Una siniestra reaparición

domingo, 1 de diciembre de 2002
Invitado por Juan Rebolledo Gout, que fue su secretario particular antes de serlo de Carlos Salinas de Gortari y a quien impuso como subsecretario de Relaciones Exteriores de Ernesto Zedillo, de forma imprevista José María Córdoba Montoya asistió a la reunión a la que el PRI convocó, la semana pasada La supuesta junta de unidad en torno de Roberto Madrazo terminó en la confusión total y cualquiera que haya sido su propósito quedó desvirtuado por la decisión de Córdoba de volver a presentarse en público ¿Obedeció a una enorme perversidad para echar abajo lo que el PRI ha logrado reconstruir tras el desastre de 2000? ¿O, como piensan algunos, su desesperación por volver fue mayor que su inteligencia y calculó mal? Manuel Camacho, hombre que lo conoció y lo padeció, ofrece su perspectiva La presencia de José Córdoba Montoya en un acto político del PRI ha generado atención -y tensión- por lo que él es y por lo que el PRI no acaba de ser Con su presencia, Córdoba quiso hacer evidente su filiación política Lo que aún no está claro es si lo que Córdoba representa es lo que el PRI necesita para ganar las elecciones Su presencia habría que juzgarla más por lo que representa que por las explicaciones que se dieron a ésta José Córdoba tiene todo el derecho de hacer política El ejercicio de sus derechos le permite opinar, disentir, participar y competir Pero él no es, ni quiere ser, un militante más del PRI Es un personaje que representa posiciones e intereses, alianzas y compromisos Es un hombre de poder que ha actuado en la oscuridad y que ahora decidió hacerlo a la luz pública Como hombre de poder, su presencia no pudo ser accidental Se da a partir de su cálculo sobre cómo opera la política en la cúpula ¿Qué quiere decir su presencia en relación con Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Roberto Madrazo y algunos líderes del PAN con quienes estableció una relación estrecha? ¿Qué tipo de relación desea tener con el gobierno actual? La ocasión era apropiada para moverse, sin afectar a ninguno de los personajes con quien ha tenido una relación estrecha Se trataba de un acto de unidad Los invitados eran exfuncionarios de las distintas administraciones priistas Había sido organizado por Guillermo Jiménez Morales, de quien no podía haber sospecha, pues con el evento estaba ayudando a Roberto Madrazo, sin negar su cercanía política con Beatriz Paredes El movimiento le permitía una cierta autonomía, sin que hubiera costo en su relación con Salinas o Zedillo Su presencia en el PRI tampoco resultaba costosa para sus amigos del PAN o sus contactos en el gobierno Fue un paso bien calculado en términos de política cupular No lo fue en la política abierta Si Córdoba decidió ir al acto partidista, no podía esperar hacerlo con éxito si no tenía una respuesta frente a la clase política priista y frente a la opinión pública ¿Cómo hacer política abierta sin hacer públicas sus razones para participar en el PRI, en este momento? ¿Cómo ir a una acto político sin prever que los periodistas estarían al acecho? José Córdoba debió haber previsto que, sin tener ya en sus manos el aparato de inteligencia y la maquinaria de propaganda de Los Pinos, en un juego abierto, hay que estar dispuesto a dar la cara -no sólo a mostrarla- y a responder a cualquier pregunta, por incómoda que resulte De no hacerlo, el efecto positivo se pierde, o hasta puede convertirse en un bumerang A pesar de ese costo, Córdoba ganó más con su presencia que con su ausencia: demuestra que puede moverse políticamente dentro del país Que no teme al gobierno de Fox José Córdoba debe estar adicionalmente seguro y tranquilo por el éxito reciente que han tenido sus contactos y amigos en Estados Unidos Su buena relación con los republicanos y con los ámbitos de inteligencia y seguridad nacional de ese país lo pueden convertir en un personaje con influencia y posibilidades de volver a ser puente con ellos Con esos márgenes adicionales, se le facilitará llevar a cabo su tarea de gestión de inversiones para las nuevas privatizaciones, ya sea de aeropuertos o de electricidad Si ya tiene los contactos y se puede mover abiertamente, su efectividad frente a los inversionistas extranjeros y nacionales aumentará Si Córdoba estuviera pensando en ser diputado del PRI, su presencia en el desayuno de unidad habría sido un error Pero como seguramente a él no le interesa esa posibilidad, sino ganar libertad para hacer negocios y, de ser posible, volver a ser funcional en la alta política, su movimiento le resultó funcional La pregunta es si eso le sirve al PRI Para el PRI, la presencia de Córdoba es incómoda ¿Representa a Zedillo, a Salinas o a los dos? Invitarlo ¿fue una decisión de Madrazo?, y si lo hizo, ¿por qué? Si como fue el caso, José Cordoba fue el mejor traductor de las políticas del "Consenso de Washington" para México, ¿eso quiere decir que el PRI se mantiene en el neoliberalismo ortodoxo? Si el PRI se ha opuesto a la reforma constitucional para abrir la energía eléctrica y Córdoba promueve inversiones que suponen ese cambio constitucional, ¿eso quiere decir que la posición en ascenso dentro del PRI es diferente de la que enuncian sus senadores? Como nada de eso está resuelto, entonces todo se vuelve incómodo Y el PRI no tiene más respuesta que la no-respuesta Que el salirse por la tangente Si el PRI tuviera una definición, la presencia de Córdoba no habría causado ningún problema Habría sido sana para el PRI y para Córdoba Habría sido útil para la política nacional Mientras el PRI no se defina Mientras no deje atrás el doble discurso y la política en la oscuridad, cada cual hará con el PRI lo que quiera Como ahora lo hizo Córdoba -para su beneficio- con el PRI José Córdoba fue el ideólogo principal de la alianza conservadora en México De una, donde el PRI era actor central, y el PAN, su socio preferente Eso ya cambió Los ciudadanos cuentan y los militantes priistas también Sin el poder de la Presidencia: o el PRI se diferencia o irá a su derrota final y posterior fragmentación Ahora, a José Córdova le sirve el PRI, pero la pregunta es si al PRI le sirve Córdoba