En la actualidad, 42 millones personas están enfermas de SIDA

viernes, 29 de noviembre de 2002
Proceso com presenta el resumen mundial de la epidemia de VIH/SIDA, diciembre del 2002 Ver fotogalería Personas que vivían con el VIH/SIDA: 42 millones Adultos 38,6 millones Mujeres 19,2 millones Menores de 15 años 3,2 millones Nuevas infecciones por el VIH en 2002 Total 5 millones Adultos 4,2 millones Mujeres 2 millones Menores de 15 años 800 000 Defunciones causadas por el SIDA en 2002 Total 3,1 millones Adultos 2,5 millones Mujeres 1,2 millonesMenores de 15 años 610 000 La epidemia de SIDA se cobró más de tres millones de vidas en 2002, y se estima que cinco millones de personas contrajeron el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) a lo largo del año, lo que eleva a 42 millones el número de personas que viven con el virus en todo el mundo Mientras la humanidad se adentra en la tercera década de la epidemia de SIDA, la evidencia de su impacto es irrefutable Allí donde se ha propagado de forma descontrolada, la epidemia está arrebatando a los países los recursos y capacidades de los que dependen la seguridad y el desarrollo humanos En algunas regiones, el VIH/SIDA, en combinación con otras crisis, está sumiendo en la miseria a sectores cada vez más amplios de la población El mundo permaneció de brazos cruzados mientras el VIH/SIDA asolaba estos países No podemos cerrar los ojos ante una epidemia que sigue propagándose en algunas de las regiones y naciones más pobladas del planeta En Europa oriental y Asia central, el número de personas que vivían con el VIH en 2002 se elevó a 1,2 millones El VIH/SIDA se está propagando rápidamente por los Estados bálticos, la Federación de Rusia y diversas repúblicas de Asia central La Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA es un hito que puede marcar un antes y un después en la historia de la epidemia de VIH/SIDA Aprobada por los gobiernos de todo el mundo en el periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, en junio de 2001, estableció por primera vez objetivos con plazos fijos en relación con los cuales pueden exigirse responsabilidades tanto a los gobiernos como a las Naciones Unidas El ONUSIDA y sus copatrocinadores han establecido una serie de criterios para vigilar los progresos hacia la realización de tales objetivos En 2003 se iniciarán los trabajos para elaborar un primer informe que compruebe los logros conseguidos frente a dichos indicadores; el informe se basará en las notificaciones de progreso suministradas en marzo de 2003 por los 189 países que adoptaron la Declaración En cualquier caso, ya hay pruebas sustanciales de progreso Un mayor número de países está reconociendo el valor de conjuntar recursos, experiencias y compromisos mediante la creación de iniciativas regionales para luchar contra la epidemia A mediados de 2002, la Asociación Pancaribeña contra el VIH/SIDA firmó un acuerdo con seis empresas farmacéuticas como parte de una iniciativa de mayor alcance para mejorar el acceso a fármacos antirretrovíricos más baratos El nuevo Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo se está convirtiendo en una fuente importante de recursos adicionales Pero el mundo sigue mucho más rezagado por lo que respecta al suministro de tratamiento, asistencia y apoyo adecuados para las personas que viven con el VIH/SIDA A finales de 2001, en los países de ingresos bajos y medianos, recibían tratamiento antirretrovírico menos del 4% de las personas que lo necesitaban Y menos del 10% de las personas con el VIH/SIDA tienen acceso a cuidados paliativos o tratamiento para infecciones oportunistas Las mejores proyecciones actuales indican que, entre 2002 y 2010, otros 45 millones de personas contraerán el VIH en 126 países de ingresos bajos o medianos (que actualmente tienen epidemias concentradas o generalizadas), a menos que el mundo logre articular y potenciar drásticamente un esfuerzo global de prevención Más del 40% de estas infecciones corresponderán a Asia y el Pacífico (una región que experimenta actualmente el 20% de las nuevas infecciones anuales) Definir las tendencias del VIH La prevalencia del VIH proporciona una buena perspectiva del estado global de la epidemia Podría imaginarse como una fotografía fija del VIH/SIDA En los países con epidemias generalizadas, esta imagen se basa principalmente en