Silencio en el Bunker del Lago

viernes, 15 de noviembre de 2002
México, D F (apro)- De por sí hermética y desdeñosa hacia los medios de comunicación, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) decidió el jueves cerrar aún más los pocos canales con los que informa sobre su quehacer interno Cada seis meses --en abril y noviembre--, los más de 100 obispos mexicanos realizan una asamblea plenaria en la que analizan la situación de la Iglesia católica y del país Esta reunión se efectúa a puerta cerrada y dura toda una semana Los jerarcas, con maletas en mano, llegan de sus diócesis y se concentran en el llamado bunker del Lago; una sólida fortaleza situada en Lago de Guadalupe, Estado de México Al bunker lo circunda una basta planicie resguardada por sólidos muros de piedra y para traspasarlos es necesario pasar por una caseta vigilada por elementos de seguridad Después de mostrar su identificación y someterse a un interrogatorio ?"¿a quién visita?" "¿de dónde viene?"--, el visitante tiene posibilidades de acceso Durante las asambleas plenarias, los obispos viven en retiro: sesionan, comen y duermen bajo esta construcción de concreto, coronada por la enorme escultura de una mitra que se vislumbra de lejos Ahí hay, pues, sala de sesiones, comedores, capillas, dormitorios y un bar bien surtido de bebidas importadas al que se acude durante los recesos En una ocasión, el obispo Genaro Alamilla me comentó: "Yo fui uno de los impulsores para que la sede del Episcopado estuviera fuera de la Ciudad de México, lejos del bullicio" --¿Con qué objeto? --le pregunté --Para que los obispos no se distraigan, y eviten la tentación de salir a comer o salir de compras ?me respondió con una sonrisa Y es cierto El estruendo del tráfico, el humo de los escapes, el abigarramiento de tinacos y antenas de televisión desaparecen tan pronto se transita por las impecables carreteras privadas que desembocan en el bunker Hasta el despejado paisaje que rodea a la sede del Episcopado tiene algo de monacal: árboles y estanques quietos Cerca del bunker hay un convento de monjes dedicados a la vida contemplativa Llevan años y años sin salir de ahí, en un encierro perpetuo Cierto día, uno de ellos me comentaba que todas las noches visitaba a su familia que vive en Querétaro Se desprendía de su cuerpo, realizaba un viaje astral y comprobaba que todos sus familiares estaban bien, puesto que dormían plácidamente Esto me recordó a "Kalimán", el héroe favorito de mi niñez Cada seis meses, los reporteros que cubren la fuente religiosa tienen acceso a este mundo Pero, sobre todo, recogen la poca información que logran sacar a los obispos semi enclaustrados Y pongo el "semi" porque algunos obispos salen de este retiro de sus asambleas para reunirse con el presidente de la República o con algún secretario de Estado Otras veces, son algunos altos funcionarios públicos quienes van al bunker a visitar a los prelados Son idas y venidas casi subrepticias, en vehículos de cristales polarizados Durante las asambleas plenarias, se organiza una rueda de prensa diariamente En ella participan tres o cuatro obispos que responden a las inquietudes de los periodistas, en una "sala de prensa" que ni siquiera tiene teléfonos, mucho menos máquinas de escribir o computadoras Es solo una mesa alargada colocada frente a una veintena de sillas El pasado mes de abril, los obispos realizaron aquí su 73 asamblea plenaria El escándalo de los curas pederastas estadunidenses ocupaba las primeras planas de los diarios Y los obispos mexicanos no escaparon al cuestionamiento de la prensa --¿Cuántos casos de curas pederastas hay en México? ?se les preguntaba --La ropa sucia se lava en casa ?respondían --¿Qué sanciones les aplica el Episcopado Mexicano? --Tenemos derecho al silencio ?reiteraban esquivos Fue aquella una asamblea tensa entre los reporteros y los jerarcas católicos, quienes no ocultaban sus caras de enfado, su coraje contenido El pasado 11 de noviembre, dio inicio la 74 asamblea plenaria, que concluye este viernes 15 De entrada, los obispos advirtieron a los periodistas que ya no habría conferencias diarias Quedaban suspendidas "Solo habrá dos conferencias en el transcurso de la asamblea Nada más No crean que es porque nos incomodan sus preguntas ¡No! ¡no! Nada de eso Nosotros apreciamos mucho su trabajo Sólo que necesitamos más concentración y ustedes nos distraen", se disculpó el obispo Abelardo Alvarado, secretario general del episcopado 15/11/02