CSG: "Cuba no es Fidel Castro"

sábado, 2 de febrero de 2002
El presidente Carlos Salinas de Gortari, como sus antecesores, desplegó discurso reiterado en defensa de la soberanía y la autodeterminación del pueblo cubano Pero poco creía en Fidel Castro O, al menos, no compartía el optimismo ni la confianza que éste expresa respecto tanto de las posibilidades que tiene de mantenerse en el poder como de las de la isla para salir del atolladero en que se encuentra En entrevista con el semanario estadunidense Newsweek, publicada el lunes 27 de enero de 1992 por diarios nacionales, Salinas habló de su escepticismo A la pregunta: "ahora que los rusos cortaron sus subsidios a la economía cubana, ¿cree que Fidel Castro podrá sobrevivir? respondió: "Yo diría que tiene enormes problemas, enormes problemas pero no estoy en posición de hacer ninguna predicción Somos muy respetuosos de su soberanía, pero ciertamente observamos su situación interna con gran interés, porque nos preocupamos sobre lo que pasará con la inestabilidad en la isla La última vez que hablé con Castro fue el verano pasado, en la isla de Cozumel Explicó su situación económica interna y cómo tratarán de revertirla Se mostró confiado de que podría superarla, pero nosotros no" Lo dicho por el presidente desentonó con lo que había sido su relación con Cuba y con Fidel Castro, sellada por una inclinación abierta a darle foro internacional a Fidel, estrechar lazos comerciales con Cuba y pugnar por la reinserción de la isla en el concierto económico mundial * * * * * Del intenso intercambio cultural con Cuba del gobierno de Luis Echeverría, el "nada permitiremos que se le haga a Cuba" de López Portillo y el interés en convertir a ese país en la punta de lanza en la relación comercial con el Caribe, de Miguel de la Madrid, Salinas de Gortari pasó del discurso al pragmatismo Su relación con Fidel y con Cuba se afianzó aun antes de que asumiera la Presidencia de la República Un papel importante, en esa relación, lo jugó José Córdoba Montoya, director general de Política Económica en la SPP cuando aquél era secretario del ramo y luego asesor su asesor, cuando se convirtió en presidente Durante una cena entre Fidel Castro y empresarios, en 1988, el representante de Salinas captó el interés de los empresarios mexicanos y de Fidel Castro Durante el encuentro, todos hablaron de sus empresas y ofrecieron sus productos Castro escuchó, fue más bien receptivo, pero también bromista Los empresarios pidieron garantías para posibles inversiones mexicanas en Cuba y Fidel ofreció apertura y exenciones fiscales A partir de esos encuentros el gobierno de Salinas de Gortari y empresarios mexicanos mostró abierta disposición de acercarse a Cuba * * * * * La actitud de Salinas, además de pragmática, sostuvo la deferencia política hacia el líder cubano En la toma de posesión de Salinas y en la Cumbre Iberoamericana, la sola presencia de Castro indicaba voluntad de reintegrar a Cuba al concierto latinoamericano En la reunión de Los Tres, en Cozumel, (1991) la inesperada presencia de Castro -originalmente sólo se reunirían Salinas, Carlos Andrés Pérez (Venezuela) y César Gaviria (Colombia)se interpretó como un desafío a Washington El comunicado conjunto de Los Tres, inclusive, expresó el ánimo presidencial de ayudar a Cuba a salir del aislamiento: ofrecieron "al gobierno de Cuba y a los países con que pudiera tener diferencias, sus buenos oficios para iniciar un acercamiento tendiente a la normalización de sus vínculos, sobre la base del respeto a sus legítimos intereses y con estricto apego al derecho internacional" El exsecretario de Relaciones Exteriores, Fernando Solana, dijo en varias ocasiones que a México le preocupaba el aislamiento de Cuba y que el gobierno está dispuesto, en la medida de sus posibilidades, a mejorar la situación de aquel país Antes de la Cumbre Iberoamericana, Solana llamó a la comunidad latinoamericana a hacer esfuerzos por acercarse a Cuba Meses después, el exsubsecretario Javier Barros Valero dijo a un periódico capitalino que