la política exterior de fox divide al país

sábado, 20 de abril de 2002
Documento confidencial: La política exterior de Fox divide al país José Gil Olmos / Foto: Octavio Gómez El voto de México favorable a la resolución de la ONU sobre derechos humanos en Cuba es considerado por la oposición política como una postura de régimen que contraría los principios del Estado mexicano en política exterior Adolfo Aguilar Zinser, representante ante el máximo organismo mundial, reconoce que hay cambios respecto de Cuba, pero afirma que son cambios que mantienen el consenso de Estado El voto a favor del gobierno mexicano en la asamblea de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, para que el gobierno cubano mejore los derechos humanos en la isla, puso en la mesa de discusión el cambio de la política exterior en el actual régimen Adolfo Aguilar Zinser, representante de México en el Consejo de Seguridad de la ONU, sostiene que el voto del gobierno mexicano en el caso de Cuba no representa una ruptura con los lineamientos de la política exterior inmersos en la Doctrina Estrada, aunque acepta que sí hay rompimiento con algunos compromisos con el gobierno cubano En entrevista telefónica desde su oficina de Nueva York, momentos antes de la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que preside, Aguilar Zinser afirmó que los cambios en la política exterior que ha realizado el gobierno de Fox no violentan la condición de “política de Estado” El jueves 12, Aguilar Zinser escribió un artículo en el diario Reforma sobre el tema de la política exterior, en el cual señala la necesidad de mantenerla como “política de Estado” También advierte que “el ejercicio de la democracia puede dificultar el consenso y, por tanto, restarle consistencia de Estado a la política exterior” Contra la afirmación de legisladores del PRI, PRD y PT de que la política internacional que dicta el gobierno de Fox ya no es de Estado, sino de “régimen”, como fue en el caso del voto contra Cuba, Aguilar Zinser reitera en la entrevista el argumento de su artículo: “Es un imperativo para México conservar la condición de la política exterior como política de Estado Incluso en el artículo digo que puede haber cambios, los cambios que las propias circunstancias exigen y que tendrían que ser consensados para que la política exterior no perdiera esa condición No la debe perder, porque en el caso de México ha jugado un papel muy importante en el carácter incluyente del Estado y en la definición estratégica del Estado respecto de la soberanía y de los consensos internos” En su artículo, Aguilar Zinser sostiene que en el régimen priista la política exterior fue punto de encuentro con la oposición; sin embargo, ahora la oposición en el Congreso mexicano votó en contra de la postura del gobierno de Fox de sumarse a la campaña estadunidense contra Cuba El embajador mexicano en la ONU defiende: “Yo digo que podemos diferir, como lo hemos hecho, en casi todo lo demás: en política social, en política económica Sin embargo, el diferendo que teníamos con el régimen priista en política exterior era que no cumplía con lo que él mismo diseñó” Y explica: “Entonces, sostengo que eso es una condición más allá de la política exterior, el carácter de Estado hace imperativo que la política exterior se mantenga como un elemento de consenso interno, que históricamente es muy grave que no se mantenga como un elemento de consenso interno —Pero en esta ocasión el consenso interno ya no se dio ¿Esto modifica o debilita la política exterior de México como política de Estado? —Lo tendríamos que discutir, pero no quiero sacar más conclusiones de las que están en el artículo, porque no quiero contribuir a que se genere una polémica Lo que estoy sosteniendo es que el presidente Fox sí representa un proyecto de política de Estado, lo digo claramente —¿No hay ningún cambio en la política exterior con la llegada de Fox? —Sí hay, lo digo allí muy claramente, ya hay cambios importantes, pero el reto es que los cambios sean en función de mantener el consenso de Estado, que los cambios no sean violentando las condiciones de una política de Estado Esto puede darse dentro del marco de definiciones constitucionales, porque creo que este pleito de que si se mantienen los principios o no, es un pleito absurdo, porque son de carácter tan general, que no me digan que no los vamos a mantener Precisa: “Yo le puedo dar una interpretación perfectamente plausible de por qué el voto contra Cuba puede ser rompiendo compromisos con Cuba, pero no un compromiso con los principios de la política exterior de México” México, “el gran