El obispo de Neza: "El SIDA es un problema de moralidad pública"

viernes, 29 de noviembre de 2002
Ver fotogalería "Para la Iglesia, el SIDA es un gravísimo problema de moralidad pública Y es esto lo que nuestro gobierno no quiere reconocer; limita el problema sólo al ámbito de la salud", afirmó categórico el obispo José Melgoza Osorio, único miembro de la Conferencia del Episcopado Mexicano que ha publicado un análisis sobre esa enfermedad, en 1996 "¡Castidad! ¡Continencia! ¡Fidelidad matrimonial! Estas tres virtudes propuestas por la Iglesia son el mejor remedio para evitar el contagio" de SIDA Obispo emérito de Nezahualcóyotl, doctorado en filosofía y teología en la Universidad Gregoriana de Roma, promotor en México del Concilio Vaticano II, Melgoza Osorio abundó: "La Iglesia no considera la propagación del virus como un castigo de Dios, sino como resultado del abuso de la sexualidad, de la facultad generativa del hombre Toda violación a la ley puede ocasionar dos sanciones: la externa, impuesta por la autoridad; y la interna, impuesta por nuestro mismo organismo debido a nuestros actos desordenados Por ejemplo, la gula y el alcoholismo nos afectan, y no hay autoridad que impida estos excesos La grave amenaza del SIDA viene del abuso de la sexualidad "El placer sexual no debe verse como un fin, sino como un medio hacia la paternidad o la maternidad Es una equivocación buscar el placer por el placer El recto camino debe ser el uso legítimo de este placer, que es un estímulo a nuestra facultad generativa" ?¿Qué propuestas da el Episcopado Mexicano para combatir el SIDA? ?No puede dar otras más que las que emanan del evangelio, que son las que mencioné: castidad, continencia y fidelidad ?Y respecto del uso del condón para prevenir el SIDA, ¿qué dice la Iglesia? ?Su uso está totalmente desviado de la doctrina del evangelio, que, repito, es la doctrina de la Iglesia, porque nosotros no inventamos doctrinas, todo lo fundamentamos en el Evangelio de Jesucristo Y esto lo manejamos con mucha claridad "Además, ya está comprobado que los preservativos no son ciento por ciento seguros; muchas personas toman esta prevención y caen sin embargo en la enfermedad ¿Para qué es el condón? Generalmente para seguir buscando el placer como un fin Está fuera de las enseñanzas de Cristo" La gracia de Dios ?Pero también está comprobado que la castidad, la continencia y la fidelidad son prácticas excepcionales y el SIDA sigue propagándose ?Lo entiendo Entiendo todo esto Ya San Pablo se quejaba más o menos en ese sentido Nuestro Señor le dijo: 'Pablo, te basta mi gracia' La misma gracia de Dios libró a San Agustín y a la Magdalena Y esta misma gracia está al alcance de nosotros "Por desgracia, padecemos un laicismo entendido como el evitar todo lo que suene a religión Vivimos bombardeados por el culto al placer sexual; el cine, la radio y la televisión lo han propagado hasta convertirlo en un ideal Ahora esta desviación moral nos está conduciendo a la muerte Es como cuando alguien entra a una población asolada por una epidemia mortal; tarde o temprano se contagiará ¿Qué se debe hacer? Pues inmunizarse o no ir a ese lugar "Hay una serie de medidas estratégicas para conservar la unión y el compromiso con Cristo Y no se trata de convertir a todos en monjes o monjas ¡No!, simplemente en llevar una vida moral, de respeto a nosotros mismos y a los demás Inclusive, los no católicos deben tener conciencia de respetar a las demás personas y ser cuidadosos de no atizar su sed de placer, una sed que no se sacia nunca El viejo principio de 'mente sana en cuerpo sano' no tiene refutación ¿Qué es la mente sana? El pensamiento y la voluntad recta, la virtud; que es la fortaleza en la posesión y en la práctica del bien" En su análisis SIDA: el mal del siglo, publicado en dos números del boletín de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, en mayo de 1996, Melgoza Osorio aseguró que el contagio del SIDA era "el azote más terrible de cuantos ha conocido la humanidad", peor que la peste bubónica, la fiebre amarilla y el cólera Recalcó: "La fe católica no condena la sexualidad: Dios la ha dispuesto Lo que sí reprueba la fe católica es el abuso de la sexualidad o la actividad anárquica, que margina los indicativos bíblicos Es interesante observar cómo una actividad de tanta trascendencia en las personas haya quedado fuera de toda norma moral "Si el placer sexual ocupa lugar tan prominente como criterio de realización, ¿no podría afirmarse lo mismo de cualquier otro placer? Las drogas, en su consumo, producen placer El alcohol también es apto para producir placer La venganza, en el rencoroso, produce placer Lograr un cuantioso robo, produce placer" Pedagogía diabólica En ese entonces desaprobó las políticas gubernamentales para combatir el SIDA, las cuales se apoyaban en una "pedagogía diabólica" que contribuye al abuso del sexo, dijo y advirtió: "La llamada, mal llamada, educación para la prevención del SIDA está contribuyendo a la desorientación y a conflictos de conciencia, no menos que a un desastre en lo referente a la moralidad familiar y social Lo que antes se denominaba 'moralidad pública', está siendo neutralizada y sustituida por un absurdo exhibicionismo sexual que puede originar una epidemia de corrupción moral" Señaló que la llamada campaña de "educación para la defensa en contra del SIDA", parte de una concepción del hombre "inspirada por las más absurdas de las formas del materialismo: el hombre no es más que materia Nada hay en él fuera de un dinamismo que nace de su misma composición anatómica y de sus funciones biológicas "Recuerdo que cuando Guillermo Soberón estaba al frente del sector Salud, recomendaba usar preservativos y seguir haciendo el amor Este continúa siendo el método de nuestras autoridades ¡Es una barbaridad! Intentan proteger la salud promoviendo el vicio El amor, para ellos, es el gozo del placer, y no buscar el bien de la persona amada "Con el contagio del virus, sucede una situación muy trágica: las víctimas se convierten después en crueles victimarios Un infectado contagia a tres o cuatro personas, y éstas a su vez contagian a otras tantas, y así en una cadena interminable El abuso del sexo se ha convertido en una amenaza para la familia y la sociedad Por eso, la solución más directa es la abstinencia El SIDA es un problema de moralidad pública, no sólo de salud" ?¿En definitiva, hay un choque entre la concepción de la Iglesia y la concepción del gobierno? ?¡Claro! El gobierno no toma en cuenta la espiritualidad de la persona Ve sólo la parte somática Y por parte de la sociedad, yo palpo una indiferencia terrible ante el problema La gente ve incendiarse la casa ajena y piensa que el fuego no alcanzará la suya No sentimos el sufrimiento de los demás San Pablo decía: "¿Quién de vosotros está triste que no esté triste yo?"; es una forma de patentizar la solidaridad humana Pero parece que se necesita que el fuego llegue a la casa vecina para empezar a alarmarnos, entonces quizá ya sea demasiado tarde Por eso, la Iglesia debe señalar dónde radica el mal ?Sin embargo, la voz de la Iglesia se escucha muy poco en cuanto a la prevención del SIDA ?Sí Lamentablemente los medios de comunicación, la televisión sobre todo, se han convertido en el medio educativo y de cultura más poderoso Estos medios están dominados por el aspecto comercial Y, bueno, la venta del sexo, en todas sus expresiones, es lo que más produce (Proceso 1029/ 22 de julio de 1996)

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