El video revelador

sábado, 9 de noviembre de 2002
Tres meses y medio antes de morir en Monterrey, su ciudad natal, Alfonso Martínez Domínguez compareció ante el fiscal Ignacio Carrillo Prieto, en calidad de indiciado por homicidio, genocidio y privación ilegal de la libertad, en relación con la sangrienta represión del 10 de junio de 1971 El interrogatorio ocurrió en la habitación de un hospital regiomontano, a la que sólo tuvieron acceso familiares del acusado, médicos y enfermeras Después de la sesión de preguntas, a las que no dio respuesta en ese momento, el exjefe del Departamento del Distrito Federal reiteró, ante el personal de la Fiscalía Especial para los Movimientos Políticos y Sociales del Pasado, su convicción de que el responsable de la matanza del Jueves de Corpus fue el entonces presidente Luis Echeverría La comparecencia y sus momentos posteriores fueron grabados en una cinta de video cuya copia fue puesta a disposición de Proceso Fue una larga, tediosa diligencia judicial, en un ambiente anticlimático: la habitación de un hospital, cerrada para quien no fuera pariente del indiciado, personal médico o integrante de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado El fiscal Ignacio Carrillo Prieto leía las preguntas con voz monocorde Alfonso Martínez Domínguez, acusado de genocidio, homicidio y privación ilegal de la libertad por la matanza del Jueves de Corpus, sentado en un sillón, con un aparato de oxígeno, tosía ruidosamente, se sonaba, escuchaba sin responder Todo era grabado en sonido e imagen por una cámara de video Carrillo Prieto terminó de leer las 95 preguntas Martínez Domínguez habla por primera vez y pide “20, 30 días” para responder el cuestionario, y se acoge a los beneficios del artículo 20 constitucional El fiscal da por terminada la audiencia, pero la cámara de video siguió grabando: recogía imágenes confusas, espaldas, brazos, ires y venires de quienes permanecían en la habitación De pronto, pudo verse de nuevo con nitidez a Martínez Domínguez, sentado en el mismo lugar La cámara capta el momento en que se inclina hacia él uno de los más cercanos colaboradores del fiscal especial, Américo Meléndez, jefe de agentes del Ministerio Público Ambos conversan Enseguida, Américo Meléndez se dirige a Carrillo Prieto, ambos flanqueando a Martínez Domínguez, y le dice en voz que el micrófono de la grabadora recoge con claridad suficiente: “Dice don Alfonso que la conclusión es muy sencilla: Echeverría es el responsable, porque por ley era el único que tenía facultades para ordenar a las fuerzas armadas una acción así Y se lo va a decir” Asistido por dos enfermeras, Martínez Domínguez es puesto de pie y sentado en una silla de ruedas Carrillo Prieto se acerca, le da la mano y le dice: “Don Alfonso, deseo que se mejore” Con su voz ronca, Martínez Domínguez le responde: “Le deseo lo mejor a usted” La audiencia comenzó con la certificación del estado de salud de Martínez Domínguez Su médico de cabecera, José Luis Assad, pide que quede asentado en actas la menguada salud de su paciente —insuficiencia cardiaca y encefalopatía multifuncional metabólica—, a quien, comentó, hubo que aplicarle drogas y medicamentos para reanimarlo antes de la audiencia Meléndez preguntó a Martínez Domínguez si estaba de acuerdo en que su hija Atala y Raúl Guerrero Palma lo asistieran legalmente Martínez Domínguez asentó con la cabeza El agente del Ministerio Público leyó una a una las denuncias en su contra La de Jesús Martín del Campo, cuyo hermano, Edmundo, fue asesinado en los hechos del 10 de junio de 1971; la de Raúl Álvarez Garín, la de Óscar Argüelles, quien también perdió un hermano, y la de Pablo Gómez En otra parte de la habitación, varios representantes de la parte acusadora siguieron con detalle la audiencia El interrogatorio A continuación se reproducen las preguntas más importantes del interrogatorio a que fue sometido Martínez Domínguez: —Los nombramientos de Rogelio Gómez Curiel y Raúl Mendiolea Cerecero, ¿los hizo por acuerdo presidencial como jefe del Departamento del Distrito Federal? —¿Qué comunicación tuvo usted con el secretario de Gobernación, licenciado Mario Moya Palencia, antes de los hechos del 10 de junio de 1971? —¿Sabía usted de la marcha anunciada por el movimiento estudiantil del 10 de junio de 1971? —¿Se mantuvo informado durante la marcha? —¿Se mantuvo informado después de ella? —¿Invitó usted en alguna ocasión a Heberto Castillo a su casa, como editorialista de la revista Proceso? —¿En esa ocasión, le comentó lo que usted sabía respecto de lo sucedido el 10 de junio de 1971? —¿Qué le narró? —¿Le pidió que no