Pide Sandoval Iñiguez a sacedotes ser ejemplo de vida y no de escándalo
Guadalajara, Jal (apro)- En su mensaje de Navidad el cardenal Juan Sandoval Iñiguez pide a los sacerdotes ser ejemplo de vida y no de escándalo, por lo que los llama a la conversión para luego ser guías y poder convertir al mundo actual en el que predomina la desunión familiar, la violencia, la discriminación hacia los más pobres, humildes y migrantes; la perversión, explotación y la prostitución infantil, entre otros males
El arzobispo tapatío recuerda, sin mencionarlos expresamente por su nombre, los casos de sacerdotes pederastas al señalar: "Nos sentimos en estos momentos personalmente conmovidos en lo más íntimo por los pecados de algunos hermanos nuestros que han traicionado la gracia recibida, cediendo incluso, a las peores manifestaciones () Se provocan así escándalos graves que llegan a crear un clima denso de sospecha sobre todos los demás sacerdotes beneméritos"
Luego, tras alertar sobre el crecimiento del consumo de drogas, el cardenal Sandoval Iñiguez afirma: "Vemos con preocupación cómo aumenta la prostitución infantil, los actos de violencia contra los niños y dentro de la familia, el maltrato, la explotación y la discriminación de tantas gentes que nos recuerdan los caminos torcidos que hay que enderezar Cada casa debe ser un nuevo Nazaret" para que haya paz y alegría entre todos los seres humanos
Recuerda que la esencia de la sociedad es y deberá seguir siendo la familia, porque solamente ésta "es capaz de configurar el lugar de pertenencia donde el ser humano aprende a ser persona Ahí adquiere su identidad y forja su personalidad porque el amor a los padres y la convivencia familiar hacen posible la unidad en el amor de sus miembros y construye la cultura de la vida"
En el mensaje de Navidad dado a conocer hoy, el prelado indica que la violencia es otro de los males de la actualidad y que nunca será la vía para exigir los derechos
"La violencia no es humana, el odio no es civilización Una vida sin violencia es nuestro derecho inalienable Muchos hablan de guerra en nombre de la paz; pero no hay paz sin Dios, sin fidelidad a la ley, sin un continuo retorno a El con una voluntad renovada de caminar en sus sendas La misericordia de Dios no es ingenuidad, sino una invitación a la conversión", y que los hombres experimentan el anhelo de salvación precisamente por ser pecadores
A propósito, Sandoval Iñiguez dice que la guerra ha sido y será siempre una cosa horrible y que ante la perspectiva de conflictos armados, los líderes del mundo tienen la ineludible obligación de proteger el bien común global contra cualquier amenaza a la paz, a través de todos los medios disponibles
Más adelante, el pastor católico se pronuncia en contra de la discriminación, sobre todo hacia el más humilde y olvidado, hacia los indígenas “que son nuestros hermanos” y recuerda las palabras del Papa cuando dice que "México necesita a los indígenas y los indígenas necesitan a México"
"Al hablar de la identidad mexicana viene a nuestra memoria la situación de los migrantes Migración es insertarse en el medio social distinto al propio, enfrentarse a una cultura ajena y algunas veces en un ambiente religioso diferente al propio; es salir sin seguridad de trabajo y con la sola esperanza de lograrlo Nuestro país padece este éxodo humano, tanto los que van al Norte como los centroamericanos que llegan al país Es una problemática evidente entre el país de origen y el receptor La solución debe ser humana, ética y cristiana", señala
En suma, frente a toda esta problemática, particularmente frente a la desunión familiar y todo lo que esto conlleva, el cardenal exhorta a la unidad, a la solidaridad "como fruto de la comunión que se funda en el misterio de la redención Cristo murió y resucitó por todos" y que a la luz del evangelio debe verse la gravedad de los pecados sociales que claman al cielo porque generan violencia, romperán la paz y armonía entre las comunidades"
Subraya que entre estos pecados sociales, se deben recordar el comercio de las drogas, el terror de la violencia, la inseguridad, la destrucción y la naturaleza "Estos pecados manifiestan una profunda crisis debido a la pérdida del sentido de Dios y la esencia de los valores morales que deben regir la vida de todo el hombre", concluye 23/12/02