La quimera de una Suiza palestina

sábado, 13 de julio de 2002
"Un muchacho de 12 años no hubiera podido presentar semejante composición a su profesor sin sentirse avergonzado", asienta el especialista isaraelí Uri Avnery a propósito del discurso en el que, en medio de la tragedia palestino-isarelí, el presidente estadunidense George Bush demandó a los palestinos sustituir a Yasser Arafat Sólo así, dijo, Estados Unidos reconocerá al Estado Palestino Autor de cerca de 20 libros sobre la confrontación en Medio Oriente, Uri Avnery, en la edición más reciente de Proceso, indica que ese mensaje, con todas sus contradicciones y conclusiones "ridículas", es evidencia de la visión limitada del estadunidense Avnery le recuerda a Estados Unidos que en el mundo árabe, "Arafat es el único jefe de Estado que alcanzó el poder gracias a elecciones libres" En un artículo que Proceso publica el domingo 14 de julio, el escritor explica que el pensamiento que manifiesta Bush se centra en su "guerra contra el terrorismo" en la cual se ha erigido como "juez divino" Y a partir de eso, en lo que toca al conflicto en Palestina, considera que a la caída del "terrorista" Arafat llevará al poder a los reformistas de los que saldrá un presidente de Oxford y Harvard para crear la Suiza palestina Sin embargo, establece el analista, el panorama actual no da para eso y entonces Avnery da a los lectores de Proceso su propio pronóstico, basado en el conocimiento profundo del conflicto