Análisis político: A juicio, los sindicatos tradicionales

domingo, 24 de febrero de 2002
México, D F (apro)- Los sindicatos tradicionales, que forman parte todavía del descabezado corporativismo priista, se han convertido en "bombas de tiempo" Grupos de trabajadores comienzan paulatinamente a darse cuenta que pueden oponerse, y hasta podrían liberarse de sus dirigentes que no eligieron Lo que apenas parece un incipiente inicio del movimiento de petroleros inconformes que hoy denunciaron ante la Procuraduría General de la República (PGR) a su dirigente Carlos Romero Deschamps, y posteriormente rodearon y clausuraron, ante notario público, el edificio sindical, podría repetirse en otras organizaciones El líder petrolero enfrenta, a partir de hoy, un conflicto político derivado de la acusación de desvíos de recursos de Pemex hacia el PRI Hasta ahora, y desde que estalló el escándalo, Carlos Romero Deschamps, escudándose en la autonomía sindical, había esquivado las imputaciones Sin embargo, un grupo de alrededor de 300 petroleros comenzó a exigir su renuncia, y pidieron se investigue el manejo de los millonarios recursos económicos del sindicato pues, aseguran, han sido utilizados en su beneficio personal en detrimento de los trabajadores Es evidente que Carlos Romero, actualmente diputado federal, está pisando tierras movedizas y no tiene los asideros para salir de ellas En el pasado, durante el régimen priista, los conflictos que ponían en riesgo a los líderes del corporativismo eran frenados en la Secretaría del Trabajo y, en algunos casos, en Gobernación Hoy las cosas pueden ser diferentes Trabajadores petroleros se entrevistaron ya con funcionarios de la Secretaría de Gobernación y pretendían hacer lo mismo con representantes de las autoridades laborales Es posible que la agitación que sacude al sindicato petrolero tenga su origen en el proceso electoral interno que vive el PRI, pero lo cierto es que hay grupos de trabajadores que, añorando unos estatutos que desaparecieron con el encarcelamiento de La Quina, o que están cansados de la vida antidemocrática o que simplemente piensan que ya es su turno para ascender al poder, no van a dejar pasar la oportunidad También es posible que detrás de algún grupo de los rebeldes se encuentre la mano de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, quien le tiene declarada la guerra a Romero Deschamps y vea la posibilidad de colar a su hijo Joaquín Hernández Correa; o puede estar la sombra de Roberto Madrazo, que busca debilitar al grupo de Beatriz Paredes, y por lo tanto al dirigente petrolero, de quien se asegura desvió dinero en favor de Francisco Labastida Ochoa Puede ser también que los petroleros, simpatizantes del Partido Acción Nacional (PAN), o de Vicente Fox, que durante la campaña por la Presidencia de la República denunciaron sistemáticamente los desvíos de recursos del sindicato en favor del candidato priista, estén pensando que ya les toca su turno Los líderes de los sindicatos, sobre todo en el caso de los petroleros, que han manejado millonarios recursos sin rendir cuentas a sus representados, se resisten a dejar el control gremial Al mismo tiempo, empiezan a darse cuenta que las cosas ya no pueden ser como antes, a menos que el actual gobierno pretenda conservar la maquinaria del corporativismo a su favor El Congreso del Trabajo (CT), que agrupa a los sindicatos ligados al PRI, ha preferido hacerle el vacío a Romero, en espera de observar alguna señal que lo guíe a adoptar medidas de "autoprotección" Por ejemplo, una semana después que esa central acordó dar a conocer un desplegado solidarizándose con Romero Deschamps, hasta el viernes no había sido publicado Ahora es el turno de Romero Deschamps, ¿quién seguirá? 22/02/02

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