En Colombia, tiempos de terror

sábado, 2 de marzo de 2002
En su edición que circula a partir del domingo, Proceso da cuenta de las escenas de terror de las que ha sido testigo Colombia a partir de la anulación de la zona de distensión desde el 20 de febrero pasado, día en que el gobierno de ese país determinó intervenir militarmente esa región, que durante años se mantuvo como sede de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como de las negociaciones de paz Luego de que, a raíz del secuestro de un legislador, el presidente Andrés Pastrana ordenó la entrada de los militares al terreno de la guerrilla, los habitantes de San Vicente del Caguán ?uno de los cinco municipios que abarcaba la zona de distensión-- comenzaron a huir en camiones que salían atestados, en el intento de evitar la embestida de los grupos paramilitares En otras regiones, como San Francisco de la Sombra, horas después del anuncio de Pastrana no se podía dormir por el estallido de las bombas lanzadas por la Fuerza Aérea Ahora, el aislamiento es el principal peligro para la población, ya que está cercada por los militares y las bombas dejadas por la guerrilla a su paso, además de que los últimos atentados de ésta los dejaron sin luz y sin teléfono Y más: la comida ya empieza a escasear El semanario da los pormenores de la operación militar, denominada Tánatos, que arrancó el 20 de febrero con bombardeos de aviones y las acciones de helicópteros artillados, y ante la cual no hubo más que respuestas menores por parte de la guerrilla, lo que rompió con el mito de que los rebeldes contarían con misiles antiaéreos También da a conocer las versiones encontradas sobre el paradero de los dirigentes guerrilleros que, se dice, podrían haber huido hacia Venezuela De igual forma, en su edición del domingo 3 de marzo, Proceso publica las declaraciones que hizo el exministro de Defensa y actual candidato al Senado, Rafael Pardo, quien aseguró que Colombia cuenta con el Ejército contrainsurgente más preparado de América Latina En este contexto, la posición de México aún no se define Todavía se analiza la conveniencia de permitir que siga funcionando la oficina de las FARC en el país, mientras que, según declaraciones del embajador mexicano en Colombia, Luis Ortiz, no se descarta la posibilidad de que el país centroamericano sea la posible sede de una negociación de paz