Dios bendiga señores con gusto este día de placer tan dichoso

miércoles, 20 de noviembre de 2002
La Revolución Mexicana, origen del PRI La Revolución Mexicana engendró al Partido Nacional Revolucionario qué engendró al Partido de la Revolución Mexicana que engendró al Partido Revolucionario Institucional esto era en el principio y esto era el principio: (casi) todas las cosas de él provinieron y sin él nada de lo que hoy es nombrado fue nombrado Al PRI el país le debe -siempre entre otras cosas- su estabilidad, el estilo más notorio de su corrupción, los decibeles de su vida pública, la multiplicación ostentosa de millonarios, la concepción popular de la política, el apego a la teoría del Menor de los Males, la idea del turismo como acarreó voluntario, la transformación de la movilidad social en colonias residenciales, la creencia en el rumor como la participación ciudadana que no es posible y la transformación del cinismo en franqueza hogareña Sin el PRI no sería posible entender a la nación de hoy También, quien se fíe únicamente den la experiencia formativa y normativa del PRI obtendrá una visión distorsionada y confusa de la realidad El PRIno lo es todo, pero sin el PRI nunca se hubieran integrado las partes Eres un mexicano de 1979: tú y tus padres han crecido oyendo esa prédica, admirando desmayadamente estos excesos, censurando o encomiando esa conducta autoritaria, burlándose de las selecciones inefables de senadores y diputados, examinando con interés personalismo las nuevas-medidas-para-superar-la crisis, dejando de advertir de modo paulatino e irremediable lo que acontece alrededor El PRI ha sido el contacto, el gestor, el intermediario entre el mexicano y la práctica política, los derechos individuales y sociales, la tradición histórica, el poder ¿Extraña entonces que el PRI haya llegado a parecer, en la espera sin organizaciones opositoras, otra metáfora borgiana del zahir, el objeto que nos enloquece al no abandonarnos, que es inútil esconder o arrojar al río o mostrar con orgullo y que se aparece en nuestra conducta desde donde nos detengamos a contemplarlo, entidad tan moldeable como la crítica, el rencor o la autocompasión? (Proceso 0122/ 5 de marzo de 1979)