Análisis político: Encubrimientos

martes, 25 de junio de 2002
Mexico, D F (apro)- Con la agilidad que el caso ameritaba, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dictaminó, el lunes 24, que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) está obligada a entregar al IFE la información solicitada sobre los movimientos financieros de la campaña de Vicente Fox La institución que preside Jonathan Davis Arzac tiene un plazo de diez días para cumplir con el requerimiento, pero también se le dio la potestad de solicitar al IFE una ampliación del periodo, así como la facultad de negar la información del "Pemexgate" en tanto no se siga el procedimiento adecuado Sin embargo, se recomendó a la CNBV aportar dichos datos desde ahora, en virtud que tarde o temprano tendrá que hacerlo El problema es que el presidente de la Comisión Bancaria, quien asumió ese cargo en diciembre del 2000 bajo la promesa de "limpiar la imagen" de ese organismo es, por el contrario, un técnico experto en manipulaciones legales para librar de la justicia a los más grandes delincuentes financieros Como tesorero de la Federación en el sexenio de Ernesto Zedillo, Jonathan Davis fue quien firmó los pagarés del Fobaproa y permitió que prescribiera una gran cantidad de delitos financieros por los cuales los mexicanos seguimos y seguiremos pagando Entre los casos más recientes se ha negado, por ejemplo, a proporcionar información y a investigar el lavado de dinero presuntamente cometido por el Banco Bilbao Vizcaya en la compra de Probursa y de Bancomer, pese a que este escándalo internacional fue atraído ya formalmente por la Fiscalía Antidrogas de España La edición de Proceso de la presente semana, además de proporcionar un claro perfil de este personaje ?coautor de una millonaria reestructuración de la deuda de Grupo Arzac cuando formaba parte del Subcomité de Recuperación del Fobaproa en 1997--, documenta las fuertes sospechas de que en las campañas políticas de Fox y Labastida hubo también lavado de dinero Varios especialistas señalan, por ejemplo, que las "triangulaciones" y "pulverizaciones" de los recursos financieros manejados por Amigos de Fox y la Alianza por el Cambio presentan fuertes indicios de lavado de dinero Pues bien, tanto la Comisión Fiscalizadora del IFE como la Secretaría de Hacienda ?por medio de la CNBV y la Unidad de Lavado de Dinero? se hicieron de la vista gorda No olvidemos que el hecho de que el IFE haya requerido información a la CNBV se debe a que el denunciante (el PRI) apeló ante el Tribunal Electoral la determinación de cerrar la investigación sobre la campaña foxista Fue el Trife el que obligó al IFE a reabrir el caso, en una sentencia que, por cierto, exhibe al instituto como negligente, es decir, como encubridor Ahora bien, si tomamos en cuenta que los puntales financieros del viejo régimen y del nuevo son los mismos (los banqueros y los grandes empresarios del país), podemos fácilmente deducir que las conductas encubridoras del IFE y de la CNBV no son hechos aislados, sino la esencia misma del pacto político que nos ha traído hasta la presunta transición Las mayores pruebas: que no fue creada la Comisión de la Verdad, que no se abrió toda la información del Fobaproa y, por último, para el próximo futuro, que de las aguas revueltas de las campañas presidenciales de Labastida y de Fox nadie sacará ni un solo "pez gordo"