judas” En 1961, en Punta del Este, Uruguay, los gobiernos de México y de Canadá fueron los únicos que votaron contra la propuesta de Estados Unidos de expulsar a Cuba de la Organización de Estados Americanos Treinta años después, nuevamente el gobierno mexicano tuvo un gesto favorable a Cuba al invitar a Fidel Castro a participar en la primera Cumbre de Iberoamérica, que se realizó en Guadalajara, a pesar de la negativa de otros países latinoamericanos Entonces los cubanos agradecieron esos gestos Hoy no En un programa de radio en Cuba, realizado el jueves 18, periodistas de la isla calificaron de “un gran Judas de último momento” al gobierno mexicano, por la posición de Fox de apoyar la resolución patrocinada por Uruguay en la asamblea de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que ganó con escaso margen de dos votos Esta resolución aprobada en Ginebra contiene cinco puntos: Sin perjuicio de reconocer los esfuerzos hechos por la República de Cuba en la realización de los derechos sociales de la población, pese a un entorno internacional adverso, invita al Gobierno de Cuba a realizar esfuerzos para obtener similares avances en el campo de los derechos humanos, civiles y políticos, en consecuencia con las disposiciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos y atendiendo los principios y normas propios del Estado de Derecho; Alienta al Gobierno de Cuba a adherir al pacto de Derechos Civiles y Políticos y al pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; Solicita a la Alta Comisionada que disponga el envío de un representante personal para que su Oficina coopere con el gobierno de Cuba en la aplicación de la presente resolución; Exhorta al gobierno de Cuba a tomar todas las medidas necesarias para la efectiva realización de dicha visita tan pronto como sea posible; Decide seguir examinando esta cuestión en su 59 período de sesiones en relación con el mismo tema del programa, ocasión en la que el representante personal de la Alta Comisionada presentará su informe sobre la aplicación de la presente resolución Días antes de la votación en Ginebra, PRI, PRD y PVEM en el Senado, más el PT en la Cámara de Diputados, votaron un punto de acuerdo en comisiones para que México se abstuviera en la votación El voto de la oposición fue ratificado en el pleno a pesar de la negativa del PAN, sobre todo una vez que el lunes 15 el presidente Fox anunció que votaría a favor del proyecto de Uruguay, con el argumento de que la posición de México sobre la situación de los derechos humanos en otros países “no está determinada por cálculos de coyuntura ni es selectiva” A las acusaciones de la oposición al presidente Fox de violentar la política tradicional mexicana de respeto a la soberanía de los pueblos, el secretario de Gobernación, Santiago Creel, respondió: “No vamos a permitir que se nos ponga una ley mordaza cuando el tema de derechos humanos está de por medio, y menos cuando el pueblo de México votó por el cambio” Al mismo tiempo, la Secretaría de Relaciones Exteriores manifestó que defendería “vigorosamente las facultades constitucionales del Ejecutivo mexicano respecto de sus atribuciones en materia de política exterior” Desde Cuba, sin embargo, el embajador mexicano Ricardo Pascoe reveló que la semana pasada, durante la cumbre del Grupo de Río en Costa Rica, había recomendado al canciller Jorge Castañeda que México se abstuviera en la asamblea de Ginebra, “en atención a mi responsabilidad en el mantenimiento de una relación correcta, adecuada, propositiva entre los dos países” Al hablar el jueves con corresponsales extranjeros, el diplomático defendió, no obstante, el proyecto de Uruguay, porque “no es una condena” a Cuba A pesar de la defensa del PAN y de los responsables de la política exterior e interior de la decisión del gobierno de Fox, la oposición acusó al Ejecutivo federal de hacer de la política internacional una “política de régimen” Una política de coyuntura La legisladora Silvia Hernández, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores para América del Norte del Senado, sostiene que Fox no está siguiendo la política de Estado en el manejo de la diplomacia mexicana “Nosotros estamos convencidos de que la política exterior debe ser una política de Estado, o sea, una política que suma las voces mayoritarias de la nación Esto porque cuando hablamos de los compromisos de México no decimos que son los del gobierno, sino de los mexicanos Nosotros siempre predicamos y practicamos que la política exterior debe ser de consenso, y en éste nadie tiene la última palabra, todo mundo se siente representado”, esgrime