Congela el Senado las aspiraciones de la ciudad, dice López Obrador

martes, 9 de abril de 2002
México, DF - Cumplidos y superados los diez días que la presidencia del Senado de la República puso de plazo para dictaminar la reforma política del Distrito Federal, sin que se haya tocado el asunto, el gobierno de la ciudad señaló de nueva cuenta a la Cámara alta como la responsable del "congelamiento" del proyecto En su diaria conferencia de prensa, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, dijo que lo que se hace en el Senado es lamentable En este órgano legislativo, apuntó, quieren hacer con la reforma política de la capital "lo mismo que hicieron con la Ley Indígena: tirar las cosas por la borda después de tanto trabajo" Recordó que la elaboración del proyecto costó más de un año de esfuerzo En él participaron actores de la sociedad capitalina y todos los diputados locales de todos los partidos, quienes la presentaron ante la Cámara de Diputados, donde fue aprobada por unanimidad "Es lamentable que el Senado se convierta en una congeladora de las aspiraciones de la ciudad Esta iniciativa se trabajó por cerca de un año, fue un trabajo cuidadoso, responsable, no hubo condicionamientos del gobierno del DF", expresó Los señalamientos sobre el retraso en el dictamen de la reforma política, que llegó desde diciembre pasado al Senado, se han hecho insistentemente desde el gobierno local El secretario de Gobierno, José Agustín Ortiz Pinchetti, incluso ha buscado la intervención de su homólogo federal, Santiago Creel, para presionar a David Jiménez, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, a quien señalan como el artífice del congelamiento de la iniciativa Hace unas semanas, luego de varios pronunciamientos del gobierno capitalino, el presidente de la mesa directiva del Senado, Diego Fernández de Cevallos, emplazó a la Comisión del Distrito Federal a dictaminar el proyecto en un plazo máximo de diez días, pero este se cumplió y el dictamen no ha avanzado La reforma contempla modificar el estatus político de la ciudad para que alcance todas las prerrogativas de una entidad federativa, sin perder su situación especial de sede de los poderes de la Unión Así, la Asamblea Legislativa tendría el mismo nivel que un Congreso estatal y modificaría los procesos de nombramiento del procurador capitalino, así como del secretario de Seguridad Pública09/04/02