pruebas del VIH realizadas en muestras sanguíneas anónimas obtenidas de mujeres que acuden a dispensarios prenatales Pero la prevalencia ofrece una visión menos clara de las tendencias recientes en la epidemia, ya que no distingue entre personas que contrajeron el virus hace poco y aquellas que se infectaron hace una década o más (Sin tratamiento antirretrovírico, una persona podría sobrevivir, en promedio, hasta 9-11 años después de contraer el VIH; con tratamiento, la supervivencia es considerablemente más larga) La trayectoria futura de la epidemia mundial de VIH/SIDA dependerá de que la humanidad sea capaz o no de proteger a los jóvenes, dondequiera que se encuentren, frente a la epidemia y sus secuelas Al igual que algunos sectores de la sociedad corren un riesgo especial de infección por el VIH, ciertas condiciones favorecen el crecimiento de la epidemia Tal como demuestran las actuales urgencias alimentarias en África meridional, la epidemia de SIDA se está entremezclando progresivamente con crisis humanitarias más generales El riesgo de propagación del VIH aumenta a menudo cuando arraiga la desesperación y se escinden las comunidades Al mismo tiempo, también se deteriora la capacidad para frenar el crecimiento de la epidemia y proporcionar tratamiento, asistencia y apoyo adecuados América Latina y El Caribe Las epidemias en América Latina y el Caribe están bien reconocidas Si no se refuerzan las respuestas, existe el peligro de que puedan propagarse de forma más rápida y más extensa Se calcula que en la región hay 1,9 millones de adultos y niños que viven con el VIH; esta cifra incluye a las 210 000 personas que, según las estimaciones, contrajeron el virus en 2002 Doce países de esta región (incluidos la República Dominicana y Haití; algunos países de América central, como Belice y Honduras, y Guyana y Suriname) tienen una prevalencia estimada del VIH del 1% o superior en mujeres embarazadas En varios países caribeños, las tasas de prevalencia del VIH en adultos sólo van a la zaga de las existentes en África subsahariana, lo que convierte esta región en la segunda más afectada del mundo En algunos de esos países, el VIH/SIDA es actualmente una de las principales causas de mortalidad Haití sigue siendo el país más afectado (con una prevalencia nacional estimada del VIH en adultos superior al 6%), junto con las Bahamas (donde la prevalencia es del 3,5%) El estigma y la discriminación relacionados con el VIH/SIDA figuran entre los obstáculos más importantes –y generalizados– que entorpecen una respuesta eficaz a la epidemia de SIDA El estigma y la discriminación apuntan y dañan a quienes son menos capaces de disfrutar de sus derechos humanos: los más pobres, los menos instruidos y los más marginados De hecho, el estigma, la discriminación y las violaciones de los derechos humanos forman un círculo vicioso en el que todos los componentes se generan, refuerzan y perpetúan mutuamente El resultado, en un mundo con SIDA, es la amenaza para la vida El estigma y la discriminación aumentan la vulnerabilidad de las personas y, al aislarlas y privarlas de tratamiento, asistencia y apoyo, agravan el impacto de la infección Este es el motivo de que la Campaña Mundial contra el SIDA 2002-2003 se dirija a fomentar los esfuerzos mundiales para eliminar las barreras que suponen el estigma y la discriminación Con el lema de «Vive y deja vivir», la Campaña está alentando a líderes a todos los niveles, y en todos los aspectos de la vida, para que cuestionen abiertamente la discriminación asociada al VIH, encabecen la acción pública y luchen contra las múltiples formas de discriminación a las que se enfrentan las personas en relación con el VIH/SIDA; involucrando a las personas que viven con el VIH/SIDA en la respuesta a la epidemia; creando un medio jurídico positivo para combatir la discriminación; capacitando a las personas para que se enfrenten a la discriminación y reciban reparación a través de instituciones nacionales, y asegurando que todo el mundo tenga acceso a servicios de prevención, tratamiento, asistencia y apoyo Conviene señalar, sin embargo, que la calidad de los sistemas de vigilancia varía ampliamente entre los países, lo que suscita la posibilidad de que no se estén detectando epidemias graves y localizadas en ciertas partes de la región Los datos de vigilancia centinela entre 1991 