lo publicara en esos momentos por temor a perder usted su vida? —¿Por qué consideró usted que lo que ocurrió el día 10 de junio de 1971 fue preparado por el presidente Luis Echeverría Álvarez, según la entrevista citada? —¿Quién se encargó de ordenar la vigilancia de la concentración y manifestación estudiantil que se efectuaría el día 10 de junio de 1971, en las inmediaciones del Casco de Santo Tomás del Instituto Politécnico Nacional hacia el centro de la ciudad, a través de la (s) avenida (s) De los Maestros, Rivera de San Cosme y Puente de Alvarado? —¿Dónde se encontraba al momento de esa marcha? —¿Con quiénes se encontraba al momento de esa marcha? —¿Qué se trataba en esa reunión? —¿Qué incidencias se presentaron en esa reunión? —¿Qué se comentó en esa reunión respecto de lo que estaba sucediendo esa tarde del 10 de junio de 1971 en San Cosme? —¿Quién le informaba al presidente Luis Echeverría Álvarez en esa reunión lo que ocurría en la manifestación estudiantil del 10 de junio de 1971? —¿El presidente Luis Echeverría dio instrucciones, en presencia de ustedes, sobre el problema que se estaba presentando en la marcha estudiantil del 10 de junio de 1971, teniendo como punto de reunión las inmediaciones del Casco de Santo Tomás del Instituto Politécnico Nacional hacia el centro de la ciudad? ¿Cuáles fueron esas instrucciones? —¿A quién le había dado esas instrucciones? —¿Quiénes estaban atendiendo esas instrucciones? —Según dicha entrevista, usted asegura que el licenciado Luis Echeverría Álvarez recibió un reporte, el 10 de junio de 1971, respecto de los hechos que estaban ocurriendo en la manifestación estudiantil y dijo por teléfono: “¿herido uno de los nuestros?, ¿muerto? Al Campo Militar ¿Hay más enfrentamientos?, ¿muchos heridos? Todos para el Campo Militar ¿La Cruz Verde? No, no, no permitan fotos ¡Queménlos!” ¿Fue así? —También según la entrevista, usted dijo que “en dicha reunión la sangre se nos helaba, cada vez que decía, refiriéndose al licenciado Luis Echeverría Álvarez, “quemen a los muertos Que nada quede No permitan fotografías” ¿Cuál fue la reacción de usted y de los otros funcionarios presentes? —Diga usted ¿cuál fue la razón para que hasta el año de 1979 en la entrevista con el señor Heberto Castillo publicada en la revista Proceso expresó lo que usted consideró la verdad de lo sucedido el día 10 de junio de 1971 con relación a su persona? —¿Qué indicaciones recibió del presidente de la República antes de la manifestación del 10 de junio de 1971? —¿Qué indicaciones recibió del presidente durante el conflicto del grupo denominado Halcones con los manifestantes del 10 de junio de 1971? —¿Qué indicaciones recibió del presidente de la República después del conflicto del grupo denominado Halcones con los manifestantes del 10 de junio de 1971? —Como jefe del Departamento del Distrito Federal, ¿qué instrucciones dio al respecto antes de lo ocurrido el 10 de junio de 1971 en San Cosme? —Como jefe del Departamento del Distrito Federal, ¿qué instrucciones dio al respecto durante lo ocurrido el 10 de junio de 1971 en San Cosme? —Como jefe del Departamento del Distrito Federal ¿qué instrucciones dio al respecto después de lo ocurrido el 10 de junio de 1971 en San Cosme? —Como jefe de Gobierno, ¿qué medidas tomó para verificar el orden de la manifestación estudiantil? —¿Cuando usted recibió el encargo como jefe del Departamento del Distrito Federal del C Alfonso Corona del Rosal, éste le informó verbalmente o por escrito de la existencia e integración del grupo Halcones? —¿Sabe usted por qué motivo dicho grupo aparecía en nómina y cobraban en el Departamento del Distrito Federal en esa época? —¿Qué indicaciones le dio al jefe de la Policía, Rogelio Flores Curiel, con relación a la vigilancia de los estudiantes que marcharían desde San Cosme hacia el centro de la ciudad, el día 10 de junio de 1971? —¿Qué información le dio el C Rogelio Flores Curiel sobre el operativo de los granaderos en dicha manifestación? —¿De quién recibía órdenes el director general de Policía y Tránsito en la época en la cual usted ocupó la Jefatura del Departamento del Distrito Federal? —¿Quién ordenó el despliegue de elementos de las fuerzas de seguridad capitalinas en las cercanías de la calzada México Tacuba y avenida De los Maestros el 10 de junio de 1971? —¿Tuvo conocimiento en la época de ocurrir ello que, con motivo de la manifestación estudiantil, que tendría verificativo el 10 de junio de 1971, se encontraban en las cercanías de la calzada México-Tacuba y avenida De los Maestros elementos del cuerpo de granaderos? —Según constancia de autos, usted expresó: “La policía no ha realizado ninguna acción contra los estudiantes, simplemente hizo acto de presencia” ¿Ésa era la instrucción que usted dio al respecto? —Según datos que obran en autos, a las 23 horas del día 10 de junio de 1971, Mauro Jiménez Lazcano, director de Difusión y Relaciones Públicas de la Presidencia de la República, afirmó que Luis Echeverría Álvarez estaba en constante contacto con usted y con Hermenegildo Cuenca Díaz, secretario de la Defensa Nacional, para tener informes al instante sobre los incidentes ocurridos en ese día ¿Fue así? —Según denuncia, en su despacho, en la noche del 10 de junio de 1971, el jefe de reporteros Gráficos del diario El Universal, Daniel Soto, afirmó ante usted que diversos reporteros habían sido agredidos brutalmente por elementos identificados como Halcones, que les quitaron rollos de película de sus cámaras, y elevó ante usted una enérgica protesta, y usted dijo que no existen Los Halcones ¿Así fue? —Usted refirió que “alguien de más arriba paró la investigación” iniciada para esclarecer la masacre del jueves de Corpus ¿A quién se refería? La confesión En una charla informal con Heberto Castillo, cuyo relato fue publicado por este semanario el 11 de junio de 1979, Martínez Domínguez acusó a Echeverría de ser el autor intelectual de la matanza “La matanza del Jueves de Corpus fue preparada por Luis Echeverría para matar dos pájaros de un tiro: escarmentó a quienes, decía él, querían provocar a su gobierno al inicio de su mandato, y se deshizo de mí Yo tenía pasado y fuerza política Le hacía sombra “Al conocerse la decisión de los estudiantes de que marcharían el 10 de junio para apoyar a los universitarios de Nuevo León, Echeverría me dijo: ‘quieren calar a mi gobierno, pero los vamos a escarmentar’” Según la versión que Martínez Domínguez dio a conocer a Heberto Castillo, días antes de la matanza, Echeverría les quitó —a él y a Flores Curiel— el mando de la fuerza pública Y le confió que por la tarde del 10 de junio se reunió con Echeverría en Los Pinos, con testigos de por medio, y que el presidente recibió 13 o 14 llamadas telefónicas para recibir información sobre los que estaba sucediendo “Por teléfono, Echeverría ordenaba: no permitan fotografías, quémenlos, llévenlos al Campo Militar Número Uno” Después, Echeverría instruyó a Martínez Domínguez para que diera la cara a los medios de comunicación; posteriormente, le ordenó que preparara una concentración popular de apoyo en el Zócalo y, terminado el acto, le pidió su renuncia En Echeverría rompe el silencio (1979) y Echeverría en el sexenio de López Portillo (1983), Echeverría dio a conocer su propia versión: Confirmó la reunión de trabajo en Los Pinos, así como la existencia del grupo de Los Halcones: “Existía para vigilar el Metro, al ser enviado sobre una manifestación, fue desviado de su misión”, sostuvo Echeverría puso en duda la historia de Martínez Domínguez, negó que hubiera dado órdenes para que agredieran y desaparecieran a estudiantes detenidos y aceptó que pidió la renuncia del regente y del jefe de la policía capitalina “Lo hice para acelerar las investigaciones”, argumentó Ninguna participación Un par de meses antes de su muerte, Martínez Domínguez entregó a la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado un escrito de cinco cuartillas, en el que se deslindó de los hechos ocurridos el Jueves de Corpus Sostuvo que no tuvo ninguna intervención ni participación en los sucesos del 10 de junio de 1971: “No instigué, colaboré, auxilié o encubrí a los autores o partícipes” Reiteró que “en la tarde del 10 de junio de 1971, yo me encontraba en la residencia presidencial de Los Pinos en una reunión de trabajo para resolver la problemática de la introducción de agua para la Ciudad de México Ahí me enteré de lo acontecido en la manifestación” Aclaró que los agrupamientos de la Policía Preventiva que sofocaron la revuelta estudiantil estuvieron bajo las órdenes del coronel Ángel Rodríguez García, según el parte que recibió del entonces director general de Policía y Tránsito del Distrito Federal, coronel Rogelio Flores Curiel Luego de exponer que la Policía Judicial no dependía del DDF, agregó que tampoco tuvo injerencia en la investigación de los hechos Y remachó: “Reitero lo que he manifestado, por más de 30 años, en el sentido de que no tuve ninguna intervención ni participación en los hechos violentos que se suscitaron el 10 de junio de 1971” El miércoles 6, Martínez Domínguez falleció y el fiscal Carrillo Prieto declaró que las investigaciones continuarán “con igual rigor”

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