La rebelión cívico militar no llegó, pero sí la realidad económica

viernes, 12 de abril de 2002
Venezuela: los 10 minutos de fama del coronel Soto Caracas - El coronel de la Aviación Pedro Vicente Soto tuvo una sorprendente entrada al escenario político venezolano En cuestión de horas saltó del anonimato en la Fuerza Armada e intentó, con base en un enfrentamiento abierto y sin armas contra el ahora expresidente Hugo Chávez, convertirse en el líder de una oposición que hace mucho ruido internacional, pero careció de conducción y propuestas alternativas El oficial activo no dejó de usar su uniforme en los actos públicos que siguieron a su pronunciamiento, un riesgo que le hizo ganar aplausos de una "escuálida" oposición que buscaba un líder, y críticas de parte de un gobierno que enfrentaba --cada vez con más frecuencia-- manifestaciones de descontento "Yo interpreto el sentimiento del pueblo y de la Fuerza Armada Vamos a enfrentar esta revolución con las armas del pueblo Cuento con ideas, con pensamientos y con el apoyo del pueblo", dijo "No aceptamos que nos impongan ideologías con las que nunca vamos a estar de acuerdo", señaló en referencia a que el entonces primer mandatario llevaba al país por "un camino marxista-leninista" Junto con Soto, entraron al escenario político venezolano otros dos militares: el capitán Pedro Flores y el teniente coronel Hugo Sánchez Pero la actuación de estos tres militares fue, al parecer, efímera: las medidas económicas y el alza de precios los sacó de los reflectores ¿Quiénes eran estos tres militares hasta hace unos días desconocidos? Graduado en 1975 con honores, Pedro Vicente Soto presentó dos años atrás un recurso judicial para reclamar un ascenso a general que le fue negado en dos ocasiones Agotó, sin éxito, todas las instancias legales y estaba a cuatro meses de tener que pasar a situación de retiro Soto ofició como edecán del presidente Carlos Andrés Pérez en su segundo período constitucional Pérez enfrentó en 1992 dos insurrecciones militares, una de ellas liderada por Chávez, en ese entonces otro "desconocido" teniente coronel Pérez, quien actualmente radica en Miami y República Dominicana, fue destituido en 1993 por un caso de corrupción Según el actual ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacin, Soto estaba comprometido en la intentona golpista de Chávez Iba a ser el autor de la detención de Pérez, pero se arrepintió a última hora Según el general Régulo Anselmi, comandante de la fuerza Aérea, ese día Soto desapareció del Palacio de Miraflores y apareció más tarde en la ciudad de Maracay, a unos 100 kilómetros al oeste de Caracas, ya cuando había fracasado la sublevación Funcionarios del gobierno de Pérez lo identificaban con "Tarazona", nombre en clave del hombre que develó la intentona al exmandatario Lo cierto es que Soto ocupó el lugar número 38 en su promoción y no logró cupo para estudiar en Estados Unidos, como sí lo hicieron los 20 primeros En cambio, después hizo cursos en Argentina y España Sus seguidores lo muestran como "experto en comunicaciones" Su disgusto fundamental fue por no haber ascendido a general Por supuesto, no tenía tropas a su mando y estaba esperando su retiro, cómodamente, en la Dirección de Personal Funcionarios del gobierno acusaron a Soto de actuar por descontento y "resentimiento" El coronel fue también acusado de estar involucrado en el indulto que en 1993 otorgó Ramón J Velázquez, entonces presidente provisional, al traficante de drogas Larry Tovar Acuña Soto fue asignado ahora a la Dirección de Adiestramiento en la Dirección de Educación del Comando de Operaciones de Personal del Comando de la Fuerza Aérea Venezolana Soto aceptó para, dijo, no quebrantar la institucionalidad, pero argumentó que dicha tarea no se ajustaba a su rango El capitán de la Guardia Nacional Pedro Flores es un hombre joven, totalmente desconocido Igual que Soto, Flores tampoco tenía mando: estaba trabajando en una imprenta de la Guardia Nacional Había tenido algunos problemas de disciplina que, al parecer, lo llevaron hasta esa función poco castrense Su discurso tuvo matices: de repetir consignas contra Chávez pasó a pedir una entrevista para hablar con él A diferencia de Soto, Flores dijo desde el primer día que se sometería a los reglamentos castrenses El teniente coronel de la Aviación Hugo Sánchez, un médico traumatólogo, asimilado por el Ejército en la ciudad de Maracay, asistió a la concentración frente a la residencia presidencial de La Casona, pero vestido de civil Se negó a hacer declaraciones, a pesar de los esfuerzos de los medios de comunicación Aparentemente, por su extracción civil, fue el único que fue interrogado por la Dirección de Inteligencia Militar Funcionarios del gobierno acusaronn a Flores y a Sánchez de haber sido manipulados por el exmilitar y abogado defensor Hidalgo Valero Fue éste quien quiso capitalizar esta "insubordinación": negó a los dirigentes políticos de la oposición algún resquicio para la propaganda Por ejemplo: el exgobernador de Mérida, William Dávila, del Partido Acción Democrática, intentó dirigirse a la multitud durante el mitin frente a La Casona, pero le arrebataron violentamente el micrófono Luego, cuando quiso ofrecer sus impresiones a la cadena de televisión Globovisión, se quedó sin audio Sin duda no estaba previsto como protagonista en el guión En realidad, la efervescencia que levantara el supuesto "levantamiento" no pasó de una pulseada, que terminó con las declaraciones del secretario general de la OEA, Cesar Gaviria: no era tiempo de ataques a la institucionalidad, sobre todo si no había apoyo castrense ni popular Es más: Gaviria condenó la acción de Soto e instó a los venezolanos a defender las instituciones Recordó que Chávez "fue elegido democráticamente", que su gobierno tenía "una posición fuerte" y que "aunque hace cosas polémicas, es necesario respetar las normas democráticas" Por otra parte, los partidos de oposición ?temerosos de que este "movimiento espontáneo" se les fuera de las manos? se distanciaron de los militares rebeldes "No estamos buscando otro mesías militar", dijeron Chávez señaló que estos hechos demostraban que en Venezuela "no existe una oposición seria; significa que no tiene liderazgo, que no tiene proyecto alternativo", y destacó que lo único que se intentaba era difundir una imagen equivocada del país, "como si aquí se estuviera en puertas de una rebelión militar, un estado de insatisfacción, lo cual es absolutamente falso" Pero no hubo ni rebelión militar ni el pueblo se volcó a las calles para exigir la renuncia de Chávez Es más, ni se logró que el presidente declarara un estado de excepción El escenario que se transmitió al mundo no se vivió en Venezuela Perdida la pulseada, los tres militares parecieron volver a la zona gris de donde saltaron un día de Carnaval de este año capicúa A ello contribuyó las medidas económicas adoptadas por Chávez y el alza del dólar copó todas las conversaciones de la población La imagen de un levantamiento cívico militar quedó rebasada(15/02/02)

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