Exoneran a Quirós y Acosta de asociación delictuosa

viernes, 1 de noviembre de 2002
*El Consejo de Guerra los da de baja del Ejército Mexicano y los sentencia a 16 y 15 años de prisión México, D F, 1 de noviembre (apro)- Los generales Francisco Quirós Hermosillo y Mario Arturo Acosta Chaparro fueron condenados a 16 y 15 años de prisión por delitos contra la salud en su modalidad de fomento del narcotráfico Fueron siete horas de deliberaciones a puerta cerrada sin receso Los cinco integrantes del Consejo de Guerra comenzaron al mediodía de este viernes el análisis de las pruebas aportadas por la fiscalía militar y la defensa de los generales procesados y alrededor de las 19:30 horas, después de una tensa espera, anunciaron que ambos militares estaban exonerados de asociación delictuosa pero estaban condenados por delitos contra la salud en su modalidad de fomento del narcotráfico Tanto Quirós como Acosta Chaparro fueron destituidos de su empleo, el primero como general de División y el segundo, como Brigadier; fueron dados de baja de las fuerzas armadas y se les prohibió volver a usar el uniforme y ostentarse como generales El rostro de ambos militares no cambió durante los 20 minutos que le tomó al juez Domingo Arturo Sosa Muñoz, un teniente coronel que es titular del Cuarto Juzgado Militar, leer la sentencia con los resolutivos judiciales que sintetizaron el encierro de los cinco generales de división que decretaron la responsabilidad de Quirós Hermosillo y Acosta Chaparro La sesión inició con la intervención para exponer sus argumentos de los acusados El primero fue el general de División Quirós Hermosillo, quien preguntó sobre cuál será la concepción de la palabra “tiempo” que tendrá el procurador de justicia militar cuando habla de que la justicia tiene que ser pronta y expedita El militar estaba parado y miraba de frente a los cinco integrantes del Consejo cuando recordó que llevaba hasta el 1 de noviembre, 792 días detenido en la prisión militar y hasta ese momento no se la había podido probar nada “Al parecer somos los narcotraficantes desconocidos a estas fechas”, dijo cuando hizo referencia a la cifra de los 14 mil narcotraficantes que según el Procurador General de la República Rafael Macedo de la Concha han sido detenidos en los últimos dos años por la dependencia a su cargo y de los que sólo uno los ha identificado El general preguntó a los cinco divisionarios que lo observaban por qué nunca el fiscal militar llamó a comparecer a alguno de los 30 elementos que tuvo a sus órdenes cuando estuvo comisionado en la Coordinadora de Seguridad Pública de la Nación para corroborar su dicho de que, durante su desempeño en la investigación del secuestro de Alfredo Harp Helú, aprovechó los recursos para apoyar el paso de droga por el país Recordó que por pertenecer al arma de artillería y, posteriormente, a la de infantería, no es “despachador de vuelos, ni meteorólogo” para encargarse del envío de aviones como se le acusa El militar apuntó con el índice hacia el expediente del caso que se encontraba en una mesa adjunta a donde hablaba, y manifestó: “Ahora resulta que todos los ilícitos de que se nos acusa los planeamos entre 1994 y 1995, o sea posteriormente a lo que se dice” El general remató su intervención cuando dijo que su caso y el del general Acosta Chaparro, incluido en el “Maxiproceso” iniciado en 1997 por el entonces encargado de la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada de la PGR, Samuel González, representa una “mala copia” del que llevó a cabo en Italia unos años antes el juez Giusepe Falcone, quien envió a prisión a políticos y empresarios vinculados con la mafia siciliana como el capo Salvatore Brusceta Su carrera militar, prosiguió, fue sometida desde que se comenzó a filtrar la información a la prensa a “ablandamiento de artillería en los medios de comunicación” y se construyó un escenario propicio para la condena Cuando el general Quirós comenzó a referirse a las acusaciones en su contra que se han publicado en la prensa respecto a su actividad como comandante de la brigada de Policía Militar en la década de los 70 en el combate a la guerrilla, a partir de los testimonios de quien se presenta como su exsubordionado, Gustavo Tarín Chávez, intervino el presidente del Consejo, Angeles Dauahare quien le cuestionó si eso tenía que ver con lo del caso que ocupaba la audiencia El militar respondió que no y, posteriormente, dio por terminada su intervención Cuando Acosta Chaparro tomó la palabra también recordó que lleva dos años, dos meses y un día preso en el Campo Militar Número uno Hasta este momento, explicó, la fiscalía militar no ha podido sostener las acusaciones en su contra además de que sus “testigos protegidos”, como el caso del excomandante de la Policía Judicial Federal, Adrián Carrera Fuentes, evadió precisar sus imputaciones bajo el argumento que “había pasado mucho tiempo y ya no recordaba” El que hasta este viernes fuera general brigadier, manifestó que al usar a “testigos protegidos” para acusarlo a él y al general Quirós Hermosillo de narcotráfico “es un insulto al instituto armado, es un insulto a todos los miembros del ejército y es un insulto a la imagen de las fuerzas armadas” El militar concluyó: “Ratifico mis servicios prestados al ejército y a la Patria” En el receso de siete horas, antes de ser anunciada la sentencia, apareció por los pasillos de la sala de Consejo de Guerra un hombre de aproximadamente 85 años de edad apoyado en un bastón y ayudado por una mujer madura Se dirigió a la parte posterior del recinto a dialogar con los acusados y sus familiares a quienes dijo que tanto Quirós como Acosta eran dos de los “militares más disciplinados y cumplidos que había tenido bajo su mando” El anciano era el general de división Salvador Rangel Medina, comandante de la 27 Zona Militar en Acapulco, Guerrero, entre 1973 y 1974, en el inicio de los años más álgidos de combate a la guerrilla Fue él quien dictó las primeras órdenes de operaciones en la sierra de Atoyac, a las cuales concurrieron, entre otros de sus subordinados, los entonces teniente coronel Quirós y el capitán Acosta Chaparro Su presencia en el lugar, comentó a los allegados de ambos militares, fue para manifestar su apoyo moral a los dos hombres que en ese momento aguardaban su sentencia01/11/02