elecciones en colombia: la apuesta por los duros

sábado, 18 de mayo de 2002
Elecciones en Colombia: La apuesta por los duros Sandra Bibiana Flórez A una semana de las elecciones presidenciales en Colombia –programadas para el domingo 26 de mayo–, la inseguridad y la violencia empañan las campañas electorales: los votantes son intimidados y los candidatos refuerzan sus medidas de seguridad y reducen sus apariciones en plazas públicas No es para menos: sufren amenazas y, algunos, son objeto de atentados Frente a frente, los dos principales contendientes –Horacio Serpa Uribe, del Partido Liberal, y Álvaro Uribe Vélez, candidato liberal independiente– hablan con Proceso sobre los temas que más preocupan a los colombianos: la paz y la seguridad; la guerrilla y los paramilitares; el narcotráfico y el Plan Colombia En ambos, se percibe la dureza para enfrentar a “los violentos” A los dos, sin embargo, la prensa colombiana les señala su pasado: a Serpa, por su apoyo al entonces presidente Ernesto Samper cuando fue acusado de recibir dinero del narcotráfico para su campaña electoral; a Uribe, por los supuestos vínculos con el narcotráfico y con los paramilitares Uribe: La guerra total BogotÁ- “Mano firme, corazón grande”, es el lema de la campaña de Álvaro Uribe Vélez, candidato liberal independiente, y refleja su promesa de campaña: mano dura frente a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejercito de Liberación Nacional (ELN) Este hombre de 50 años, de ojos claros, tono pausado y baja estatura, subió 20 puntos en las encuestas luego de la ruptura de los diálogos entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC el 20 de febrero Llegó a tener 59% de las preferencias de los votantes Las acusaciones en su contra por supuestos vínculos con el narcotráfico y con los paramilitares le hizo descender 12 puntos Sin embargo, sigue punteando con 476%, muy por arriba de su más cercano contendiente: Horacio Serpa ¿Qué es lo que más atrae a los electores de Álvaro Uribe? Los resultados de las encuestas demuestran que es su política de seguridad basada en el predominio de la autoridad y las reglas claras frente a eventuales diálogos con la guerrilla Sin embargo, sus opositores lo tildan de “guerrerista” y advierten sobre un eventual recrudecimiento del conflicto Como gobernador del departamento de Antioquia en 1995, Uribe Vélez impulsó las Cooperativas de Vigilancia y Seguridad Rural, mejor conocidas como “Convivir” Se trató de una iniciativa reglamentada por la administración de Ernesto Samper Aunque sus críticos dicen que las cooperativas degeneraron en grupos paramilitares, Uribe asegura que solamente dos de ellas tuvieron problemas y fueron inmediatamente desarticuladas En entrevista, explica que su política de seguridad “es democrática: es para proteger a cualquier ciudadano: al periodista, al medio sindical, para proteger al empresario frente a cualquier medio violento, sea guerrilla o paramilitar” Cuando se le pregunta si la autoridad que pregona expresa una clara posición de derecha, responde: “Soy simplemente un demócrata con autoridad No soy de derecha ni de extrema derecha Lo que pasa es que Colombia necesita autoridad y seguridad para recuperar su viabilidad democrática” Uribe ha lanzado propuestas controvertidas, como organizar a 1 millón de colombianos para proteger a la población de la arremetida guerrillera y paramilitar La idea es constituir una especie de red de información para frenar los actos terroristas Sobre este tema, dice: “Yo no propongo poner 1 millón de hombres armados, sino tener 1 millón de ciudadanos organizados para apoyar a la fuerza pública La resistencia civil es el gran objetivo, que todo el mundo intervenga El Estado tiene que liderarla, dirigirla y supervisarla Que ese millón de cooperadores sean promotores de convivencia Por fuerte que pueda ser la fuerza pública, si no tenemos la cooperación de la ciudadanía, no lograremos seguridad” Según Uribe, su eventual gobierno no cerrará las puertas a la negociación “ni con la guerrilla ni con los paramilitares” No obstante, su condición es que se abstengan del terrorismo, de acciones violentas y se comprometan a no asesinar a un colombiano más Pasado sospechoso Durante las recientes semanas, Uribe fue duramente cuestionado Sus críticos y detractores señalaron que su familia tuvo vínculos con el narcotráfico, y que él mismo tiene presuntas alianzas con los paramilitares para llevar adelante su campaña electoral El columnista Fernando Garavito asegura en su libro Jinetes de la cocaína que el padre del candidato, Alberto Uribe Sierra, era un narco extraditable y que Álvaro Uribe, como director de la Aerocivil, otorgó licencias a pilotos del narco y pistas de aterrizaje Fue el reportero de Newsweek, Joseph