Los dos terrorismos

sábado, 9 de noviembre de 2002
A partir del 11 de septiembre de 2001, la palabra "terrorismo" se ha convertido en la expresión del mayor problema mundial Por supuesto que el terrorismo no se inició entonces La historia es generosa en otros de mucha mayor envergadura como los bombardeos alemanes a las ciudades españolas durante la mal llamada "Guerra civil"; los campos de exterminio nazis y, por supuesto, los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki que inauguraron la Era nuclear Es claro que el terrorismo a partir del poder público no es el que ahora se cita con tanta insistencia Ese sería una especie de derecho de guerra, que puede defenderse bajo la tesis de que en la guerra todo se vale El que se ha convertido en tema de moda es el otro El de quienes generan violencia en contra de ese mismo poder El caso de la ETA en España y del IRA en Irlanda serían los antecedentes más notables en los últimos años Ese terrorismo, sin embargo, ha transformado su acción política en una violencia desatada y ciega en contra de la población y ya no del sistema político Los casos muy recientes de Bali, en Indonesia y de Moscú comprueban que hoy se atenta en contra de quien sea y como sea, a veces en esos suicidios que actualizan cada día los palestinos y en los que mueren, en primer lugar ellos mismos, pero también personas que simplemente estaban allí y a las que les tocó la mala suerte de ser sujetos pasivos de agresión o de venganza El grupo de guerrilleros chechenos en alguna medida anunció su propia muerte como un sacrificio consciente Pero también la de los rehenes si no se satisfacían sus exigencias Pusieron en práctica su amenaza Cuesta trabajo aceptar que esa sea una solución revolucionaria y que quienes sacrifican en primer lugar su vida lo estén haciendo en beneficio de una ideología, de un afán de independencia, de un sentido revolucionario en contra de la opresión Pero ese no es el único terrorismo Quizá es el más notable pero tal vez es mucho menos grave que el otro Hay, desde hace muchos años, el otro terrorismo, el financiero Nuestras angustias económicas de hace algunos años nos obligaron a hipotecar el petróleo Las tasas de interés, establecidas a partir de decisiones que nos son ajenas, hacen impagables la deudas externas que podrían también calificarse sin la "x" Eternas y crecientes, por supuesto Ese terrorismo financiero, menos espectacular en sus efectos inmediatos: no suelen manifestarse sino a través de las dramáticas estadísticas o encuestas del crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema, genera todo tipo de calamidades La miseria se convierte en condición humana permanente Arrastra enfermedades, mortalidad infantil, desempleo, secuestros, robos y asesinatos, y como consecuencia del empobrecimiento, una economía no contributiva que carece de capacidad de compra y con ello desvirtúa la tesis tan de moda del dominio del mercado Sin empleo no hay salarios y sin salarios, no hay capacidad de compra Los sustituye la ocupación, que no es resultado de una relación laboral aunque muchas veces esté presente pero disimulada El fraude se adueña de todas las actividades Los empresarios inventan empresas de mano de obra que alquilan a sus trabajadores de tal manera que la empresa supuestamente arrendataria no asume con ellos compromisos laborales Y forman también grupos de empresas en las que las operadoras no tienen beneficios y sólo los alcanzan las holdings, dueñas de las acciones de las operadoras, pero que no tienen trabajadores Y ya los contables se encargarán de que esas operadoras con trabajadores no tengan utilidades repartibles Los protagonistas de ese terrorismo se manifiestan públicamente, sin máscaras, ni armas visibles; vestidos con las camisas, corbatas, zapatos y trajes más elegantes Se les conoce como banqueros, expresión que hoy, ciertamente, podría ubicarse en lo peyorativo Son representantes de sociedades internacionales: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y otras Con una definición radical, niegan créditos o los deudores atrasados, pensando que están en presencia de un insolvente irredento y olvidando que detrás de cualquier corrupción que pueda invocarse, hay pueblos enteros que caen en la miseria Argentina es, sin duda, el ejemplo más reciente Esos terroristas declaran la guerra al otro terrorismo Amenazan con bombardeos e invasiones, ejercen bloqueos, se declaran líderes del mundo y veraces calificadores del bien y del mal Son los buenos de la película, los que actúan en funciones de policía universal Los villanos, en consecuencia, son los pueblos desesperados Y si un país no apoya las pretensiones de guerra de los buenos, lo amenazan con represalias económicas Claro está que también están en juego acciones de empresas de armamento o petroleras en jugosa propiedad de sus dirigentes políticos Dos terrorismos Me pregunto cual de los dos es el más grave Porque de lo que no tengo duda es que el segundo, el de los financieros, genera al otro

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