y 2001 sugieren que la prevalencia del VIH en mujeres embarazadas se ha estabilizado o quizás ha empezado a disminuir en la República Dominicana (donde la prevalencia estimada del VIH en adultos era del 2,5% en 2001) Estos hallazgos parecen correlacionarse con la evidencia de un mayor uso de preservativos entre las profesionales del sexo y una reducción del número de parejas sexuales entre los varones Esto viene refrendado por la evidencia de que las prácticas sexuales peligrosas entre los varones que tienen relaciones sexuales con varones son endémicas en toda la región Por ejemplo, un estudio reciente en dos ciudades hondureñas reveló un nivel de prevalencia del VIH del 13%, tasas muy bajas de uso de preservativos, un gran número de parejas sexuales y una baja percepción de riesgo Un estudio en siete países de América central ha constatado tasas de prevalencia del VIH entre el 8% y el 18% en varones que tienen relaciones sexuales con varones También se han observado evidencias de prácticas sexuales peligrosas en varios estudios efectuados en países andinos de Sudamérica En esta zona, las tasas de prevalencia del VIH entre varones que tienen relaciones sexuales con varones han oscilado desde en 14% en Lima (Perú) hasta el 20% en Bogotá (Colombia) y el 28% en Guayaquil (Ecuador) La mayoría de los países de la región ha emprendido programas de prevención orientados a los varones que tienen relaciones sexuales con varones Sin embargo, su calidad varía considerablemente, y a menudo depende de los contextos jurídicos de los países y del nivel de implicación de una amplia gama de sectores sociales El Brasil ofrece un ejemplo especialmente positivo en este contexto, con esfuerzos de prevención dirigidos también a contrarrestar la vulnerabilidad, estigma y discriminación que sufren los varones que tienen relaciones sexuales con varones Otros ejemplos incluyen las actividades de prevención, asistencia y apoyo en Jamaica y Trinidad y Tabago Sin embargo, muchas de estas iniciativas se ven socavadas por leyes discriminatorias contra la homosexualidad La propagación del VIH a través de equipos de inyección compartidos constituye una preocupación creciente en varios países, en particular la Argentina, el Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay (en Sudámerica), la región septentrional de México y Bermudas y Puerto Rico (en el Caribe) Según las estimaciones, el consumo de drogas intravenosas es responsable del 40% de las nuevas infecciones comunicadas en la Argentina y del 28% en Uruguay; en ambos países, un número creciente de mujeres con el VIH consumen drogas intravenosas o son parejas sexuales de consumidores masculinos Uno de los factores que favorecen la propagación del VIH por la región es una combinación de desarrollo socioeconómico desigual y alta movilidad de la población La epidemia creciente de SIDA en América central, por ejemplo, se concentra de forma mayoritaria en sectores de la población socialmente marginados, muchos de los cuales se ven obligados a emigrar en busca de trabajo y dinero A menos que se superen, las dificultades económicas que están asolando varios países de la región contribuirán probablemente a consolidar un contexto socioeconómico que favorezca la propagación de la epidemia Al mismo tiempo, sin embargo, es más evidente que nunca la determinación de los países para frenar la epidemia y limitar su impacto, tal como demuestran sus esfuerzos para proporcionar fármacos antirretrovíricos a los pacientes con enfermedades relacionadas con el VIH/SIDA Se estima que a finales de 2001 recibían este tratamiento unas 170 000 personas (la mayoría de ellas en el Brasil) Países como la Argentina, Costa Rica, Cuba y Uruguay aseguran actualmente el acceso gratuito y universal a estos medicamentos a través del sector público, mientras que Honduras y Panamá han asegurado recientemente reducciones muy sustanciales en el precio de esos fármacos A mediados de 2002, la Asociación Pancaribeña contra el VIH/SIDA firmó un acuerdo con seis empresas farmacéuticas en un intento de mejorar el acceso a fármacos antirretrovíricos más baratos Sin embargo, el acceso real a este tratamiento sigue siendo desigual en el conjunto de la región, debido en parte a la amplia variabilidad en el precio de los medicamentos Fuente: Conasida

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