México abogaría, en la ONU, por el fin del bloqueo económico a Cuba El presidente Salinas invariablemente opinaba que los cambios políticos en la isla "son de la sola exclusividad de los cubanos; les toca a ellos decidir los tiempos, modalidades y peculiaridades" Sin embargo, las declaraciones hechas a Newsweek y que en su momento causaron verdadero escándalo, se tomaron como una contradicción del discurso salinista, pues se le achacó estar interviniendo en los asuntos internos de Cuba o bien, estar esforzándose por quedar bien con los vecinos del norte Las reuniones con la disidencia En 1992, dos dirigentes opositores al gobierno de Fidel Castro fueron recibidos por el presidente Carlos Salinas de Gortari: el 4 de agosto, Jorge Más Canosa, presidente de la Fundación Nacional Cubano-Americana, con sede en Miami y el 13 de septiembre a Carlos Alberto Montaner, dirigente de la Plataforma Democrática de Cuba, con sede en Madrid Se supo de la reunión por la revista Newsweek La situación en que quedó el gobierno salinista fue incómoda En respuesta, el 16 de septiembre -fecha en que en Miami se publicó en primera plana el encuentro de Salinas-Montaner-, Fidel Castro no asistió a la recepción que con motivo de la celebración de la Independencia de México ofreció el embajador en La Habana, Mario Moya Palencia De hecho, el embajador mexicano y su cuerpo diplomático se quedaron esperando hasta el último momento la llegada de Castro, quien nunca confirmó, pero tampoco canceló su asistencia Castro, de acuerdo con rumores de la época, "corrió la cortesía de ofrecer disculpas por su inasistencia, aduciendo motivos de trabajo" Además, envió al día siguiente un arreglo floral Pero el gobierno cubano no tardó en manifestar su irritación por la reunión Su entonces embajador en México, José Fernández de Cosío, afirmó, el viernes 25 de octubre de 1992, que la reunión de Salinas con los anticastristas era "algo negativo" y que su gobierno ya había enviado al mexicano "su impresión oficial" Recordó que "Cuba siempre ha manejado sus relaciones con México sobre la base de un estricto cumplimiento de los principios de convivencia internacional" Luego, Fidel Castro encargó a Roberto Robaina González, dirigente de las Juventudes Comunistas de Cuba y considerado su hijo putativo, que también se reuniera en privado con Salinas Del encuentro, el diario cubano Granma publicó que la entrevista con Salinas tuvo lugar en una audiencia privada en la residencia oficial de Los Pinos La reunión ocurrió "en un ambiente respetuoso", en el que "acordaron temas de mutuo interés para ambas naciones" Y no fue más allá la información del Granma El TLC La reunión privada entre Carlos Salinas de Gortari y Jorge Mas Canosa, líder del exilio cubano en Miami, fue solicitada por el gobierno mexicano y tuvo como objetivo detener una campaña contra el Tratado de Libre Comercio, que la Fundación Nacional Cubano Americana estaba a punto de comenzar a nivel nacional, según una versión publicada el viernes 16 de octubre de 1992 en el Wall Street Journal, que el gobierno mexicano se apresuró a rechazar rotundamente De acuerdo con la articulista Pamela S Falk, experta en asuntos cubanos, para detener a los anticastristas en su esfuerzo contra el Tratado de Libre Comercio, Salinas de Gortari se comprometió a cinco cosas: "1) Negar a Cuba créditos gubernamentales a tasas bajas 2) No renegociar su deuda 3) No permitir el ingreso de Cuba al Pacto de San José 4) Mantener su comercio con Cuba en los niveles actuales y a precios internacionales 5) No proporcionar créditos garantizados a mexicanos que inviertan en Cuba" El gobierno de Salinas lo negó todo Dijo que "los nexos comerciales y políticos de México con otros países, incluido Cuba, son independientes de la opinión de terceras partes" El canciller Fernando Solana insistió en que las relaciones comerciales de México sólo son asunto de mexicanos y que "las empresas establecidas en México se regirán por leyes mexicanas" La campaña contra el TLC que Mas Canosa y otros líderes del exilio habían