acusan al rector de la ibero de represión laboral

sábado, 6 de abril de 2002
Acusan al rector de la Ibero de represión laboral Interviene la Compañía de Jesús Jesusa Cervantes Desde noviembre del año pasado, trabajadores de la Universidad Iberoamericana (UIA) que en distintas ocasiones tuvieron un papel activo en el sindicato de la universidad, han presentado denuncias por lo que consideran una embestida en su contra por parte del rector Enrique González Torres, que ha despedido a empleados y a académicos Ante esas denuncias sobre las constantes violaciones a los derechos de asociación y libertad de expresión, por primera vez un problema de índole sindical será examinado por el provincial de los jesuitas en México Según trabajadores de la UIA, entre ellos Julia González Valencia y Florinda Riquer, en el fondo de los despidos se encuentra un cambio en la orientación del proyecto educativo original de la universidad, impulsado por González Torres desde su llegada en 1996 Al rector se le buscó para que diera su opinión sobre el tema, y su secretaria remitió a la reportera a la Dirección de Comunicación Social, pero Mónica Navarro respondió que la UIA no tenían nada qué decir al respecto El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, dirigido también por jesuitas, se encuentra investigando el asunto y de no resolverse pronto podría interponer una denuncia contra la universidad ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Durante la segunda semana de marzo, los trabajadores despedidos acudieron a la Compañía de Jesús —orden que fundó y dirige la UIA— para solicitar su intervención Primero, fueron atendidos por el oidor Rafael Moreno Villa y por el encargado de la comisión de Educación de la compañía y exdirector del Centro Pro, David Fernández Florinda Riquer Fernández, coordinadora de Posgrado de Ciencias Sociales, maestra con más de 25 años en la Universidad y que ha recibido reconocimientos de distintos rectores, fue despedida por su actividad sindical en marzo último Ella, con una veintena de despedidos, acudió al provincial, al Centro Pro y al Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal) Y ha sostenido un intercambio de cartas con el provincial Juan Luis Orozco El 23 de marzo el grupo de despedidos solicitó de manera formal un encuentro con el provincial y el rector González Torres En la carta correspondiente, firmada por Riquer en nombre de sus compañeros, expresa: Comprendo, como lo expresé en mi anterior carta, que la situación en la Iberoamericana es en extremo compleja y grave y que la intervención de la Compañía de Jesús no puede ser precipitada No obstante, me atrevo a suplicarle que tomen alguna medida lo antes posible en virtud de que no parece haber razón ni ley que detenga esta embestida contra la comunidad universitaria De igual modo, le pido nos cite a una reunión con la autoridad universitaria con la finalidad de que usted pueda escuchar de viva voz a las partes involucradas en este tan lamentable conflicto De manera informal, las autoridades de la Compañía de Jesús han sostenido encuentros con el rector González Torres, quien ha negado la embestida en contra del sindicato La limpia Según los despedidos, lo que busca González Torres es modificar el modelo educativo de la UIA, cambiar el trabajo colectivo por una forma operativa de tipo unipersonal, subrogar servicios de vigilancia, limpieza y comedor a empresas particulares —desplazando a los trabajadores sindicalizados—, sustituir a maestros de nómina por académicos por honorarios, minar al sindicato y erosionar la convivencia entre los tres sectores: académico, servicios y administrativo González Torres habló con Florinda Riquer, secretaria general del sindicato en 1988, y le pidió que no asesorara al dirigente sindical Miguel de Jesús González Palos; después le solicitó que dejara su trabajo sindical porque habría una limpia, pues el sindicato representaba un obstáculo para modernizar las relaciones labores Riquer le manifestó su desacuerdo, el rechazo a sus métodos de trabajo y habló también del despido injustificado del abogado del sindicato La respuesta del rector fue: A Arturo Alcalde ni me lo menciones, ése es un traidor Dos meses después del encuentro, Riquer fue despedida e inclusive se le prohibió la entrada a la universidad, como al resto de los empleados despedidos Para impulsar el cambio de política laboral y administrativa, González Torres ha utilizado, según las trabajadoras despedidas, a Salomón Hamud Escárcega, con quien ha trabajado desde hace por lo menos 10 años en instituciones de asistencia privada En 1991 Hamud era secretario de Fundación del Agua, en 1995 fue nombrado presidente de la Fundación Héctor Vélez y de la Rosa, al siguiente año —cuando González Torres asumió la Rectoría de la UIA— fue designado director de Financiamiento Educativo y Becas Hoy es director general Administrativo y de Asuntos Comunitarios González Torres, a principios de 1999, reformó el estatuto orgánico de la UIA, con cambios en los órganos superiores Creó una nueva figura, la Asamblea General de Asociados, que sustituyó al llamado Senado La Asamblea no sólo se encarga de nombrar al rector, sino que determina la orientación general de la Universidad, modifica el