Contreras, quien lo sacó de sus casillas al preguntarle sobre un restaurante que habría montado en sociedad con narcotraficantes “A Newsweek le contesté 10 preguntas y después le dije que no le contestaba más, porque no vino a entrevistarme sino a ofenderme”, advierte a la corresponsal Su contrincante, Horacio Serpa, también lo acusó de tener supuestos vínculos con los paramilitares Él lo niega: “Jamás he tenido relación ni con guerrilla ni con paramilitares, y llevo 30 años en la vida política colombiana” Uribe ha rogado que se respete la memoria de su padre, que “jamás tuvo vínculos con el narcotráfico” Explica que tanto él como su progenitor tuvieron cercanía con la familia Ochoa —uno de ellos, Fabio, extraditado a Estados Unidos por narcotráfico— porque compartían la afición a los caballos Sobre el helicóptero decomisado en 1984 en “Tranquilandia”, el mayor complejo cocalero de los años ochenta, cuya matrícula corresponde al helicóptero que poseía su padre, asegura que cuando la guerrilla mató a su papá, la nave quedó semidestruida y sus restos fueron vendidos Al caer la tarde del 14 de junio de 1983, cuando el padre de Álvaro Uribe se aproximaba a su finca Guacharacas en Antioquia, fue interceptado por 14 hombres de las FARC, y se produjo un tiroteo que terminó con su muerte —¿Cómo puede sentarse a negociar con la guerrilla que mató a su padre? —Después de que asesinaron a mi padre, participé en la Comisión de Paz del presidente Betancourt en Antioquia Una cosa es mi dolor personal y otra es mi responsabilidad como ciudadano En mi responsabilidad como ciudadano soy amigo de los diálogos y estoy convencido de que los grupos violentos tienen que hacer un gesto de paz Respecto de la lucha contra el narcotráfico, considera que pretende continuar con el Plan Colombia, “mejorarlo, dotarlo de interdicción aérea y buscar proyectos sustitutivos más prácticos Propongo un acuerdo con 50 mil familias campesinas cocaleras y amapoleras para que se les financie la erradicación de la droga y el cuidado de los bosques” Comenta que el dinero del Plan Colombia también debería utilizarse para evitar el terrorismo, las matanzas, los desplazamientos y los secuestros Piensa que aumentar el número de efectivos de las fuerza militares y de la policía es una necesidad nacional Por eso propone pasar de 54 mil a 100 mil soldados profesionales “Tenemos que escoger uno de dos caminos: o seguimos con guerrilla y paramilitares o buscamos recuperar el imperio del Estado” —La candidata del movimiento Sí Colombia, Noemí Sanín, dice que usted es el candidato de la guerra total, ¿qué opina al respecto? —En Colombia hay guerra total de los grupos violentos contra la comunidad porque no ha habido autoridad Lo que propongo es la autoridad para frenar la guerra total de los grupos violentos Ahora el Estado no hace la guerra, el Estado ejerce la autoridad que disuade a los grupos violentos, y yo sí soy el candidato de la guerra total contra la corrupción y la politiquería —En los últimos meses se han adherido a su campaña importantes líderes conservadores, liberales e independientes Incluso el Partido Conservador se integró de manera masiva a su programa Se habló de la creación de un partido nacional —No hablo de un nuevo partido Pertenezco a la base liberal y encarno una candidatura multipartidista Lo más importante es que los que han llegado han expresado públicamente su decisión de apoyar mis propuestas de reforma Hace un buen balance de su reunión con el gobierno del presidente Vicente Fox el 7 de abril: “Fue un encuentro muy cordial La lucha conjunta entre México y Colombia es fundamental para derrotar la droga Mucha droga que sale de Colombia entra a México y pasa a Estados Unidos” —En una entrevista con Proceso, el embajador de México en Colombia, Luis Ortiz Monasterio, ofreció a su país como sede para eventuales negociaciones con la guerrilla ¿Aceptaría la oferta? —No me opongo Me parece que es una oferta generosa Lo que pasa es que esas negociaciones, para comenzar, necesitan un antecedente: que las FARC den a los colombianos un gesto de paz; que se abstengan de actos de terrorismo El 14 de abril, Uribe fue víctima de un atentado Salió ileso, pero murieron tres transeúntes Las autoridades señalaron como presuntas responsables a las FARC Uribe afirma que la guerrilla tiene vetada su campaña Asegura, incluso, que en algunos municipios tiene amenazada a la población si vota por él: “Por falta de autoridad en Colombia presionan la guerrilla y los paramilitares, y eso no se puede permitir Mi llamado a los colombianos es que todo mundo vote en conciencia, para salvar la democracia Que no se dejen presionar ni de las armas guerrilleras ni de las armas paramilitares ni del dinero”

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