La fascinación por los de arriba (Segunda parte)
-¿De dónde viene esa fascinación?, se le pregunta a Guadalupe Loaeza, biógrafa de la clase alta de México
-No soy socióloga, soy totalmente autodidacta en esto, pero me parece que seguimos siendo un pueblo muy racista y muy clasista, y aún le debemos muchos de nuestros reflejos como sociedad al sistema autoritario que nos gobernó tantos años
Me llama mucho la atención cómo en estos momentos, en que ha habido cambios, con una sociedad civil mucho más adulta y participativa, siga llamando la atención este tema y se publiquen cada vez más revistas como Caras y Quién, y con mayor frecuencia entre un número y otro
Sólo en un país tan pobre pueden tener tal éxito este tipo de lecturas Si no fuera por el contexto social de miseria que vivimos, la exposición y el libro de fotos de Daniela Rossell no hubieran generado interés alguno Si han sido fotos de la nieta de Henry Ford, nadie se interesa
-¿Por qué escribir sobre eso entonces?
-Es que se escribe sobre lo que se sabe Yo estoy muy familiarizada con el México de los años treinta, porque mi mamá perteneció a ese mundo y porque oí hablar de eso a mi abuela y a mis tías Es cierto que existe una fascinación de mi parte hacia esa gente, pero ya me cansé, ya no quiero escribir sobre ellos En mis próximas novelas me seguiré refiriendo a ellos, pero ya no escribiré más ensayos ni crónicas sobre el tema
-¿Cómo la ven las personas sobre las que escribe?
-Tienen sentimientos muy encontrados, entre que no saben si tomarme en serio o no Hay quienes me creen incongruente, eso también Como una traidora a su clase o una falsa perredista Yo procuro la ironía, pero hay una serie de denuncias en mi libro; por ejemplo, sobre la doble moral de muchos de ellos Hay gente que ya no me va a dirigir la palabra, y lo asumo
El otro día fui a una boda elegantísima, de los de arriba, y me sentí muy incómoda Loaeza califica como "muy triste" la cotidianidad de los dueños del dinero
"Cada vez tienen más problemas con sus hijos Son dramas humanos que no te imaginas, porque en esas familias existen el incesto, la bulimia, la anorexia, problemas de alcohol y de drogas, asesinatos Me contaron recientemente del caso de una chica que regresó temprano del colegio y se encontró a su papá, frente al espejo, vestido de mujer"
Ríe: "Fui muy buena porque pude haberlos balconeado peor Sé muchas cosas de ellos Fui muy generosa"
-Es muy difícil compadecerlos -se le comenta
-No, yo no los compadezco ni los justifico Sólo percibo sus problemas, los describo Es un aspecto del que no se habla Todo mundo cree que se la pasan sensacional Y no: Una característica muy importante es que son personas que viven con mucho miedo: miedo a perder su dinero, miedo a la inseguridad Ahora, el de moda es el miedo al secuestro No te imaginas cómo están sus casas, con rejas electrificadas, sistemas de seguridad
"Y, entre los miedos de las familias de abolengo, el miedo a que ya nadie los identifique: A los Ortiz de la Huerta les dicen simplemente Ortiz; los Rincón Gallardo son ahora sólo Rincón, y los Fernández del Valle son Fernández Porque who cares? A nadie le importa ya el abolengo A esas familias las rebasó la realidad"
La realidad, dice la escritora, es cuánto dinero se tiene Y el chiste es hacerlo evidente
(Proceso 1365/29 de diciembre de 2002)