En La Primavera supieron que se preparaba el ataque y sólo rezaron

lunes, 23 de diciembre de 2002 · 01:00
Acteal, Chis - La noche del lunes 22 de diciembre de 1997, Agustín Vázquez Ruiz, un anciano de 90 años, durmió bajo un cafeto en una de las tantas montañas de Acteal Sin cobija, y tan sólo con la escasa ropa que llevaba puesta, se colocó en cuclillas para mitigar el intenso frío y "esperar la muerte" Por la tarde, casi a gatas, agarrado de las ramas, comenzó a escalar una de las faldas del mismo cerro del que, por la mañana, comenzaron a salir los disparos contra la población que, inerme, oraba por la paz o recibía la ropa que el gobierno del estado donó para los desplazados de Chenalhó A la una y media de la tarde, dos comandos del grupo paramilitar que desde las once los atacaba a distancia, había realizado una maniobra de las que el Ejército llama "envolventes", y les disparaba ráfagas, prácticamente a quemarropa Muchos niños, mujeres y hombres cayeron fulminados Otros fueron heridos con balas expansivas en distintas partes del cuerpo Los menos, lograron tirarse al barranco que queda frente y a un costado del templo, internándose entre los cafetales Cuando empezó el tiroteo, pasadas las once de la mañana, los policías de Seguridad Pública, apostados en la cancha de basquetbol de la escuela de Acteal –a unos 200 metros del templo– hicieron disparos al aire para tratar de disuadir al grupo atacante Pero cuando los comandos se adentraron hasta el lugar en que estaba reunida la población, dejaron a los indígenas a merced de los atacantes El grupo agresor estaba compuesto por encapuchados y armados lo mismo con rifles 22 que con "cuernos de chivo"; se identificaban sobre todo con paliacates y gorras de color rojo El operativo paramilitar planeó y decidió en la comunidad de Quextic, la noche anterior En esa reunión, entre 10 y 12 de la noche, participaron priístas de Acteal Alto, La Esperanza, Canolal, Yashgemel y Quextic, encabezados por once dirigentes de la comunidad Miguel Utrilla-Los Chorros La de Acteal es la más grande masacre en Chiapas en los últimos 17 años Unicamente equiparable a la que realizó el Ejército federal en Wolonchán, en 1980 Un miembro del grupo "Abejas", que se infiltró en la junta se desplazó de Quextic a San Cristóbal de Las Casas, para notificar que la comunidad de Acteal iba a ser atacada al día siguiente por los priístas Llegó hasta La Primavera, una quinta religiosa en la que está refugiado un grupo de desplazados de Chenalhó, e informó de la agresión que se estaba fraguando contra la comunidad Además de la policía estatal, a unos 300 metros de distancia y desde hace varios meses, también estaban emplazados soldados y policías en un destacamento denominado Bases de Operaciones Mixtas Los militares participaron en el rescate del cadáver de Agustín Vázquez Tzecut, un "priísta" asesinado, presuntamente, por un grupo de "zapatistas" encapuchados en las inmediaciones de Quextic la semana anterior a la masacre, el miércoles 17 de diciembre Ese asesinato, consumado en una emboscada, provocó que los zapatistas se retiraran de la mesa de negociaciones que mantenían con las autoridades municipales legalmente reconocidas, con quienes habían pactado ya un cese a las agresiones "No existen garantías de seguridad"; dijeron en ese entonces los miembros del Consejo Autónomo de Polhó, para justificar su ausencia en las pláticas que buscaban la pacificación Los "rebeldes" se deslindaron públicamente del crimen de Vázquez Tzecut, asegurando que los mismos "priístas" lo mataron "para echarle la culpa a los zapatistas" (Proceso 1104/ 29 de diciembre de 1997)

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