Premio "Méndez Arceo"

lunes, 18 de febrero de 2002
La corrupción e impunidad en el alto mando del Ejército se han agravado a raíz de su incorporación a tareas civiles en materia de seguridad pública; por ello, los altos mandos "deben regresar a sus cuarteles", señaló el general brigadier José Francisco Gallardo Rodríguez días antes de que, el sábado 19 de abril de 1997, anunciara la integración de una fundación para impulsar la creación de un ombudsman militar Durante una sencilla ceremonia realizada en Cuernavaca para entregar a Gallardo en ausencia el Premio Nacional de Derechos Humanos "Sergio Méndez Arceo", su hijo Francisco Gallardo Enríquez leyó el discurso de agradecimiento del general recluido en el Campo Militar Número 1, quien refrendó su propuesta de crear un ombudsman castrense "Durante 34 años ininterrumpidos en el servicio activo en el Ejército -destacó Gallardo en su discurso- he sido testigo de la práctica, por parte de los mandos, de actos irracionales, crueles, degradantes e inhumanos que socavan la dignidad personal y militar de sus miembros y, por tanto, de la moral del Ejército, poniendo en riesgo la seguridad del Estado y abriendo ventanas de vulnerabilidad a la seguridad nacional que concretamente se tipifican en la utilización de las instituciones administrativas de procuración y administración de justicia para fines distintos para las cuales fueron creadas"Argumentó que un ombudsman militar "refuerza las líneas de mando, el respeto a la norma, auspicia la disciplina y la cultura de los derechos humanos que permitirá en un futuro la plena democratización de México" Asimismo, consideró que con esta propuesta "se tocan las estructuras de una institución que durante la vida independiente de nuestro país ha sido intocada, pero como la sociedad de los hombres de uniforme es parte del Estado, su actuación y administración debe ser observada, supervisada, criticada, modelada, y su poder limitado" El general recordó que su encarcelamiento es producto de esta propuesta y de sus permanentes críticas "hacia la actuación despótica del alto mando y su desprecio a las personas, que ahora repunta con la utilización inconstitucional del Ejército en la militarización de la seguridad pública, función netamente civil y administrativa" Entrevistado telefónicamente tres días antes de recibir el premio, el general Gallardo consideró que en estos momentos la crisis del Ejército se ha agravado por los recientes casos de corrupción y de involucramiento con el narcotráfico, como el del general Juan Jesús Gutiérrez Rebollo "El Ejército debe regresar a sus cuarteles Esa es su función original", subrayó el general, cuyo caso mereció una recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la OEA, para que se le libere inmediatamente; se tomen las medidas necesarias para que cese la campaña de persecución, difamación y hostigamiento en su contra; se le pague una justa indemnización y se investigue y sancione a los responsables de su encarcelamiento En la resolución definitiva de la CIDH, dada a conocer el 23 de enero de 1997, el organismo observó que en el caso del general Gallardo se produjo una "desviación de poder con efectos lesivos a los derechos humanos denunciados" José Alvarez Icaza, entonces director del Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) y promotor del premio para el general Gallardo, demandó en su discurso del 19 de abril a las autoridades mexicanas y al Ejército a que cumplan con la recomendación de la CIDH Gallardo es el sexto personaje que recibe el premio "Sergio Méndez Arceo", consistente en un diploma, una escultura, 10,000 pesos en efectivo y la difusión de su obra En 1993, este reconocimiento le fue otorgado al obispo de San Cristóbal, Samuel Ruiz, y a Rosario Ibarra de Piedra; en 1994, lo recibió el provincial dominico Miguel Concha; en 1995, la actriz Ofelia Medina, y el año pasado, José Alvarez Icaza El director del Cencos argumentó que este premio se le entregó a Gallardo "no por estar detenido, sino por su propuesta a favor de los derechos humanos en el ámbito castrense Nosotros ahora somos testigos de las múltiples barbaridades que comete el Ejército" El comité impulsor del reconocimiento estuvo encabezado por el hijo del general, Francisco Gallardo Enríquez, y por la entonces directora de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Mariclaire Acosta, quien también defendió su caso ante la CIDH Mariclaire Acosta rebatió las declaraciones de la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Mireille Rocatti, quien una semana antes consideró en Madrid, España, que el caso del general Gallardo no era una violación de las garantías individuales y que su encarcelamiento se debe a fraudes cometidos con anterioridad: "La señora Rocatti demuestra ignorancia y dolo en torno del caso También revela una muestra preocupante de cambio de actitud" (Proceso No 1068 / 21 de abril de 1997)

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