La Corte Penal Internacional, en marcha

sábado, 11 de mayo de 2002
El genocidio, los crímenes de guerra y contra la humanidad empezarán a ser castigados por la Corte Penal Internacional, cuyas actividades han sido avaladas por 139 países --66 de los cuales han ratificado sus estatutos--, entre ellos los integrantes de la Unión Europea, no obstante que Estados Unidos continúa con su boicot para evitar que se concrete el trabajo del organismo, al que México no ha dado su visto bueno En su edición del domingo 12 de mayo, Proceso presenta un reporte en el cual la coordinadora en Europa de la Coalición de Organizaciones No Gubernamentales (ONG), Irune Aguirrezabal, deja en claro que la Unión Europea tratará de convencer al gobierno nacional y de otros países latinoamericanos para que apoyen el documento base de la Corte, el Estatuto de Roma La intención de la Unión Europea es que las autoridades mexicanas ratifiquen el Estatuto antes de la primera asamblea de la Corte, en septiembre próximo De esta manera, el semanario da a conocer que la trascendencia de la Corte es que buscará la reconciliación entre los implicados, si es que puede haberla En entrevista, Irune Aguirrezabal evidencia que las acciones contra presuntos transgresores de origen estadunidense estará limitada, pues los casos sólo pueden pasar a manos del organismo si a sí lo aprueba el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que Estados Unidos es preponderante Acerca del caso de la reticencia de México a ratificarlo, Aguirrezabal detalló las limitantes constitucionales a las cuales se ha apegado el Congreso, que es el que no ha estado dispuesto, aunque el gobierno sí El problema, apunta en la edición número 1332 de Proceso, es que "el entendimiento entre el gobierno y el Congreso no es muy bueno"