la senadora que una semana antes promovió el voto para negar el permiso a Fox para viajar a Estados Unidos y Canadá Según Silvia Hernández, el gobierno de Fox ha hecho de la política exterior una política de régimen, “sin definición, confusa, errática”, que pone al país en una condición de vulnerabilidad Por esto, explica, han tratado de tener una discusión a fondo, “pero el gobierno se niega porque afirma que la Constitución le da facultades para hacer las cosas solamente como al gobierno le parece” Sin embargo, sostiene que el voto en contra de Cuba y las expresiones “desafortunadas” en el caso del pretendido golpe de Estado al presidente de Venezuela, muestran que la política exterior se ha vuelto coyuntural “Creo que hay ciertos elementos coyunturales, pero hay criterios básicos de trabajo, que no son principios sagrados e inamovibles, sino nuestra carta de presentación, y por ellos hemos sido reconocidos en el mundo”, dice en alusión a la Doctrina Estrada Y aunque reconoce que Fox es un presidente legítimo, también dice que en el PRI están convencidos de que el gobierno panista está cometiendo errores al practicar una política de régimen, que representa sólo al partido que ganó la Presidencia Explica que una decisión de política de Estado en la diplomacia para el caso de Cuba sería mantener abiertamente y de manera muy definida un rechazo al embargo comercial implantado por Estados Unidos, no la expresión eufemística de “entorno internacional adverso” contenido en el proyecto de Uruguay, y al mismo tiempo admitir la necesidad de un avance de los derechos humanos en Cuba “Nosotros queremos sostener la idea de que la política exterior puede ser de consenso y estamos dispuestos a sumarnos a la construcción de un consenso Pero del gobierno no hay la intención de hacerlo, sólo hay invitaciones al diálogo que jamás se concretan” Tiene claro que detrás del proyecto presentado por Uruguay está la pluma de Estados Unidos También admite que la relación de Fox con Washington ha influido en la política exterior mexicana Empero, precisa, se puede tener una buena relación con los estadunidenses sin arriesgar la buena relación con otros países “Eso no es necesario —sostiene la senadora—, creo que hay miopía en la manera de concebir una buena relación internacional, por creer que las buenas relaciones internacionales necesariamente invocan a acuerdos completos y absolutos” Crisis legislativa y falta de gobernabilidad El senador perredista Demetrio Sodi sostiene que no hay duda de la facultad del Ejecutivo para definir la política exterior Pero se pregunta: “En un país donde hay división de poderes, ¿cada poder debe ejercerlo sin consultar al otro, sin analizarlo con otro de los poderes?” Lo ocurrido en el caso del voto contra Cuba, dice, muestra otra contradicción del gobierno de Fox: la continuación del presidencialismo “Anteriormente todo el poder estaba concentrado en una sola persona, ahora se dispersa y todavía no sabemos cómo evitar que esa dispersión no paralice al país Era lógico que se viniera una dispersión del poder y cierta parálisis legislativa porque, en primer lugar, no hay una sola mayoría; segundo, porque PRI, PAN y PRD han vivido durante un año y medio una lucha interna y su agenda era esa lucha y no la legislativa; tercero, que los partidos tienen gran presencia en el Congreso y están en permanente lucha política” Además, advierte que hay una ausencia de oficio político del presidente de la República, “debilidad” del secretario de Gobernación y “soberbia” del canciller Jorge Castañeda, que no acepta ningún diálogo —¿Cómo definir, entonces, la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo? —No creo que estemos en la ruptura, creo que es una mala relación Sí diálogo, pero mal diálogo, poco frecuente, de desencuentros Creo que estamos viviendo una situación que está haciendo crisis, la cual tiene dos opciones: se sale con una relación positiva y de mayor acercamiento o entramos a un divorcio total de poderes que puede paralizar al país, como está paralizado en parte Sodi descarta la ingobernabilidad por estos “desencuentros” entre el Legislativo y el Ejecutivo, pero insiste en que si no hay flexibilidad del gobierno de Fox y de su partido, el PAN, no se avanzará en acciones que podrían ser positivas para el país, como la modernización del sector eléctrico Jesús Ortega, líder de la fracción del PRD en el Senado, resume los riesgos: “Si no tomamos medidas para buscar un espacio de diálogo, puede haber inestabilidad en el país y el riesgo de la inmovilización en la acción del gobierno y parálisis del Congreso de la Unión”