Agradece el Papa la hospitalidad y el afecto de México

martes, 30 de julio de 2002
México, D F- Tan pronto llegó al Hangar Presidencial, el Papa Juan Pablo II agradeció la hospitalidad de los mexicanos y les pidió continuar con su fidelidad a la Iglesia Católica "Gracias por vuestra hospitalidad, por vuestro afecto constante, por vuestra fidelidad a la Iglesia En ese camino, continuad siendo fieles alentados por los maravillosos ejemplos de santidad surgidos en esta noble nación" El Pontífice, quien arribó al Hangar Presidencial poco después de las ocho de la noche, estuvo flanqueado durante su discurso por el presidente Vicente Fox y su esposa Marta Sahagún En su alocución, Juan Pablo II hizo un breve recuento de su estancia en Toronto y en Guatemala Indicó: "después de haber celebrado en Toronto la XVII Jornada Mundial de la Juventud, he tenido hoy la dicha de agregar al número de los santos a un admirable evangelizador de este continente: el hermano Pedro de San José de Betancourt", dijo el Papa, refiriéndose a la canonización que celebró el martes en Guatemala, antes de su arribo a la ciudad de México Y en estos términos el Papa se refirió a la ceremonia de canonización que celebrará el miércoles 31 en la Basílica de Guadalupe: "Mañana, con gran gozo, canonizaré a Juan Diego y, al día siguiente beatificaré a otros dos compatriotas vuestros: Juan Bautista y Jacinto de los Angeles, que se unen así a los hermosos ejemplos de santidad en estas queridas tierras americanas, donde el mensaje cristiano ha sido acogido con corazón abierto, ha impregnado sus culturas y ha dado abundantes frutos" En el Hangar Presidencial, a donde el Papa arribó en una nave de la aerolínea guatemalteca Taca, con una leyenda que decía "Mensajero de Esperanza", ahí al Papa, aparte de la comitiva gubernamental lo esperaban alrededor de 70 obispos y arzobispos mexicanos, quienes asistieron a la ceremonia ataviados con sus atuendos religiosos Entre los prelados destacaban los cuatro cardenales mexicanos: Norberto Rivera Carrera, arzobispo Primado de México; Juan Sandoval Iñiguez, arzobispo de Guadalajara; Adolfo Suárez Rivera, arzobispo de Monterrey; así como el arzobispo Emérito de la ciudad de México, el cardenal Ernesto Corripio Ahumada, a quien Juan Pablo II besó en la frente cuando éste se acercó a saludarlo en el estrado Todos los obispos y arzobispos estuvieron concentrados en un área del Hangar Presidencial destinada únicamente a ellos Durante la ceremonia de bienvenida los obispos también agitaron sus pañuelos blancos y amarillos (los colores del Vaticano), mientras entonaba el Himno a la Alegría, la canción Amigo y se gritaban las porras para vitorear al Pontífice Juan Pablo II subió al estrado valiéndose de una pequeña plataforma rodante con pasamanos y al término de la ceremonia, alrededor de las 8:45 de la noche el Papa volvió a subirse a esta plataforma que lo condujo hasta el "Papamóvil" Antes de abordarlo, Fox y Marta Sahagún lo despidieron ahí mismo, así como los 32 niños con atuendo indígena que también permanecieron en el estrado durante la ceremonia Juan Pablo II subió al "Papamóvil" acompañado del cardenal Rivera Carrera, quien se sentó atrás del Pontífice y así, juntos, enfilaron hacia la Nunciatura Apostólica y donde pernoctará Juan Pablo II para el miércoles dirigirse a la Basílica de Guadalupe, donde canonizará a Juan Diego 30/07/02

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