Impugna Bancomer el "monopolio" del servicio eléctrico

sábado, 20 de julio de 2002
México, D F (apro)- Dotar de facultades exclusivas a una empresa pública para proveer la energía eléctrica en el país no garantiza que toda la población la recibirá, asegura el grupo financiero BBVA-Bancomer, al analizar el funcionamiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de Luz y Fuerza del Centro Sostiene que el servicio público de energía eléctrica deja sin servicio a cinco millones de habitantes En promedio, uno de cada 20 hogares mexicanos no cuenta con energía eléctrica, y en Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Guerrero la proporción de hogares sin este servicio es superior a 10 por ciento El "monopolio" en el servicio eléctrico, afirma, tampoco garantiza que la población pague tarifas bajas "En la teoría económica y en la experiencia internacional está demostrado que la cantidad de un bien o servicio que produce o vende un monopolio es menor a la que prevalece en un mercado competitivo y, por tanto, los precios de los bienes o los servicios serán mayores o su calidad será menor ?en perjuicio del consumidor o usuario? a los que habría con la competencia", señala Además, dice, en un monopolio del Estado puede haber fuertes incentivos de carácter político, para hacer que las tarifas sean artificialmente bajas, y en el caso de que éstas sean menores que los costos de producción, la diferencia sea financiada mediante los recursos de la hacienda pública De esta forma, comenta, entre mayor sea esta diferencia, mayor será el rendimiento político, pero también lo será el costo fiscal del subsidio para la sociedad, pues tendrá que ser financiado por los contribuyentes mediante una más elevada carga impositiva o un mayor endeudamiento público En su estudio "Apertura del sector eléctrico", el grupo financiero asegura que en pleno siglo XXI es difícil imaginar a una sociedad sin energía eléctrica Por la diversidad de sus aplicaciones, explica, la energía eléctrica resulta esencial para toda economía El flujo eléctrico ha permitido el desarrollo tecnológico, la automatización de los procesos productivos, la aparición de nuevos productos, el incremento del conocimiento y una mayor esperanza de vida de la población, pues, entre otros avances, hizo posible el funcionamiento de robots, máquinas electromecánicas y el desarrollo de aparatos de diagnóstico y tratamiento de enfermedades Una industria eléctrica eficiente, dice, es esencial para el funcionamiento de cualquier país; de ahí que posibles limitaciones en la cobertura y la calidad del servicio de energía eléctrica representen a largo plazo un obstáculo para el desarrollo tecnológico, para el crecimiento del PIB por habitante y, en última instancia, para el mejoramiento del bienestar de la población Por lo anterior, comenta, no es sorprendente observar que diversos países se encuentren inmersos en profundas transformaciones estructurales de la industria eléctrica para lograr su modernización, fortalecer la competitividad y brindar mejores servicios a los usuarios "México, en línea con las reformas estructurales que ha realizado durante las últimas dos décadas, no es ajeno a esta necesidad", sostiene En su estudio de 24 páginas, BBVA-Bancomer asegura que en México el modelo de provisión del servicio público de energía eléctrica ha permitido importantes avances en materia de capacidad de generación y de cobertura de energía eléctrica para la población "Sin embargo, esta estrategia, que fue válida hace 40 años por las condiciones económicas y políticas del país, así como por la tecnología del momento, ya no es la más apropiada para garantizar un servicio eléctrico de calidad y a precios competitivos", señala Muestra de ello es la infraestructura eléctrica de México, que muestra ya señales de agotamiento, y mantenerla representa un alto costo para la sociedad, pues la obliga a destinar cada vez más recursos públicos por un servicio que ya no responde a sus necesidades Sostiene que la estrategia más promisoria para lograr un sector eléctrico moderno y competitivo, hacia el cual la mayoría de las economías de la OCDE y otras ?incluso anteriormente bajo un régimen socialista? se están orientando, consiste en abrir el sector eléctrico al capital privado y en otorgar libertad al usuario para elegir al proveedor del servicio "Nuestra propuesta se orienta en esta misma dirección, pero con elementos adicionales para mejorar las condiciones de mercado, para enfrentar los insumos necesarios para la generación de energía eléctrica y el tratamiento que deben observar los subsidios a las personas de escasos recursos Estimamos que con la apertura del sector eléctrico se pueden lograr mejores precios para los usuarios finales, productores más eficientes y menores gastos para el gobierno"

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