planeado se centraba -según el artículo de Pamela Falk en el Journal- en denunciar que el Tratado va a permitir a Cuba comprar más productos a México a partir del incremento del comercio con Estados Unidos La campaña incluía anuncios de página entera en Los Angeles Times y el New York Times, así como la fuerza del cabildeo anticastrista en el Congreso estadunidense La articulista, profesora de la Columbia University, con un libro publicado sobre Cuba y otro sobre Puerto Rico, reveló los detalles de la reunión en el penúltimo párrafo de un texto dedicado al poder del lobby del exilio cubano en Washington y su importancia en las próximas elecciones estadunidenses Falk aseguraba que el "impacto político de la comunidad cubana en el exilio se extiende más allá de límites regionales Florida representa no sólo 7% de los votantes hispanos, sino que la comunidad de Florida representa 15% de todas las contribuciones económicas a campañas en la nación La comunidad cubano-americana moldea las estaciones de Telemundo y Univisión y a partir de noviembre tendrán su tercera curul en el Congreso "Ahora la fuerza política de la comunidad en el exilio se ha aventurado en asuntos internacionales, aparentemente afectando en forma directa el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica Su interés no estaba en determinar cómo un mayor comercio afectará a la comunidad cubana, sino en la percepción de que el TLC podría ayudar a Castro Su miedo: México podría comprar azúcar y cítricos para consumo doméstico, y entonces, bajo el Tratado, vender su propio azúcar y cítricos a Estados Unidos "Acostumbrado a acelerar su velocidad más rápido que el más veloz de los lobbystas, el señor Mas y otros miembros de la comunidad cubana (en el exilio) prepararon una campaña anti TLC, incluyendo anuncios contra el Tratado, que se publicarían simultáneamente en el New York times y en Los Angeles Times Dos meses antes de la inicialización del TLC en San Antonio, el 7 de octubre, el Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, convocó a una reunión con los líderes del exilio, que incluyó al señor Mas y a quien fue embajador en la administración Reagan, José Sorzano Como resultado de esa reunión, los anuncios fueron retirados y una confiable fuente cubana cita un acuerdo de cinco puntos con el gobierno mexicano" Luego el 17 de octubre, el reportero Alfonso Chardí, del Miami Herald, escribió una nota informativa de la reunión, basado en sus propias fuentes, que confirmaba lo dicho por Falk Chardí, a diferencia de Falk, llamó a la Presidencia y a la Fundación para corroborar la información en su poder -los detalles de la reunión- y ninguna de las partes la desmintió, aunque tampoco quisieron confirmarla Escribió Chardí: "Una fuente cubana familiarizada con la reunión Salinas-Mas Canosa dijo que el líder de México hizo concesiones clave en intercambio por el apoyo al Tratado de Libre Comercio "La fuente dijo que Salinas estuvo de acuerdo en congelar los niveles actuales de la relación comercial México-Cuba y no usar el Tratado para romper el embargo impuesto por los Estados Unidos a Cuba" El reportero del Herald aportó nuevos datos acerca de la reunión: "La fuente cubano-americana dijo que la reunión había sido trabajada por más de un año Dijo que el presidente Salinas llamó a Mas Canosa al enterarse de que el líder de la Fundación planeaba hacer lobby contra el TLC "La reunión en la Ciudad de México duró dos horas Salinas pidió apoyo al TLC Mas Canosa pidió concesiones respecto a Cuba Al final, dice la fuente, Mas y Salinas llegaron a un entendimiento: la Fundación apoyaría el tratado comercial Y México congelaría en los niveles actuales el intercambio comercial con Cuba, dejaría de ofrecer garantías a inversionistas mexicanos en Cuba y prometió no usar el Tratado para cubrir exportaciones cubanas "Ustedes están aquí, no por casualidad -dijo Salinas a Mas Canosa, según la fuente- Los respetamos y queremos trabajar con ustedes Cuba no es Fidel Castro" (Proceso 796, 830 y 833 / febrero, septiembre y octubre de 1992)