de la democracia en México No es una cuestión fácil de digerir, pues se trata de un cuestionamiento de fondo, que tiene que ver con la aplicación de la ley y, así mismo, con la propuesta de un verdadero cambio democrático en México ¿O es que para combatir la corrupción se vale violar la ley y caer nuevamente en actos corruptos, como se observa en el caso de Amigos de Fox? En una reciente entrevista publicada en el diario español El País, el mandatario mexicano aseguró que el proceso de transición en México había concluido al cumplirse los dos primeros años de su mandato Pero cómo hacer esta afirmación si en los tribunales judiciales y electorales no se ha podido aclarar el origen de los recursos que usaron el PRI y Fox en la campaña del 2000 ¿Cómo hablar de transparencia si es opaco el camino que se tomó para arribar al poder? El abogado de Amigos de Fox, Arturo Quintero, al proponer una negociación de la ley sólo reafirma las sospechas de ilegalidad en los recursos que usó Fox en su campaña y en su precampaña electoral, que duraron más de dos años seguidos Al igual que en el Pemexgate, los Amigos de Fox buscaron los caminos oscuros de la triangulación bancaria para hacerse de recursos suficientes para sostener una campaña muy cara En el caso del PRI se ha acreditado el uso de 640 millones de pesos de Pemex para la campaña de Francisco Labastida Mientras que en Amigos de Fox se han registrado 200 millones de pesos provenientes del extranjero, que entraron a las arcas de la campaña a través de empresas de Lino Korrodi y de cuentas bancarias de Carlos Rojas ?despedido de Los Pinos por el escándalo del toallagate? y de Carlota Robinson, amiga de Korrodi Sin embargo, hay denuncias que hablan de ingresos ilegales de Estados Unidos y de grandes empresarios mexicanos En ambos casos hubo violaciones a la ley, y si Fox no quiere pasar a la historia nacional como el presidente de las mentiras y las falsas promesas democráticas, habrá de sacar las manos de los dos expedientes para que la justicia actúe sin manipulaciones y, entonces, acatar la sanción que amerita él y el PAN, como también tendrá que hacerse con el PRI

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