La realidad del país parecida a "un trapo asqueroso", fustiga Arizmendi

viernes, 29 de noviembre de 2002
México, D F- Ante lo que calificó como una realidad parecida a un “trapo asqueroso”, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel aseguró que la patria necesita ponerse en las manos de Dios, “para que nos dejemos guiar por su voluntad” El prelado instó a los fieles católicos a aprovechar la época que se avecina para reflexionar y cambiar, así como a no buscar la luz en otra parte, “pues Cristo es la estrella que nos conduce en la oscuridad” “Hay crímenes inexplicables; pecados que se desencadenan en forma irrefrenable; acciones violentas que se contagian sin respeto por los derechos de terceros y libertinajes inmorales que cada día se difunden con más complacencia en los medios informativos”, acusó Arizmendi expresó su rechazo a la obstrucción de carreteras por parte de campesinos y a los abortos, “que se valoran como buenos y necesarios” Igualmente, arremetió contra los legisladores que pretenden justificar la unión de homosexuales, “como si fueran equiparables a los matrimonios normales” En lo que fue un adelanto de su homilía dominical, el obispo hizo hincapié en la necesidad de que Dios “moldee nuestra mente y corazón, como el barro en manos del alfarero”, para acabar con las situaciones que nos avergüenzan como mexicanos 29/11/02

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