Los riesgos de la venganza

jueves, 31 de octubre de 2002
México, D F (apro)- En estos días altos miembros del Ejército han sido sentados en el banquillo de los acusados por delitos graves cometidos durante el régimen priista Esto era impensable en el pasado, y que ocurra en la actualidad nos habla de un aparente cambio en los tribunales de justicia civiles y castrenses en el gobierno de Vicente Fox Sin embargo, el riesgo es que sólo se actúe como venganza en contra de algunos presuntos culpables sin llegar a quienes constitucionalmente son responsables de las fuerzas armadas: los presidentes en turno El lunes inició un juicio histórico en el Consejo de Guerra de la Secretaría de la Defensa Nacional contra de los generales Francisco Quirós Hermosillo y Mario Arturo Acosta Chaparro, acusados de haberse vinculado con el narcotráfico, principalmente con Amado Carrillo Fuentes, "El Señor de los Cielos" Y para el viernes otro general, Luis Gutiérrez Oropeza, será llamado a comparecer ante la Fiscalía Especial para Movimientos Políticos y Sociales del Pasado, por su presunta responsabilidad en la matanza de Tlatelolco Durante muchas décadas la impunidad ha sido una característica inmanente en el Ejército Mexicano De muchas maneras y por varios caminos se ha tenido información de que altos miembros de las fuerzas armadas se han involucrado en el narcotráfico y en la represión en contra de organizaciones sociales y grupos armados clandestinos; pero nunca se hizo algo para castigarlos Los años de mayor impunidad y de ilegalidad de miembros del Ejército se podrían ubicar durante las administraciones de los presidentes Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas, aunque en menor grado también con Ernesto Zedillo Constitucionalmente el presidente de la República es el jefe de las fuerzas armadas y a él se le reportan las actividades de los miembros, tanto de la Secretaría de la Defensa Nacional como de la Marina Así lo establece la ley A esos niveles del poder es muy difícil que se puedan ocultar irregularidades como las que hoy están en la palestra de la justicia y que, al parecer, cometieron los tres generales: Acosta Chaparro y Quirós Hermosillo, por narcotráfico, durante más de 20 años, y Gutiérrez Oropeza, por haber dado órdenes a subalternos de disparar en contra de los estudiantes el 2 de octubre del 68 Es imposible que los altos mandos del Ejército no supieran que algunos de sus miembros habían actuado fuera de la ley protegiendo y ayudando a narcotraficantes, u organizando grupos de choque para reprimir a la disidencia social El Ejército es un grupo cerrado y la población civil pocas veces sabe de sus actuaciones, de sus códigos de conducta internos y de sus ajustes de cuentas Como grupo de poder ha desarrollado mecanismos de sobrevivencia, que en el argot popular son llamados "purgas internas", con las cuales se "limpian" de "elementos disfuncionales" para seguir sobreviviendo El juicio contra los altos mandos del Ejército deambula por la tenue línea que divide la justicia y la venganza, sobre todo si no se actúa a fondo y sólo se castiga a los responsables más vistos por la opinión pública, dejando en la impunidad a quienes legalmente les corresponde dar una explicación por su responsabilidad constitucional Los presidentes en turno seguramente supieron que en las fuerzas armadas había elementos de diferentes niveles que estaban involucrados en negocios sucios o que habían asesinado a dirigentes de agrupaciones populares clandestinas Los supieron y se callaron La ley castiga a las autoridades que por acción u omisión han cometido delitos graves como la tortura, desapariciones, asesinatos o narcotráfico En el caso de los expresidentes de la República, nada los dirime de esta responsabilidad Pero en el Consejo de Guerra que se les está siguiendo a los generales Acosta Chaparro y Quirós Hermosillo, no se ha mencionado siquiera la responsabilidad que tuvieron los jefes del Ejecutivo que estaban al mando de las fuerzas armadas Sólo en el caso de la Fiscalía Especial para delitos del pasado se ha llamado a declarar al expresidente Luis Echeverría Álvarez, quien se ha escabullido de la justicia usando los propios huecos de los códigos penales Así, quienes en realidad están sentados en el banquillo de los acusados en el Consejo de Guerra y en la Fiscalía Especial, deberían de ser todos estos presidentes que fueron cómplices de delitos graves cometidos por sus subalternos Es a ellos a quienes se les debería de aplicar la justicia, pues de no hacerlo, el gobierno de Fox sólo estaría actuando en el nivel de la venganza Y eso únicamente genera rencores y revanchas