Con música de mariachi despiden familiares a Martínez Domínguez

viernes, 8 de noviembre de 2002
* Después de una misa de cuerpo presente, fue cremado Monterrey, N L(apro)- En su última aparición en público, Alfonso Martínez Domínguez tuvo una agenda sencilla: fue a la Iglesia a recibir la despedida de amigos y familiares con música de mariachi y, después, al crematorio Contrario a lo que ocurría en los tiempos de gloria del Partido Revolucionario Institucional, que le tocó vivir cuando el presidencialismo estaba en la cumbre y él era uno de los pilares de la estructura tricolor, ahora, en su último viaje, no hubo ni tumultos ni acarreados El acto no parecía priista, ni el tamaño de la reducida comitiva correspondía a su investidura como exgobernador de Nuevo León Martínez Domínguez, quien murió el pasado miércoles 6 a los 80 años por consecuencia de múltiples padecimientos cardiacos, renales y respiratorios, tuvo tres días de duelo que concluyeron este viernes con una misa de cuerpo presente en la iglesia de Fátima, en la colonia Bosques del Valle, en San Pedro A las 11:30 de la mañana el cuerpo de don Alfonso salió de la capilla Benito M Flores, de Monterrey, en una carroza negra Mercedes Benz, escoltado por 11 motociclistas del departamento de Tránsito regiomontano, seguido solamente por un autobús con familiares y una reducida procesión de automóviles Bajo un intenso calor y cielo despejado, el cortejo cruzó hacia el municipio de San Pedro y a las 12:20 llegó a Fátima, donde lo esperaban unas 50 personas que acudieron a darle el último adiós Cuando el féretro color plata fue bajado de la carroza, un grupo de lideresas a las que ayudó a principios de los 80, cuando era gobernador de Nuevo León, entonaron una letanía recién inaugurada sobre su vida y obra Cantaban: Alfonso Martínez Domínguez/ un hombre que vino a cambiar/ la imagen de Monterrey/ Guadalupe y San Nicolás La inevitable salva de aplausos atronó cuando el féretro ascendió lentamente --cargado por amigos y familiares--, la escalinata a la entrada de la iglesia Alejandro Lambretón Narro, quien fuera secretario de Gobierno con Sócrates Rizzo, lloraba inconsolablemente; Graciano Bortoni Urteaga, su secretario general de Gobierno, avanzaba cabizbajo detrás del féretro Durante la homilía, el padre Gerardo Javier Cárdenas pidió a los presentes perdonar los errores del político y resaltar su lado humano “Es tiempo de perdonar los errores Al que mucho ama mucho se le perdona y nuestro hermano Alfonso amó mucho Así como nosotros somos juzgados por Dios, Alfonso fue juzgado por la legalidad y el de ahora es tiempo de reconciliaciones Si hubo algunos desatinos en su conducta resaltaron más porque era una persona reconocida y con gran sentido social”, dijo Sin hacer menciones en particular, convocó a los resentidos para que olvidaran los agravios Martínez Dominguez, quien al momento de su muerte era juzgado por su supuesta participación en la matanza del 10 de junio del 71, cuando era regente del Distrito Federal “Si estamos enojados y resentidos con la vida, no podremos construir el universo A nuestro hermano Alfonso lo vimos alguna vez con angustia, pero si confesó sus pecados está perdonado”, dijo Alberto Brunell, quien fuera fundador de Radio y TV Nuevo León en el sexenio de Martínez Domínguez, habló desde el púlpito a nombre de la familia y agradeció las “muestras de cariño” de las personas que lo acompañaron a lo largo de su vida y en esos últimos momentos “Don Alfonso tenía siempre la cualidad de ser agradecido Decía: puedo olvidar al que me hace un año, pero nunca olvido al que me hace un favor”, explicó Casado en tres ocasiones y con una prole de 9 hijos, en la bancada de enfrente se encontraba su última esposa, Patricia Valdez, una mujer joven que era, visiblemente, la persona más afectada de toda la concurrencia, quien permaneció hincada y con la cabeza agachada, en actitud de lagrimeante resignación A la 1:30 terminó la misa y cuando el coro de los niños cantores empezaba a entonar sus melodías angelicales, sonó en la nave principal el Mariachi Juvenil del Valle, contratado por Brunell Arrullado por la canción “Angel Mío”, salió del templo El Rey lo acompañó en el descenso por la escalinata, y “Las Golondrinas” le dijeron adiós al ser otra vez depositado en la carroza fúnebre Al momento de los abrazos, Lambretón y Bortoni volvieron a derramar lágrimas; junto a ellos estaba el periodista Víctor Salvador Canales, reconocido en Nuevo León como uno de los hombres más cercanos a don Alfonso, que tenía los ojos enrojecidos y a punto del llanto Canales era tan cercano al veterano político que, dicen, dejó encargado a sus hijos que cuando muriera, fuera ese veterano reportero el que se llevara la exclusiva Y así ocurrió Finalmente, el cortejo fúnebre, más reducido que antes, partió otra vez con rumbo a Monterrey en medio de un estruendo de sirenas de los motociclistas El cuerpo de Martínez Domínguez fue trasladado al crematorio del panteón El Roble, aunque no se sabe cuál será el destino de sus cenizas 08/11/02

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