"¡Cárcel a Luis Echeverría!", reclamo en este 2 de octubre

jueves, 3 de octubre de 2002
Visita nuestra galería fotografica México, D F(apro)- "Un año más exigiendo lo mismo: justicia", se leyó en una pared sobre la avenida Insurgentes, 34 años después de la matanza estudiantil en Tlatelolco, en 1968 A esa distancia, líderes del movimiento estudiantil, jóvenes estudiantes y organizaciones políticas y civiles, realizaron el miércoles una larga marcha para recordar a los caídos de aquel 2 de octubre, que no olvidan El itinerario, del Casco de Santo Tomás, segunda sede de las escuelas del Politécnico, hacia la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco A la par, otra movilización se concentraría en el Zócalo capitalino La mayoría de los contingentes iban nutridos de jóvenes no mayores de 25 años, pero muchos hicieron suya la misma consigna que enarbolan desde 1968 quienes sufrieron en carne propia la represión del Estado, del presidente Gustavo Díaz Ordaz; su secretario de Gobernación, Luis Echeverría Alvarez; del jefe del Departamento del Distrito Federal, Alfonso Martínez Domínguez, y del titular de las Fuerzas Armadas en ese tiempo, Marcelino Díaz Barragán Contra ellos todas las consignas: "¡Asesinos, asesinos, culpables, culpables, cárcel!" La marcha, en la que participaron decenas de miles personas, según los organizadores --12 mil según las cifras oficiales-- no estuvo exenta de disturbios A lo largo del recorrido varios establecimientos comerciales sufrieron pintas y vidrios rotos Y entre los participantes también destacó la presencia del grupo Eureka, encabezado por doña Rosario Ibarra de Piedra, el que insistió en la presentación con vida de todos los detenidos-desaparecidos en la llamada guerra sucia de los sesenta y setentas Para las concentraciones, la Secretaría de Seguridad Publica (SSP) dispuso un operativo con cerca de 900 elementos de distintas agrupaciones, para hacer los cortes a la vialidad y evitar desmanes Sin embargo, 115 estudiantes fueron detenidos, 17 de ellos consignados al Ministerio Publico por actos vandálicos, y el resto al juez cívico, por faltas menores Algunas de las pintas que realizaron los manifestantes decían: "Solución o revolución", "Ningún partido político es el cambio" y "Por la limpieza de la guerra sucia" Además de la UNAM, con sus distintas escuelas, el Politécnico y la Universidad de Chapingo, marcharon también la Prepa Popular Tacuba, así como el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), la recientemente creada Universidad de la Ciudad de México, al igual que organizaciones de colonos, como Asamblea de Barrios Patria Nueva, el Frente Popular Francisco Villa (FPFV), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), los campesinos de Atenco, los indígenas de la región Loxicha de Oaxaca y el Frente Popular Revolucionario (FPR), los que por cierto tomaron las instalaciones de Sedesol La primer parada se hizo frente a las oficinas de Ignacio Carrillo, titular de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, en donde integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) aprovecharon para acusar a la líder moral del magisterio, Elba Esther Gordillo, de "asesina", en referencia a la ejecución del profesor Misael Núñez Acosta, según revelaciones del exdirigente Carlos Jonguitud Barrios Ahí, Raúl Alvarez Garín, exlíder del movimiento estudiantil del 68, dijo que existe la posibilidad de que en este sexenio, no priista, haya justicia A las 18:10, justo frente al monumento a Juárez en la Alameda Central, se guardó un minuto de silencio, luego que se recordó que a esa hora, hace 34 años, un helicóptero que sobrevolaba sobre la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, lanzó una luz de bengala como señal para iniciar la masacre El contingente siguió por todo el Eje Central hasta llegar a Tlatelolco, donde se realizaría el mitin Frente al monolito en memoria de los caídos en el ?68, se colocó una ofrenda con coronas, flores, veladoras y carteles, en los que se demandaba cárcel para los culpables "Compañeros caídos, ustedes vivirán a través de la historia como mártires de la democracia; su sangre y dolor serán un himno para la lucha de las clases sociales Dios los bendiga", decía uno de los carteles Ya en la Plaza de las Tres Culturas, hubo dificultad para definir desde donde pronunciarían su discurso los oradores participantes: el balcón central del Chihuahua, el mismo lugar donde estuvo el Consejo Nacional de Huelga, estaba listo desde la tarde, sin embargo, integrantes del Consejo General de Huelga (CGH) se apoderaron del audio y, después de una breve escaramuza con los líderes del Comité del 68, se decidió que los mensajes se emitieran desde un templete frente al edificio El primero de los oradores fue Félix Hernández Gamundi, también exlíder estudiantil del 68, quien después de pronunciar las mismas palabras del informe que se daba cuando inició la masacre hace 34 años, dijo que el actual gobierno federal fue obligado a abrir una fiscalía especial para castigar a los culpables de los crímenes de la guerra sucia Señaló que ha habido avances, pues consideró relevante que, por primera vez en la historia, se haya llamado a declarar a un expresidente y funcionarios que estuvieron involucrados en el conflicto estudiantil Añadió que los resultados son consecuencia de 34 años de lucha ininterrumpida contra estas atrocidades, incluida la matanza de estudiantes el 10 de junio de 1971, a manos de los tristemente famosos Halcones Dijo que esta es una lucha contra la impunidad y afirmó que, sin justicia, no hay transición a la democracia que valga Aseguró que los delitos cometidos en el pasado no prescriben, en virtud de los tratados internacionales que ha firmado México, y advirtió que si no hay justicia en el país, acudirán a esas instancias "Hoy es el tiempo de la justicia", remarcó Después de Hernández Gamundi, tocó el turno a Leopoldo Ayala, también miembro del movimiento del 68 y de la Coordinadora "Florencio López Osuna", quien leyó "el yo acuso", y pidió a los asistentes que levantaran la mano quienes consideraban genocida a Luis Echeverría Con el puño en alto, miles de manifestantes gritaron "¡culpable!" en repetidas ocasiones Ayala pidió no un minuto de silencio, sino una vida de lucha para acabar con la impunidad Y en ese tono continuaría, ya entrada la noche, el desfile de oradores, representantes de las más variadas organizaciones de estudiantes, colonos y trabajadores

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