La IP sólo controlaría un tercio del sector eléctrico

miércoles, 4 de diciembre de 2002
México, D F (apro)- El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en pleno expresó el martes su “profunda preocupación” ante la posibilidad de que la aprobación de la reforma eléctrica sea pospuesta una vez más en el Congreso, pues a doce días de que termine el periodo ordinario de sesiones, no se ven acuerdos “Este es el momento de la responsabilidad Ya no caben pretextos políticos Los partidos deben responder a los intereses de la nación Como empresarios y mexicanos, exigimos que se avance en esta materia”, afirmó el presidente del CCE, Héctor Rangel Domene En compañía de representantes de los organismos que integran el CCE, Rangel Domene demandó a los legisladores, en conferencia de prensa, que por lo menos aprueben la modificación constitucional para eliminar la incertidumbre jurídica que hoy padecen los participantes privados en el sector y poder atraer las inversiones que se requieren para abastecer la demanda futura “El cuestionamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre la constitucionalidad de las leyes vigentes en la materia, hizo más evidente y urgente concretar reformas constitucionales, ya que introdujo una grave incertidumbre jurídica para el sector” El dirigente empresarial no está seguro que esta reforma se pueda llevar a un periodo extraordinario de sesiones, porque hasta ahora los legisladores han dado muestras de que desean terminar el 15 de diciembre, último día del periodo ordinario Los empresarios reiteraron nuevamente –“lo hemos dicho hasta el cansancio”-- que no están proponiendo la privatización de la CFE y Luz y Fuerza, sino el fortalecimiento del sector y el complemento de las inversiones, regido y ordenado por el Estado Aseguraron que si se aprobara la reforma eléctrica, el sector privado nunca llegaría a tener 30 por ciento del mercado en el largo plazo En nombre de sus organismos afiliados, Confederación Nacional de Cámaras Industriales, Confederación Patronal de la República Mexicana, Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, Consejo Nacional Agropecuario, Asociación de Banqueros de México y Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, y de sus organismos invitados, Cámara de Comercio-Ciudad de México, Cámara Nacional de la Industria de Transformación, Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles y Asociación Nacional de Tiendas Departamentales y de Autoservicio, Rangel Domene expuso las preocupaciones de todos ellos: Las tarifas industriales y residenciales en México, explicó, están entre las más altas del mundo y dañan la competitividad del país Por ejemplo, las tarifas para industrias pequeñas son 30 por ciento superiores a las de Estados Unidos y 42 por ciento a las de Canadá, nuestros principales socios comerciales También son superiores a las de los principales países con los que competimos: 22 por ciento más que en Corea del Sur y España “Esta desventaja aumenta sustancialmente para las industrias de mayor escala”, indicó Es insuficiente, así mismo, el margen de reserva del sistema eléctrico, lo que pone en riesgo el abasto y se traduce en interrupciones frecuentes en el suministro “México no puede arriesgarse a no tener un servicio eléctrico competitivo”, afirmó Además, continuó, la calidad del servicio es inferior a la de otros países: las fuertes fluctuaciones de voltaje, que llegan a superar el 23 por ciento, causan paros y daños a la planta productiva, sobre todo a la más moderna Consideró que para resolver estos problemas, se requieren inversiones por 56 mil millones de dólares durante la próxima década, monto del que no dispone la Comisión Federal de Electricidad ni el gobierno federal “De ahí que la inversión de los particulares en el sector sea indispensable, la que sólo se logrará en un marco de certidumbre jurídica, tanto para los proyectos en proceso como para los futuros” El debate sobre los cambios al sector eléctrico lleva más de una década y más de un año en la presente Legislatura Existen varias propuestas de reforma, planteadas por diversos partidos políticos, por legisladores en lo individual, y por el Ejecutivo federal El sector privado tiene su propia propuesta, que ha sido presentada en múltiples foros y es más amplia que la del Ejecutivo en varios aspectos, entre otros porque abarca la producción de gas natural Rangel Domene aseguró que México requiere una reforma que garantice el suministro de electricidad; propicie una mejoría sustancial del servicio eléctrico, y sea consistente con menores costos que den cabida a tarifas competitivas “En nuestra opinión son necesarios cambios constitucionales que restituyan la certidumbre jurídica para la participación de los particulares en las actividades permitidas conforme a la ley de 1992; mantengan el control de la transmisión en empresas del sector público; fortalezcan a la CFE y la rectoría del Estado, con base en una regulación más efectiva, y permitan una mayor participación de los particulares en generación, posibilitando que los consumidores tengan opciones de suministro” Estimó que una reforma eléctrica integral, que incluya un suministro doméstico superavitario y competitivo de gas natural, propiciaría que las tarifas eléctricas disminuyan gradualmente Sin reforma, dijo, se estima que las tarifas eléctricas podrían aumentar 25 por ciento durante los próximos años, lo que agravaría la falta de competitividad, con consecuencias negativas en términos de empleo y crecimiento Luego hizo el siguiente exhorto a los legisladores: “Reiteramos que un retraso mayor de la reforma sería un fuerte golpe a la confianza en nuestro país Todos padecemos el daño que causó la falta de una reforma hacendaria integral en diciembre pasado “Reconocemos el interés del Senado en este asunto, y le hacemos un respetuoso llamado para que de manera urgente construya los acuerdos que resulten en una reforma constitucional, que dé un nuevo impulso al sector eléctrico y contribuya a fortalecer la confianza en México” 03/12/02

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