Sobre sacerdotes pederastas, "la ropa sucia se lava en casa": Obeso Rivera

viernes, 12 de abril de 2002
Lago de Guadalupe, Mex - "La ropa sucia se lava en casa", resumió, sereno, el arzobispo de Jalapa, Sergio Obeso Rivera, para explicar la actitud de la jerarquía católica en México ante los casos de sacerdotes que abusan sexualmente de los niños, escándalo que se ha destapado recientemente a nivel mundial Admitiendo que en México existe esta clase de casos que se han difundido ampliamente en otros países, especialmente Estados Unidos, el obispo de Ciudad Juárez, Renato Ascencio, señaló, por su parte, que a la Iglesia, como si fuera un padre amoroso, no le corresponde entregar a "sus hijos", los sacerdotes, ante la autoridad civil, cuando se descubre que son responsables de pederastia Dijo que aunque se han conocido estos casos al interior de la Iglesia, por "prudencia humana y sacerdotal" la jerarquía católica en México se ha negado a denunciar a los responsables ante las autoridades civiles y se ha limitado a juzgarlos bajo sus propias leyes internas Ante estos casos, el Episcopado se enfrenta ante un difícil dilema, ya que ventilarlos públicamente es llegar al "límite que divide lo que es servir a la sociedad o lo que va en detrimento de la sociedad" En conferencia de prensa, en el marco de la 73 asamblea plenaria de la CEM, Obeso Rivera lamentó "que para la Iglesia no es fácil establecer una apertura hacia la sociedad en todos los temas, pues también es cuestión de prudencia humana y sacerdotal" Ascencio León explicó, a su vez: "Un padre de familia no va a entregar a su hijo, sino en casos determinados Así, a nosotros no nos corresponde estar entregando a nuestros hijos ante las autoridades civiles" Agregó que "si una autoridad civil se da cuenta del caso, que ella lo investigue con sus leyes En este caso la Iglesia reconoce a la autoridad civil, naturalmente Aquí tenemos que acatar sus determinaciones Es como cuando un sacerdote provoca un accidente de tránsito, pues a la autoridad civil es a la que le corresponde llevar ese proceso" Pero si no hay denuncia civil, la Iglesia se limita a llevar un proceso interno "A nosotros nos corresponde investigar y castigar Tenemos nuestra legislación canónica, que sanciona incluso con la suspensión del ministerio", la cual es la pena máxima para un sacerdote encontrado en falta grave Los prelados señalaron, además, que el Episcopado cuenta con centros de rehabilitación para atender a los sacerdotes que tienen estas desviaciones, o bien a quienes infringen el celibato o tienen problemas de homosexualidad11/04/02

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