El robo fue el móvil del asesinato de la familia Narezo: Bátiz

lunes, 2 de diciembre de 2002
México, D F- A dos semanas del asesinato de la familia Narezo y sus dos empleadas domésticas, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) capturó a Orlando Magaña, uno de los presuntos responsables, quien ya confesó su crimen y proporcionó el nombre de su cómplice Magaña actuó en complicidad con Jorge Esteba o Estevan –en su declaración no proporcionó bien el nombre--, quien presuntamente había laborado con el jefe de la familia ultimada y le vendía autopartes de automóviles para que éste los usara en la reparación de vehículos, oficio al que se dedicaba El procurador General de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz, presentó, en conferencia de prensa, al presunto multihomicida e informó que en su declaración ministerial confesó haber cometido esos crímenes, luego de que fue sorprendido robando en la casa El móvil, detalló, fue de la siguiente manera: Jorge, su cómplice, tocó el timbre de la casa de Cuitláhuac 186, colonia Toriello Guerra, Tlalpan, con el pretexto de entregar refacciones al señor Narezo Las empleadas domésticas los dejaron entrar Su intención era robar la casa, pero fueron sorprendidos por la llegada de la familia Narezo En el forcejeo con los delincuentes, Ricardo Narezo, hijo mayor de la familia, identificó a Orlando Magaña, quien había sido su amigo por alrededor de diez años Ambos delincuentes portaban mascaras de luchadores al momento de cometer el robo Al ser identificados por los miembros de la familia, decidieron asesinarlos violentamente “Iban a sacar lo que querían y se retirarían, pero finalmente no se pudo porque llegaron más ocupantes de la casa y Magaña fue descubierto cuando alguien de la familia le quita la máscara y le dice: ¡Orlando ¿qué haces aquí?”, relató uno de los colaboradores de Bátiz, Guillermo Zayas Narró que después de someter a toda la familia, se percataron de que faltaba una de las hijas de la familia Narezo, quien había ido a casa de una amiga y regresaría más tarde Por eso, los asesinos decidieron que el hermano fuera por ella, pues no querían dejar testigos de su crimen El sábado 16 de noviembre, los homicidas salieron de la casa de la familia Narezo, a bordo de un carro propiedad de los victimados Habían robado tarjetas de crédito, dinero en efectivo, un celular y la factura “endosada” del coche, para poder venderlo Magaña hizo uso, en varias ocasiones, del celular y cobró seis mil pesos de las tarjetas de crédito Catorce días después de su crimen, Magaña fue capturado por la Policía Judicial, sin que su familia internara negociar su entrega 01/12/02

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