Esta boca es mía: Aguinaldo de juguetería (Reflexión 2)

martes, 10 de diciembre de 2002
Ve el especial de la liguilla Luego, los defensores de la Liguilla dijeron que como los equipos mexicanos no tenía ninguna otra competencia en la cual participar pues lo mejor era hacerlos competir más semanas para atraer a más público Vaya En efecto, por un aislamiento geográfico (más político y psicológico, diría yo) la liga mexicana está al margen de las competencias de clubes sudamericanas y, desde luego, europeas Y sobre sus ligas vecinas, centro y norteamericanas, mejor no hablar, pertenecen a una era menor del desarrollo del futbol y así son vistas por casi todos los clubes mexicanos que han tenido que “verse” involucrados en la Copa de Campeones y Subcampeones de la Concacaf y en la Merconorte Por eso, porque no tienen roce internacional, porque no hay nada más, los clubes se prestan a jugar un torneo infame y polémico en el que se someten a un nuevo escrutinio del azar En efecto, en España, en Inglaterra e Italia un cuarto lugar de liga puede aspirara a la lista final de varias ligas continentales, la más prestigiosa de ellas, desde luego la Liga de Campeones de Europa Pero aquí, dicen todos, no hay nada más, por eso hay que hacer más intenso el espectáculo creando una liga nueva cuyo único propósito en resumidas cuentas es vender más publicidad en televisión y en los terrenos de los estadios Desde que se deshiló la competencia de América continental, digamos desde principios de los años cincuenta con la fracturada idea de hacer un torneo panamericano de selecciones nacionales al que seguiría uno de clubes y que la FIFA echó para abajo, el futbol mexicano quedó al margen del mundo En un principio no se dijo nada porque la división entre la liga sudamericana y la Concacaf nos ayudaba a calificar casi en automático a la fase final de la Copa del Mundo, pero al final el silencio fue mortal para nuestro futbol Primero porque al limitar nuestra geopolítica de futbol nuestro intercambio cultural quedó limitado a encuentros con Guatemala, Cuba y Panamá y, luego, con Costa Rica y Honduras y El Salvador, naciones del tercer mundo futbolístico Luego porque al estar lejos de Argentina, de Uruguay y Brasil, nuestros clubes no pudieron someterse a duelos de iguales con los mejores equipos de aquellas naciones, River Plate, Boca Juniors, San Lorenzo, Independiente; Peñarol y Nacional y Flamengo, Fluminense, Santos y Cruzeiro De hecho México pasa casi todo el siglo como un extraño para la Copa Libertadores y para los torneos regionales secundarios Nadie dijo nada Y muchos siguen callados aún La futboldependencia de México no se nota nada más en el invento de la Liguilla sino en la colonización sudamericana de su liga Desde los últimos 25 años, han jugado en canchas nacionales más de 500 jugadores argentinos Más de 300 uruguayos y brasileños y más de 15 chilenos Y de los mexicanos que han logrado hacer el viaje desde que existe la Liguilla todos han fracasado Ahora es tarde, lector, seguiremos mañana

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