estatuto orgánico de la Universidad, revisa y aprueba las inversiones mayores de capital y, en general, el plan de fondeo patrimonial de la institución Según los denunciantes, esas funciones las llevaba a cabo el Senado, cuyos integrantes eran públicos, lo que no sucede con la Asamblea Consideran que el objetivo de González Torres es modificar el estatuto para reelegirse por un tercer período, lo que actualmente no puede hacer Los problemas El problema laboral en la UIA se recrudeció luego de una huelga de 25 días en 1999 En esa ocasión, tratándose de una revisión salarial, el rector González Torres trató de condicionar la negociación a cambio de que se aceptaran modificaciones al contrato colectivo de trabajo, cuando no se trataba de una revisión contractual Finalmente, González Torres retiró sus 50 propuestas y concluyó la huelga Inició después una embestida contra el comité directivo del sindicato En principio, 54 sindicalizados renunciaron e interpusieron denuncias contra el sindicato ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje Según los trabajadores despedidos, fueron denuncias promovidas por las autoridades universitarias Ante la serie de cuestionamientos, los integrantes del comité directivo decidieron renunciar al cargo, y se nombró un comité provisional encabezado por el maestro Gabino Páez, quien —según Julia González Valencia y otros despedidos— fue impuesto por González Torres Entre sus primeras acciones, Gabino Páez revocó el 30 de noviembre el poder como abogado del sindicato a Arturo Alcalde Justiniani, quien durante más de 20 años lo había representado En su lugar y sin consultar a la asamblea, impuso al cetemista Alejando Herrera Hernández quien, de acuerdo con la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal, es secretario general de la Unión de Trabajadores Académicos y Empleados de Escuelas, Instituciones, Academias, Centros Educativos, Sociales, Deportivos y Culturales del Distrito Federal, además del sindicato de restaurantes y bares, aglutinados en la Confederación de Trabajadores de México (CTM) El nombramiento provocó malestar entre los sindicalizados, pues además de ser haber sido nombrado sin consulta previa, el secretario general del sindicato le otorgó, según el documento de la Junta de Conciliación y Arbitraje, las más amplias facultades que en derecho existen, incluyendo el poder suscribir y ratificar convenios con la Universidad Poderes que en sus más de 25 años de existencia el sindicato nunca otorgó a su apoderado legal Otro abogado que dejó la institución fue Néstor de Buen, representante laboral de la UIA por más de 20 años; en su lugar el rector nombró al despacho Roel A esos cambios siguió el despido del vicerrector, José Ángel Pescador Osuna, secretario de Educación Pública con Carlos Salinas de Gortari, y luego el del exsecretario general del sindicato, Miguel de Jesús González Palos, las maestras Florinda Riquer, María Teresa Mckelligan, Gloria Huerta Romero, Gabriela Bulnes Carapia, Guillermo Flores Tomé, Miguel Ángel López, Laura Mejía Guzmán, Alba Torres Sandoval, Irene Pérez Fernández, Sonia Isabel Bacha Baz, Maricela Andrade Ramírez, Julia González Valencia y Octavia Lara Alarcón, entre otros Esta últimas tres formaron parte de la comisión negociadora de la revisión del contrato colectivo y salarial correspondiente a este año Los demás han ocupado puestos sindicales en distintas etapas En la mayoría de los despidos, según consta en cartas enviadas por éstos al rector, los despidos fueron por actividades sindicales e incluso se les amenazó con despedir a sus familiares si no renunciaban, fue el caso del trabajador Guillermo Flores Tomé En otros casos, según consta en denuncias que sus jefes de área presentaron al director de personal, Vinicio Barajas Mercado, las afectadas habían hecho referencia al padre rector Enrique Gonzáles Torres y a otras personas que prestan servicios en esta universidad, en términos peyorativos, como unas personas sin escrúpulos, capaces de ordenar maltrato físico y moral El apoyo Maestros docentes de diversas instituciones, entre ellas la UAM, la UNAM, El Colegio de México, Colegio de la Frontera Norte, Ciesas e Iteso, y de los campos de la Iberoamericana de León, Guanajuato y Puebla, elaboraron un documento en el que acusan a González Torres de hostigar a los activistas sindicales y demandaron la intervención de la Compañía de Jesús Los sucesos ocurridos en la Universidad Iberoamericana muestran un cambio en la orientación del proyecto educativo original de tan prestigiada institución Hasta hace algunos años, la Universidad se había caracterizado por ser un espacio de reflexión, debate y pensamiento crítico esta trayectoria se interrumpió a partir de la llegada de Enrique González Torres En un momento en el que el país vive una situación de apertura de los espacios institucionales y en el que la Universidad Ibe-roamericana, Ciudad de México, va en sentido opuesto, convocamos a las autoridades competentes, a las universidades y a la Compañía de Jesús, a que intervengan en el caso para que sean suspendidas estas prácticas ilegales, concluye la carta firmada entre otros por Alberto Azis Nassif y Julio Boltvinik

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