El final de Arnoldo Alemán

domingo, 15 de diciembre de 2002
El esperado desafuero del expresidente y diputado nicaragüense, Arnoldo Alemán Lacayo, llegó finalmente el 12 de diciembre, cuando el escepticismo y la frustración crecían desbordantes Y con el desafuero, la prisión, aunque por el momento domiciliaria, en la “jaula de oro” que es su enorme Hacienda de “El Chile”, en el perímetro de Managua Se estaba a punto de asfixiar las esperanzas de casi el 90 por ciento de la población que llevaba casi un año de estar apoyando al actual gobierno de Enrique Bolaños en sus gestiones para encarcelar al expresidente por “ladrón, estafador y blanqueador” de los fondos del Estado, monto hasta ahora probado por unos 100 millones de dólares Apodado el “Gordoman” por su sobrepeso, acusado de graves actos de corrupción, incluido el delito internacional de lavado de dinero, Alemán “iba y venía” por cualquier rincón de Nicaragua, confiado en que no había quién se atreviera a señalarlo con el “dedo”, mucho menos “sentarlo en el banquillo de los acusados” Pero el 12 de diciembre se marca un cambio radical en la convulsa historia nicaragüense El otrota “hombre fuerte, el caudillo todopoderoso” tendrá que responder, como cualquier ciudadano, por los delitos que se le acusan y que supuestamente lo han convertido en uno de los hombres más ricos no sólo de Nicaragua, sino de toda Centroamérica Vendrán para el expresidente las tediosas y penosas jornadas públicas de cuestionamientos de los inquisidores jueces y fiscales No faltarán las imágenes fotográficas con un rostro del “yo no fui”, en contraste con el soberbio “toro bravo” de antaño No fue fácil despojarlo del fuero constitucional que lo cobijaba como diputado de la Asamblea Nacional (legislativo), de la cual fue su presidente entre el 17 de enero y 19 de septiembre pasados Su poder era casi absoluto al contar con una bancada parlamentaria que representaba más de la mitad del órgano compuesto de 92 diputados; mientras sus rivales del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), con una minoría de 38 legisladores El 10 de enero último, Enrique Bolaños, un empresario de 75 años de edad y quien había sido el vicepresidente de Alemán Lacayo en el período 1997-2002, asumió la presidencia de Nicaragua con la promesa de terminar con la corrupción que le había heredado su predecesor Bolaños logra alianza con sus adversarios ideológicos del FSLN, al tiempo que fractura su propio Partido Liberal Constitucionalista (PLC) El objetivo era lograr la formación de una “nueva mayoría parlamentaria” que destituyera a Alemán Lacayo y a su junta directiva, para lograr despojarlo del fuero y ponerlo a disposición de los tribunales de justicia El 19 de septiembre se logra la “nueva mayoría” de 47 diputados (38 sandinistas y 9 bolañistas); se destituye a Alemán Lacayo y a su junta directiva Inmediatamente se forma una Comisión Especial de Desaforación, encabezada por el diputado y abogado Orlando Tardencilla, exsandinista que se alió al PLC por medio del partido Camino Cristiano, en la actualidad absorbido por los “arnoldistas” La comisión de Tardencilla dictaminó que había méritos para el desafuero de Alemán Lacayo y de otros dos diputados allegados a éste Entre octubre, noviembre y los primeros días de diciembre, para lograr otra vez esa “nueva mayoría” el presidente Bolaños y los sandinistas tuvieron que sudar la “gota gorda” frente a los chantajes y hasta planes de atentados criminales Finalmente Alemán Lacayo fue despojado de su inmunidad en una acalorada y violenta jornada legislativa del jueves 12 de diciembre La junta directiva actual encabezada por Jaime Cuadra Somarriba, un exaliado de Alemán, logró inscribir para la votación histórica al diputado suplente de Dalia Arellano (legisladora de Camino Cristiano), quien fue suspendida por haber faltado sin justificación 21 días a las labores del Parlamento Su sustituto, el pastor evangélico Mariano Suárez, fue acreditado en “secreto” y ocupó la curul del que fuera el “voto 47” Los enfurecidos “arnoldistas” amenazaron, gritaron, arrancaron los micrófonos a los miembros de la junta directiva, pero finalmente, la votación para el desafuero se acordó y en la actualidad Alemán Lacayo está bajo arresto domiciliario y acudiendo a las primeras de las múltiples comparecencias que tendrá que hacer frente a los jueces

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